
Los viajes de larga distancia ganan peso este verano entre los viajeros españoles. Las reservas para rutas de más de 4.000 kilómetros aumentan un 53,1 % y el número de pasajeros sube un 50,7 % frente al mismo periodo del año anterior, una señal de que el mapa vacacional se amplía y mira cada vez con más claridad hacia destinos intercontinentales.
Madrid y Barcelona concentran cerca de dos de cada cinco vuelos de largo radio con origen en España. Los datos sitúan a la capital como el gran motor de esta subida, con un alza del 58,6 %, mientras la ciudad condal crece un 23,2 %. En paralelo, Bilbao firma la evolución más intensa, con un repunte del 194,9 % en pasajeros hacia destinos lejanos.
Asia tira del nuevo apetito viajero
Asia lidera con claridad este avance. China registra el mayor crecimiento, con un salto del 294 %, seguida por Corea del Sur con un 156 % y Vietnam con un 76 %. En ese mismo movimiento aparecen también mercados latinoamericanos como Brasil, que sube un 144 %, y Perú, con un 166 %.
Entre las ciudades más buscadas, Bangkok se coloca en primera posición, por delante de Nueva York, Colombo, Denpasar y Kuala Lumpur. La capital tailandesa confirma así el atractivo sostenido del Sudeste Asiático, mientras la ciudad estadounidense mantiene su tirón como gran clásico urbano de largo recorrido. Para el viajero que prepara una escapada lejana, la información práctica sobre Bangkok o Nueva York ayuda a medir mejor qué ofrece hoy cada destino.
Estados Unidos crece un 68,8 % y se mantiene como el segundo país más demandado dentro del largo radio, solo por detrás de Tailandia. El dato dibuja una doble tendencia muy clara: por un lado, siguen funcionando los grandes destinos reconocibles; por otro, gana terreno una idea de viaje más extensa, más ambiciosa y menos limitada a los circuitos tradicionales europeos.
Precios contenidos y reservas algo más flexibles
Pese al salto de la demanda, el precio medio del billete apenas se mueve. La tarifa se sitúa en 647,81 euros por pasajero, un 1,8 % más que el verano anterior. La lectura del dato apunta más a una elección de destinos algo más caros que a una subida generalizada del mercado, un matiz relevante en plena temporada alta.
También cambia la forma de planificar. La antelación media de reserva baja de 72,3 a 70,8 días, y la media general desciende de 52 a 47 días. El viajero español sigue organizando con margen sus trayectos de largo recorrido, pero ahora muestra una actitud algo más flexible, probablemente más abierta a ajustar fechas, escalas o combinaciones de destino.
La duración del viaje, en cambio, se mantiene bastante estable. La estancia media ronda las dos semanas y pasa de 18 a 17 días, una variación pequeña que encaja con este tipo de desplazamientos, donde la distancia obliga a optimizar mejor el tiempo y convierte cada viaje en una experiencia más larga que la escapada europea habitual.
Madrid y Barcelona refuerzan su papel como puertas de salida
El peso de Madrid-Barajas y Barcelona-El Prat refuerza además el papel de los grandes aeropuertos como nodos de conexión internacional. Ambos concentran buena parte del tráfico de largo radio que sale de España y actúan como puerta de entrada a rutas cada vez más variadas. En el ecosistema aeroportuario español, la red de Aena sigue siendo el soporte clave de ese movimiento.
El otoño mantiene el impulso
La tendencia no se agota con agosto. Las reservas ya confirmadas para viajar entre septiembre y noviembre de 2026 avanzan un 71,2 % respecto al mismo momento del año anterior, y noviembre destaca como el mes más dinámico, con un crecimiento del 115,1 %. Aunque se trata de reservas anticipadas y no de demanda cerrada, el dato sugiere que el largo radio deja de ser una decisión estrictamente estival y empieza a consolidarse también en temporada media.