Cincuenta años después del primer Gamma, Lancia recupera una de sus denominaciones más emblemáticas con un crossover de 4,67 metros, motores híbridos y eléctricos y una versión HF Integrale de hasta 375 CV. He conocido el nuevo modelo en su presentación internacional en Nápoles, en un recorrido de unos 100 kilómetros por la Costa Amalfitana. Su precio en España parte de 39.900 euros.

Hay lugares que parecen elegidos expresamente para presentar un coche. Nápoles y la Costa Amalfitana son dos de ellos, especialmente cuando hablamos de una marca italiana con tanta historia como Lancia. Calles estrechas, tráfico urbano, carreteras de montaña y un Mediterráneo que aparece y desaparece entre las curvas componen el escenario escogido para el regreso del Gamma.
El nombre no es casual. En 2026 se cumplen cincuenta años de la presentación del Lancia Gamma original y 120 años de la fundación de la marca. Dos aniversarios que coinciden con una etapa de renovación en la que el fabricante italiano intenta recuperar su presencia en el mercado europeo.
El nuevo Gamma llega después del Ypsilon y representa un paso importante en esa estrategia. No es una berlina tradicional ni un coupé como los modelos que llevaron este nombre en los años setenta. Es un crossover de silueta fastback, desarrollado sobre la plataforma STLA Medium de Stellantis y fabricado en la planta italiana de Melfi.
La presentación internacional, organizada entre el 5 y el 9 de octubre, incluyó una ruta de aproximadamente 100 kilómetros por la Costa Amalfitana. El itinerario partía del entorno de Nápoles y recorría algunos de los enclaves más conocidos de la zona, como Atrani, Vietri sul Mare, Maiori, Ravello y Amalfi, combinando tramos urbanos, vías rápidas y carreteras secundarias.
Es un escenario apropiado para conocer un automóvil que pretende recuperar una parte de la identidad de Lancia: el diseño, el confort y una manera particular de entender los viajes.

Un Gamma muy diferente al de 1976
El primer Lancia Gamma apareció en el Salón del Automóvil de Ginebra de 1976. Desarrollado con la participación de Pininfarina, se comercializó con dos carrocerías: una berlina de dos volúmenes y un coupé diseñado por Aldo Brovarone.
Aquel automóvil destacaba por una arquitectura poco convencional, un motor bóxer de cuatro cilindros y una propuesta de diseño que se alejaba de las berlinas tradicionales de su época. Su producción terminó en 1984, después de aproximadamente 22.000 unidades, según los datos históricos facilitados por Lancia. Medio siglo después, la marca recupera el nombre para un producto completamente distinto, adaptado a un mercado europeo en el que los SUV y crossover tienen un peso comercial mucho mayor.
El nuevo Gamma mide 4.672 milímetros de longitud y 1.898 de anchura, con una altura próxima a 1,66 metros, dependiendo de la motorización. Su distancia entre ejes alcanza los 2.791 milímetros en las versiones eléctricas. Son unas dimensiones que lo sitúan en una categoría muy competida, donde el aprovechamiento del espacio, la eficiencia y la tecnología tienen un papel determinante.
Lancia ha optado por una carrocería de cinco puertas con una línea de techo descendente hacia la zaga. El resultado busca combinar la presencia visual de un SUV con una silueta más estilizada.

Diseño italiano, aerodinámica y algunos guiños al pasado
El frontal del Gamma incorpora una reinterpretación iluminada de la tradicional parrilla de Lancia, denominada Calice. La firma luminosa se convierte en uno de los elementos que identifican al modelo, siguiendo el lenguaje de diseño introducido con el nuevo Ypsilon.
En la parte trasera aparecen los pilotos con una disposición en forma de T y una serie de soluciones aerodinámicas que incluyen un alerón dividido. También se recupera la inspiración de las Veneziane, las características lamas asociadas a algunos modelos históricos de la marca, reinterpretadas mediante elementos gráficos en la luneta.
Pero más allá de los detalles estéticos, hay una cifra que merece atención: el coeficiente aerodinámico anunciado es de 0,25. Es un dato importante para un vehículo de estas dimensiones, especialmente en las versiones eléctricas, donde la resistencia al aire influye directamente en el consumo a velocidades elevadas. Para conseguirlo, Lancia ha trabajado en la forma de la carrocería, el diseño de las llantas, el alerón posterior y una parrilla delantera activa que regula el paso del aire según las necesidades de refrigeración.
La marca también anuncia una altura libre al suelo de 217 milímetros. Esa cifra refuerza su condición de crossover, aunque no debe interpretarse como una vocación todoterreno comparable a la de un vehículo específicamente desarrollado para circular fuera del asfalto.

