
El Festival de San Sebastián pone el foco en el cine del pasado desde una mirada plenamente actual con Klasikoak, una iniciativa que inaugurará su nueva edición con El desencanto, la película de Jaime Chávarri convertida con los años en una obra central de la Transición española. La elección no es casual: además de abrir la programación, funciona como un gesto de reparación hacia un título cuya retirada del certamen marcó un episodio decisivo en la historia del propio festival.
La programación se presenta este 1 de septiembre de 2026 en Tabakalera de la mano del director del certamen, José Luis Rebordinos, y del responsable de la Filmoteca Vasca, Joxean Fernández. Bajo el paraguas de Klasikoak, el proyecto suma 40 películas y 101 proyecciones entre septiembre y diciembre, repartidas entre San Sebastián, Vitoria, Pamplona, Bilbao y San Juan de Luz.

Una inauguración con memoria
La apertura con El desencanto devuelve al primer plano una película que hoy se lee como retrato íntimo de la familia Panero y también como metáfora política de un país que empieza a airear sus silencios. Dirigida por Jaime Chávarri en 1976, la cinta no llegó a competir en la 24ª edición del festival tras ser retirada en protesta por el asesinato del manifestante Josu Zabala. Medio siglo después, el certamen la recupera en un contexto muy distinto, pero con una carga simbólica intacta.
La reivindicación no se queda sólo en la pantalla. Tabakalera acoge hasta el 27 de septiembre una exposición dedicada a El desencanto y a su impacto en la evolución democrática del festival. Esa lectura conecta con una tendencia cada vez más visible en la conversación cultural: revisar el canon no desde la nostalgia, sino desde las preguntas del presente sobre memoria, relato y representación pública.

Nueve títulos para releer el canon
Junto a la película de Chávarri, la sección reúne obras de autores fundamentales y miradas muy distintas. Aparecen High Art de Lisa Cholodenko, Ander eta Yul de Ana Díez, One Flew Over the Cuckoo’s Nest de Miloš Forman, Pont de Varsòvia de Pere Portabella, Parade de Jacques Tati, Chicho o mientras el cuerpo aguante de Fernando Trueba, Niewinni czarodzieje de Andrzej Wajda y Sans toi ni loi de Agnès Varda.
La selección dibuja un mapa de sensibilidades muy amplio, del underground emocional de Cholodenko al humanismo crítico de Varda, pasando por la sátira visual de Tati o el cine político y formalmente libre de Portabella. También deja ver una intención editorial clara: mezclar clásicos indiscutibles con hallazgos y recuperar películas que siguen dialogando con debates muy presentes en torno a la identidad, la salud mental, la marginalidad o la memoria histórica.



Entre los títulos más reconocibles figura One Flew Over the Cuckoo’s Nest, la obra de Miloš Forman que ganó cinco Oscar y consolidó una de las grandes interpretaciones de Jack Nicholson. A su lado convive Parade, la despedida cinematográfica de Jacques Tati, que revisita el universo del music-hall y el gesto cómico desde un espíritu casi artesanal. Esa convivencia entre prestigio popular y rareza cinéfila explica buena parte del atractivo de la propuesta.
La presencia española también tiene peso propio. Ander eta Yul, de Ana Díez, regresa restaurada en 4K gracias al trabajo de la Filmoteca Vasca y EITB, y vuelve al festival donde se estrenó en 1988. A ello se suma Chicho o mientras el cuerpo aguante, segundo largometraje de Fernando Trueba, que rescata la figura de Chicho Sánchez Ferlosio desde la no ficción y dialoga con el renovado interés por los relatos culturales de resistencia.



José Giovanni, la gran retrospectiva
Más allá de la sección principal, Klasikoak incorpora una retrospectiva dedicada a José Giovanni, nombre esencial del polar francés como director, guionista y novelista. El ciclo reúne 20 largometrajes estrenados entre 1960 y 2001, con una panorámica que recorre casi toda su obra tras la cámara y varios guiones escritos para cineastas como Jean-Pierre Melville, Jacques Becker o Claude Sautet.
La retrospectiva está organizada por el Festival de San Sebastián y la Filmoteca Vasca, con colaboración de Filmoteca Española, y se acompaña de la publicación del libro José Giovanni. No hay vida plena sin piedad, firmado por Felipe Cabrerizo y editado por Quim Casas. En un momento en que las filmotecas ganan visibilidad como espacios de prescripción cultural, este tipo de materiales refuerzan la dimensión crítica del programa.



‘Casablanca’ abre el ciclo de otoño
La iniciativa no se agota con el festival. Entre octubre y diciembre, la Filmoteca Vasca prolonga Klasikoak con un ciclo trimestral de once títulos que arranca con Casablanca, el clásico de Michael Curtiz con Ingrid Bergman y Humphrey Bogart. La película podrá verse el 7 de octubre en Vitoria, el 8 en Pamplona, el 9 en San Sebastián, el 10 en Bilbao y el 12 en San Juan de Luz.
Ese despliegue territorial refuerza una idea que lleva tiempo creciendo en el circuito cultural: el cine clásico ya no se programa solo como patrimonio, sino como experiencia contemporánea. Ver Casablanca o El desencanto en pantalla grande, fuera del consumo fragmentado del streaming, también es una forma de disputar la atención en una época dominada por catálogos infinitos, algoritmos y estrenos que duran apenas unos días en la conversación pública.