José Coronado apadrina ‘Días de cine’ en una semana marcada por Mel Brooks y los estrenos de la cartelera

José Coronado se convierte esta semana en padrino de ‘Días de cine’, una elección que encaja con el peso que el actor madrileño mantiene en la industria española. El programa de La 2, uno de los formatos culturales más veteranos de la televisión pública, reserva para él una entrevista y articula a su alrededor una […]

José Coronado se convierte esta semana en padrino de ‘Días de cine’, una elección que encaja con el peso que el actor madrileño mantiene en la industria española. El programa de La 2, uno de los formatos culturales más veteranos de la televisión pública, reserva para él una entrevista y articula a su alrededor una edición marcada por la memoria del cine, la cartelera inmediata y el pulso de la conversación cinéfila.

José Coronado, padrino de Días de cine, una de las figuras clave del audiovisual español actual. RTVE

La presencia de Coronado no funciona sólo como guiño de prestigio. A estas alturas de su carrera, el intérprete sigue ocupando un lugar singular entre el cine de autor, el thriller comercial y la ficción televisiva de gran consumo. Su trayectoria le ha permitido sostener una imagen pública sólida, poco dada al ruido y muy asociada a personajes de autoridad, desgaste moral y magnetismo contenido.

Un rostro clave del cine español reciente

En el repaso a su carrera, vuelve a aparecer inevitablemente No habrá paz para los malvados, la película de Enrique Urbizu con la que construyó al inspector Santos Trinidad, uno de los personajes más intensos del cine español de este siglo. Aquel papel le dio en 2012 el Goya al mejor actor protagonista y consolidó una figura que ya entonces llevaba décadas afinando una presencia muy particular en pantalla.

Más cerca en el tiempo, el actor sumó en 2024 un segundo Premio Goya, esta vez como mejor actor de reparto por Cerrar los ojos, la película de Víctor Erice. Ese reconocimiento reforzó la idea de un intérprete capaz de envejecer dentro del oficio sin perder centralidad, algo poco frecuente en una industria que cambia rápido de nombres pero no tanto de referentes.

Entre las frases que deja su conversación con el programa, destaca una que retrata bien su manera de entender el oficio: “Construir personajes y ponerte en su piel te hace ser más tolerante”. Más allá del titular, la reflexión conecta con una forma clásica de mirar la interpretación, menos pendiente del impacto promocional y más cercana a la observación humana, un terreno en el que Coronado se ha movido siempre con naturalidad.

El centenario de Mel Brooks, entre la sátira y la historia del espectáculo

La otra gran pieza de la edición mira hacia Mel Brooks, que habría cumplido 100 años el 28 de junio de 2026. El homenaje no llega por nostalgia automática, sino porque su figura sigue siendo central para entender cómo la comedia popular estadounidense convirtió la parodia en una herramienta cultural de primer orden.

Desde títulos como Los productores, El jovencito Frankenstein o Sillas de montar calientes hasta su trabajo en televisión con Superagente 86, Brooks trazó una carrera difícil de replicar. Su humor, irreverente y muy consciente de la tradición del espectáculo, sigue dialogando hoy con una industria que revisa constantemente los límites de la sátira y la corrección política.

Días de cine celebra el centenario de Mel Brooks con un repaso a su legado cinematográfico. RTVE

El programa también recuerda su faceta como productor, a menudo menos comentada que su perfil como director y actor. Ahí aparece El hombre elefante, una obra clave en su filmografía expandida y una prueba de hasta qué punto su nombre desbordó la comedia para instalarse en una idea más amplia del cine como espacio de riesgo creativo.

Una cartelera con cine español, drama europeo y terror de fenómeno

En el apartado de estrenos, Días de cine pondrá el acento en dos producciones españolas: Morir no siempre sale bien, de Claudia Pinto, y Viaje al país de los blancos, inspirada en la historia real de Ousman Umar y compartida en pantalla con Emma Vilarasau. La selección refleja una tendencia habitual del programa: combinar el seguimiento de la cartelera con una atención especial al cine nacional en sus registros más diversos.

Desde Francia llegarán también Los últimos días de María Antonieta, con Guillaume Canet y Mélanie Laurent, y el drama íntimo Nino. Son títulos que apuntan a una oferta europea que sigue encontrando hueco en la cartelera española, aunque cada vez compita más directamente con la velocidad de las plataformas y con el consumo fragmentado que marcan las redes.

Otro de los nombres que aparecerá en la edición fue el del irlandés John Carney, que regresa al territorio donde mejor se mueve con Letras robadas. Después de Once, Sing Street, Begin Again o la serie Modern Love, su cine mantiene una identidad reconocible: canciones, vínculos emocionales y relatos que convierten la música en motor dramático y sentimental.

En el terreno más comercial, el espacio señala la llegada de Supergirl, planteada a partir de la reciente miniserie escrita por Tom King. La elección resulta significativa en un momento en que el cine de superhéroes busca reajustar tono, escala y expectativas de público tras varios años de desgaste, intentando recuperar interés con versiones algo menos previsibles de sus personajes clásicos.

El caso ‘Obsession’ y la nueva ruta del terror viral

La pieza más llamativa de la semana será, sin embargo, Obsession, la película firmada por Curry Barker que llegó a los cines españoles después de dispararse en la taquilla estadounidense. Según los datos facilitados por el programa, el filme, estrenado el 15 de mayo, partió de un presupuesto de apenas 750.000 dólares y ya había recaudado 333,2 millones, una cifra extraordinaria para un título de terror surgido desde una lógica de producción muy contenida.

Ese recorrido encaja con una de las grandes dinámicas del género en los últimos años: creadores formados en YouTube, comunidades digitales convertidas en primeras impulsoras del boca a boca y películas que llegan a la conversación pública antes por su capacidad de circular que por el músculo tradicional del marketing. En ese ecosistema, el terror sigue siendo el laboratorio más fértil del cine comercial contemporáneo.

Como cada semana, Días de cine completará la emisión con sus recomendaciones habituales, manteniendo una fórmula que resiste bien en un contexto audiovisual hiperfragmentado. Frente al consumo acelerado y la tiranía del algoritmo, el programa conserva algo cada vez menos frecuente: criterio, contexto y una manera de hablar de cine que no depende únicamente del estreno más ruidoso del fin de semana.