Un interior que recupera la idea del salón italiano
Una de las principales apuestas del Gamma está en el habitáculo. Lancia ha desarrollado el interior alrededor de una filosofía que denomina Italian Home Feeling, con referencias al mobiliario contemporáneo y a los espacios domésticos italianos.
La idea se materializa en un salpicadero de líneas horizontales, superficies envolventes y una consola central que incorpora un elemento poco habitual: una pequeña mesa o superficie de apoyo. No es un detalle completamente nuevo dentro de la marca. Ya apareció en el prototipo Pu+Ra HPE y posteriormente en el Ypsilon. En el Gamma adquiere mayor protagonismo gracias a las dimensiones del habitáculo. La superficie permite colocar objetos personales y, en determinadas versiones, integra un cargador inalámbrico ventilado de 15 W para teléfonos móviles.
Los materiales también forman parte de la propuesta. Lancia anuncia el uso de tejidos reciclados, polímeros de origen biológico y distintas alternativas de tapicería según el acabado. La marca sostiene que más del 60 % de las superficies interiores visibles emplean materiales considerados sostenibles. Es una afirmación que debe entenderse dentro de los criterios utilizados por el fabricante, ya que no equivale por sí sola a una evaluación completa del impacto medioambiental del vehículo.
Los acabados LS, LX y HF incorporan diferentes combinaciones de colores y materiales. El primero utiliza tonos claros y negros; el LX da mayor protagonismo al azul tradicional de Lancia; y las versiones HF introducen detalles verdes y elementos de inspiración deportiva.

Espacio para cinco ocupantes y 560 litros de maletero
El Gamma ofrece cinco plazas y un maletero anunciado de 560 litros, una cifra relevante para un vehículo de su tamaño. El asiento trasero dispone de respaldos abatibles en proporción 40/20/40, lo que facilita combinar pasajeros y objetos largos.
Lancia también anuncia un incremento del 25 % en el espacio para las piernas de los ocupantes posteriores, aunque la documentación no identifica con suficiente claridad el vehículo de referencia utilizado para establecer esa comparación.
En cualquier caso, las dimensiones exteriores y la distancia entre ejes apuntan a un planteamiento más familiar y viajero que el del Ypsilon. El equipamiento de confort puede incluir asientos con regulación eléctrica, calefacción, ventilación y masaje, dependiendo de la versión. También se ofrece un techo panorámico y un sistema de climatización con controles para la segunda fila.

Dos pantallas y un asistente de voz con inteligencia artificial
La tecnología ocupa un lugar central en el nuevo Gamma. El puesto de conducción combina un cuadro de instrumentos digital de 10,25 pulgadas con una pantalla central de 16 pulgadas. A ello se añade la posibilidad de disponer de un sistema de proyección de información equivalente a una superficie virtual de 21 pulgadas.
El sistema multimedia se organiza alrededor de la plataforma SALA, desarrollada para gestionar distintas funciones del vehículo. Una de sus novedades es SALA HUB, un asistente de voz que incorpora tecnología basada en ChatGPT para permitir interacciones mediante lenguaje natural. El objetivo es que determinadas consultas y operaciones puedan realizarse sin necesidad de navegar continuamente por los menús de la pantalla.
La integración de asistentes conversacionales en el automóvil es una tendencia creciente, aunque su utilidad real depende de la rapidez de respuesta, la fiabilidad de las funciones disponibles y la capacidad para entender órdenes en diferentes condiciones de ruido. El Gamma también incorpora modos de ambiente denominados Relax, Energize y Entertainment, que coordinan diferentes ajustes de iluminación, sonido y confort.
En el apartado de audio, Lancia ha colaborado con Focal para desarrollar un sistema de alta fidelidad de 14 altavoces. Otra característica anunciada es el sistema Clean Cabin, destinado a controlar la calidad del aire interior mediante filtración y supervisión de las condiciones ambientales.

