MUBI ha puesto en circulación el tráiler y el cartel de Adolescencia, sexo y muerte en Campamento Miasma, el nuevo largometraje de Jane Schoenbrun que se estrenará en los cines de España el 9 de octubre. La película llega avalada por un recorrido festivalero que la colocó entre los títulos más observados del circuito de autor y del fantástico contemporáneo.
El movimiento tiene lógica: el nombre de Schoenbrun se convirtió en uno de los más seguidos del cine independiente reciente gracias a una obra que cruza terror, identidad y cultura audiovisual. Tras el eco de El brillo de la televisión y We’re All Going to the World’s Fair, su nueva película se presenta como otro paso en esa misma línea, ahora con una mirada más frontal hacia el slasher y sus códigos.
Un paso por Cannes que marcó la conversación
Antes de anunciar su llegada a las salas españolas, Adolescencia, sexo y muerte en Campamento Miasma ya había pasado por el Festival de Cannes, donde inauguró la sección Un Certain Regard. Allí también ganó la Palma Queer 2026, un reconocimiento que reforzó el perfil de una cineasta que lleva años explorando lo queer desde el género y la extrañeza visual.
Ese contexto importa porque Cannes no sólo funciona como escaparate de prestigio: también marca parte de la conversación cultural que luego salta a salas, plataformas y redes. En un momento en que el terror de autor sigue ocupando un lugar central en el debate cinéfilo, la nueva obra de Schoenbrun aterriza con un posicionamiento muy claro.
Un reparto con dos rostros muy reconocibles
La película está encabezada por Hannah Einbinder, conocida por Hacks, y por Gillian Anderson, cuya trayectoria va de Expediente X a Sex Education. La combinación no es menor: una intérprete asociada a la nueva comedia televisiva de prestigio y otra convertida desde hace décadas en icono pop y dramático.
Junto a ellas aparecen Amanda Fix, Arthur Conti, Eva Victor, Zach Cherry, Sarah Sherman, Patrick Fischler, Dylan Baker, Jasmin Savoy Brown, Kevin McDonald, Quintessa Swindell y Jack Haven. Es un reparto coral que refuerza la idea de película de universo propio, algo habitual en un tipo de terror que trabaja tanto la atmósfera como el comentario cultural.

Qué cuenta Campamento Miasma
La premisa juega con una industria que vive entre la nostalgia y el reciclaje constante. Tras años de secuelas de bajo perfil y una franquicia desgastada, Campamento Miasma queda en manos de una directora joven encargada de resucitar la saga. Todo cambia cuando visita a la estrella de la película original, ahora retirada y rodeada de misterio, y ambas entran en una espiral de sangre, deseo, miedo y delirio.
Ese punto de partida conecta con varias obsesiones contemporáneas: el negocio de los reboots, la explotación de la nostalgia generacional y la tensión entre legado, identidad y representación. No parece casual que Schoenbrun haya elegido precisamente una franquicia ficticia de terror para hablar, otra vez, de cuerpos, memoria y ficción como espacios en disputa.
El momento de Jane Schoenbrun
La directora estadounidense llega a este estreno en una fase especialmente visible de su carrera. El brillo de la televisión pasó por Sundance en 2024 y luego circuló por citas como la Berlinale, San Sebastián o SXSW, además de sumar nominaciones en los Independent Spirit Awards 2025. Esa trayectoria consolidó a Schoenbrun como una de las voces más singulares del fantástico reciente.
Más allá de este lanzamiento, su agenda siguió creciendo. La cineasta también tiene en desarrollo la adaptación televisiva de Black Hole para Netflix, mientras su primera novela, Public Access Afterworld, se publicará en 2026. En paralelo, su figura ya desborda el circuito estrictamente cinéfilo y se mueve en un territorio donde conviven terror, cultura online e identidad generacional.
La apuesta de MUBI por el cine de autor con músculo comercial
El estreno español llegará de la mano de MUBI, que en los últimos años reforzó su perfil como distribuidora capaz de convertir títulos de autor en eventos para un público más amplio. En esa estrategia encaja una película como Adolescencia, sexo y muerte en Campamento Miasma: festivalera, reconocible por reparto y con un imaginario lo bastante potente como para trascender el nicho.
La presencia de Plan B en la producción también subraya ese equilibrio entre prestigio e industria. La compañía vinculada a Brad Pitt, Dede Gardner y Jeremy Kleiner lleva años respaldando proyectos con identidad autoral fuerte, y aquí vuelve a aparecer en un título que mezcla ambición estética y potencial de conversación pública.
A falta de ver cómo responderá la taquilla en octubre, el primer avance ya dejaba clara una dirección: colores saturados, pulsión camp, violencia estilizada y un tono que parece moverse entre la pesadilla pop y la relectura del terror clásico. En un calendario cada vez más disputado, Adolescencia, sexo y muerte en Campamento Miasma ya entró en la lista de estrenos de otoño a seguir de cerca.