Movistar Plus ha enseñado las primeras imágenes de Domani, la nueva película de Santos Bacana, en un momento clave para el creador audiovisual, que afronta su primer largometraje de ficción tras haberse movido entre la música, la publicidad y el documental. El proyecto, actualmente en rodaje, se apoya en una idea muy reconocible dentro del cine urbano contemporáneo: una vuelta a casa convertida en carrera contrarreloj.

La película reune a un reparto encabezado por Daniel Ibáñez y Milena Smit, dos intérpretes con peso creciente en el cine español reciente, junto a Rubén Ochandiano, Ilse Salas, Gustavo Salmerón y Diego Calva. A ellos se suma la colaboración especial de Antón Álvarez, una presencia que encaja de forma natural en el universo creativo que rodea a Bacana y a Little Spain.
Madrid como escenario y personaje
Rodada íntegramente en Madrid y en 35 mm, Domani plantea una ciudad convertida en motor dramático. La capital no sólo funciona como decorado de esta road movie nocturna, sino también como un personaje más: icónica, acelerada, contradictoria y cada vez más presente en el audiovisual español como espacio de fricción entre ambición, memoria e identidad.
Ese retrato de la ciudad conecta además con una tendencia clara del cine español reciente: historias que utilizan Madrid como territorio emocional más que como simple localización. En el caso de Domani, la noche, la farándula, los reencuentros y las deudas personales sirvieron para dibujar un mapa menos turístico y más nervioso de la capital.
Una historia de 24 horas y cuentas pendientes
La trama sigue a Alfonso Luna, un hombre que regresa desde Miami a Madrid para declarar ante la justicia por un antiguo accidente de tráfico. Lo que iba a ser una estancia breve se complica cuando la víctima le exige una fuerte suma de dinero para evitar los tribunales, empujándolo a una noche de urgencia, favores cruzados y viejos vínculos reabiertos.
A partir de ahí, Domani combina comedia, thriller urbano y componente musical en una estructura de huida hacia adelante. Esa mezcla de géneros apunta a una película de pulso comercial, pero con una mirada autoral muy marcada, algo que en los últimos años se ha convertido en una de las apuestas más visibles del cine de productor en España.
El paso lógico tras ‘Esta ambición desmedida’
El salto de Santos Bacana a la ficción no llega exactamente de cero. En 2023 codirigió Esta ambición desmedida, el documental sobre C. Tangana que pasó por el Festival de San Sebastián y logró una nominación al Goya a mejor película documental. Aquel trabajo ya dejaba ver una sensibilidad visual muy definida y una atención especial al cruce entre relato íntimo, música e imagen pública.

Su trayectoria también estuvo ligada al imaginario de El Madrileño, el álbum que ayudó a consolidar la estética de Little Spain como una de las factorías creativas más influyentes de la cultura pop española reciente. De ahí que Domani despierte interés más allá de su argumento: supone probar cómo ese universo visual y musical se traduce al lenguaje de la ficción cinematográfica.
Un equipo con peso en el cine español actual
La película está escrita por Santos Bacana, Clara Roquet y Eduard Sola, tres nombres que, por trayectorias distintas, aportan una combinación poco habitual entre personalidad y oficio. En producción figuran Cris Trenas y María Zamora, con Little Spain, Elastica Films y Piano implicadas en una coproducción que refuerza el perfil del proyecto dentro del sector.
En la industria, la presencia de María Zamora y Elastica Films sitúa Domani dentro de una línea de cine español especialmente atenta al circuito de festivales y a la vez capaz de dialogar con un público amplio. Es una ecuación que lleva tiempo ganando terreno: películas con identidad reconocible, pero alejadas del hermetismo, en un mercado donde las plataformas buscan títulos con firma y recorrido cultural.
Un reparto entre relevo generacional y rostros consolidados
El casting de Domani también habla del momento que atraviesa el audiovisual español. Daniel Ibáñez, señalado en los últimos años como uno de los nombres a seguir, y Milena Smit, ya convertida en una de las actrices más reconocibles de su generación, encabezan un reparto que mezcla nuevas voces y perfiles muy asentados. Esa convivencia refuerza la idea de una película coral atravesada por distintos registros y procedencias.
La presencia de Diego Calva e Ilse Salas añade además una dimensión iberoamericana a un proyecto profundamente madrileño. En un contexto en el que las coproducciones y los repartos transnacionales son cada vez más frecuentes, Domani se coloca en una zona de cruce entre cine de autor, industria local y proyección internacional.
La apuesta de Movistar Plus por el cine original
Para Movistar Plus, la película se enmarca en su estrategia de producción propia, una línea con la que la plataforma lleva años intentando consolidar marca cultural dentro del audiovisual español. En un ecosistema cada vez más disputado entre plataformas, festivales y distribución en salas, proyectos como Domani funcionan también como declaración editorial: cine con firma, vocación de conversación pública y potencial recorrido más allá del estreno.
La distribución en España correrá a cargo de Elastica, otro detalle que apunta a un lanzamiento pensado no sólo para el consumo rápido en plataforma, sino también para posicionarse en la conversación cinematográfica. De momento, Domani se presenta como una de las apuestas a seguir en el calendario próximo del cine español, especialmente por lo que representa para la evolución de Santos Bacana y por la manera en que devuelve a Madrid al centro del relato.