Una gama con cuatro alternativas mecánicas
El nuevo Gamma se comercializará con una oferta multienergía formada por una versión híbrida y tres configuraciones eléctricas. La variante de acceso utiliza un sistema híbrido de 48 voltios asociado a un motor de gasolina de tres cilindros y 1,2 litros. La potencia conjunta anunciada es de 145 CV, con una transmisión automática de seis relaciones. Según la documentación técnica, su consumo homologado se sitúa entre 5,3 y 5,7 litros cada 100 kilómetros, dependiendo de la configuración.
Lancia anuncia una autonomía máxima de aproximadamente 1.040 kilómetros con su depósito de 55 litros, una cifra calculada a partir de las condiciones de consumo previstas y que no debe confundirse con un resultado obtenido en una prueba real.
Por encima aparecen las versiones completamente eléctricas. La primera dispone de 230 CV, una batería de 73,7 kWh netos y una autonomía anunciada superior a 540 kilómetros. La segunda aumenta la potencia hasta 245 CV y utiliza una batería de 97,2 kWh netos, con la que Lancia declara más de 740 kilómetros de autonomía. La tercera es la versión de tracción total HF Integrale, equipada con dos motores eléctricos.
Esta última desarrolla 350 CV de potencia nominal y puede alcanzar 375 CV en determinadas condiciones, según el fabricante.

Más de 740 kilómetros de autonomía y carga rápida
La versión eléctrica de mayor autonomía es una de las propuestas técnicamente más interesantes del nuevo Gamma. Con su batería de 97,2 kWh netos, Lancia anuncia una autonomía superior a 740 kilómetros, una cifra que, de confirmarse en homologación definitiva, situaría al modelo entre las alternativas de largo alcance dentro de su categoría.
Sin embargo, es importante distinguir entre la autonomía homologada y la que puede conseguirse en condiciones reales. La velocidad, la temperatura exterior, el uso de la climatización, el relieve y la carga transportada influyen de forma importante en el consumo. La propia documentación técnica de Lancia incluye una estimación de autonomía en autopista a 120 km/h y con 23 grados de temperatura exterior, con la climatización conectada. En esas condiciones, la marca calcula aproximadamente 491 kilómetros para el eléctrico de 245 CV, frente a los más de 740 kilómetros anunciados en el ciclo de referencia. La diferencia ilustra por qué conviene examinar las cifras de autonomía en función del uso previsto.
En cuanto a la recarga, las versiones equipadas con la batería grande pueden pasar del 20 al 80 % en unos 27 minutos en una estación de carga rápida adecuada, según los datos del fabricante. La versión con batería de 73,7 kWh necesita aproximadamente 31 minutos para la misma operación. El vehículo incorpora también funciones de planificación de rutas con paradas de carga y preacondicionamiento de la batería, destinadas a facilitar los desplazamientos largos.
Además, dispone de conducción con un solo pedal en determinadas condiciones y funcionalidad V2L para alimentar dispositivos externos.

El regreso del HF Integrale: 375 CV y tracción total
La versión más potente del Gamma recupera una de las denominaciones más conocidas de la historia de Lancia: HF Integrale. El nombre remite inevitablemente a los éxitos de la marca en los rallyes, especialmente a los Delta HF Integrale que dominaron el Campeonato del Mundo durante varios años.
El nuevo Gamma HF Integrale, sin embargo, interpreta esa herencia desde una perspectiva muy diferente. No utiliza un motor de combustión sobrealimentado ni está concebido como una reproducción moderna del Delta. Es un crossover eléctrico con dos motores, tracción total y una potencia máxima anunciada de 375 CV.
Lancia comunica un par de 509 Nm y una aceleración de 0 a 100 km/h en 5,1 segundos. La potencia máxima de 375 CV está condicionada al estado de carga de la batería; la documentación técnica diferencia esa cifra de los 350 CV de potencia conjunta ordinaria. También anuncia una autonomía de hasta 676 kilómetros y suspensión adaptativa de serie.
Estas características sitúan al HF Integrale como la variante de mayores prestaciones de la familia Gamma. El reto será trasladar unas cifras elevadas de potencia y aceleración a un comportamiento dinámico que justifique recuperar una denominación con tanto peso en la historia deportiva de Lancia.

El Gamma incorpora un conjunto de sistemas avanzados de asistencia a la conducción. Entre las funciones anunciadas figuran el control de crucero adaptativo predictivo, la adaptación anticipada de velocidad y el cambio de carril semiautomatizado. Estos sistemas se integran en una arquitectura de asistencia de nivel 2.
La marca también anuncia sistemas de iluminación LED adaptativa, con tecnologías destinadas a mejorar la visibilidad nocturna y gestionar automáticamente el haz de luz para evitar deslumbramientos. En determinadas versiones se incorporan faros Pixel LED y funciones de iluminación específicas para curvas.
Fabricado en Italia, en la planta de Melfi
La fabricación del Gamma se concentra en la planta de Melfi, en la región italiana de Basilicata. Esta instalación forma parte de la estructura industrial de Stellantis y ha recibido una inversión de 43 millones de euros destinada a modernizar procesos productivos y sistemas de control de calidad, según la información facilitada por el grupo.
El nuevo Gamma utiliza la arquitectura STLA Medium, una plataforma multienergía que permite desarrollar vehículos con diferentes sistemas de propulsión. La decisión de producirlo en Italia tiene una dimensión industrial y simbólica. Lancia necesita recuperar su presencia comercial en Europa, pero también mantener una identidad diferenciada dentro de un grupo automovilístico que comparte plataformas, motores y numerosos componentes entre marcas.
El diseño, el interior, el equipamiento y la puesta a punto serán factores importantes para establecer esa diferenciación.

Precio del nuevo Lancia Gamma en España
Lancia ha anunciado un precio de partida de 39.900 euros para el nuevo Gamma en el mercado español. La marca también comunicó la apertura de pedidos desde el 9 de octubre de 2026.
La oferta se organiza alrededor de los acabados LS, LX y HF, con versiones HF Line asociadas a determinadas motorizaciones y el HF Integrale como alternativa eléctrica de mayores prestaciones. El precio final dependerá de la versión mecánica, el acabado y los elementos opcionales.
La cifra de acceso sitúa al Gamma en una franja del mercado donde tendrá que competir no solo por prestaciones o equipamiento, sino también por imagen de marca, calidad percibida y experiencia de uso.
| Versión | Potencia | Precio |
| Gamma híbrido LS | 145 CV | 39.900 € |
| Gamma híbrido LX | 145 CV | 41.900 € |
| Gamma eléctrico LS | 230 CV | 45.900 € |
| Gamma eléctrico LX | 230 CV | 51.900 € |
| Gamma eléctrico Long Range LS | 245 CV | 47.000 € |
| Gamma eléctrico Long Range LX | 245 CV | 53.900 € |
| Gamma eléctrico HF Integrale | Hasta 375 CV | 65.400 € |

Un viaje por la Costa Amalfitana para presentar una nueva etapa
La elección de Nápoles para la presentación internacional del Gamma no fue un detalle secundario. El evento se desarrolló alrededor del espacio Made in Cloister, una fundación cultural instalada en un antiguo claustro restaurado de la ciudad, donde Lancia organizó su centro de actividades. Desde allí se planteó un recorrido por la Costa Amalfitana, con más de 100 kilómetros que atravesaban distintos tipos de vías.
El itinerario incluía algunas de las localidades más reconocibles del litoral, como Atrani, Vietri sul Mare, Maiori, Ravello y Amalfi. La combinación de tráfico urbano, vías rápidas, carreteras costeras y tramos de montaña permitía situar el automóvil en entornos muy distintos.
En paralelo, Lancia vinculó el lanzamiento con EDIT Napoli, la feria de diseño independiente, mediante una instalación creada por el estudio DWA que exploraba las conexiones entre el automóvil, la iluminación y el mobiliario contemporáneo.
Es una forma de presentación coherente con la estrategia de la marca: intentar que el Gamma se identifique no solo por sus características técnicas, sino también por una interpretación italiana del diseño y del confort.

Un regreso que tiene más importancia que la recuperación de un nombre
El Gamma llega en un momento decisivo para Lancia. Después de años con una presencia comercial muy limitada fuera de Italia, la marca está intentando reconstruir su gama y recuperar mercados europeos.
El Ypsilon inició esa nueva etapa, pero el Gamma tiene una responsabilidad diferente. Por tamaño, posicionamiento y variedad de motorizaciones, debe demostrar que Lancia puede volver a ofrecer automóviles de segmentos superiores con una personalidad propia.
Sus principales argumentos sobre el papel son el diseño, el espacio interior, la tecnología y las autonomías anunciadas para las versiones eléctricas.
También existen cuestiones que deberán valorarse en condiciones reales, como el consumo en autopista, el comportamiento de las distintas motorizaciones, la ergonomía y la eficacia de las asistencias electrónicas.
El regreso del nombre Gamma, cincuenta años después, es un guiño a la historia. Pero el éxito del nuevo modelo dependerá de algo mucho más actual: convencer a los compradores de que Lancia tiene una propuesta diferenciada en uno de los segmentos más disputados del mercado europeo.