La Feria del Libro de Madrid vive este domingo 14 de junio de 2026 su última gran jornada en el Parque de El Retiro, con una programación que mezcla balance institucional, homenaje a clásicos y debates sobre el lugar del humor en la literatura contemporánea. La cita, una de las más influyentes del calendario cultural español, alcanza su 85.ª edición con la intención de cerrar en clave de reflexión y conversación pública.

A las 11.00, en el Pabellón CaixaBank, la directora Eva Orúe presentará el balance provisional de la edición y participará en una charla en la que también intervendrán Rosa Montero y Marina Sanmartín. Ese acto marca uno de los momentos de mayor interés informativo del día, porque además sirve para avanzar el tema que vertebrará la próxima edición, prevista del 28 de mayo al 13 de junio de 2027.
Una clausura con peso literario
La jornada concentrará varios homenajes a autores que siguen ordenando el imaginario lector de varias generaciones. Al mediodía, la Feria recordará los 40 años de la muerte de Jorge Luis Borges con un encuentro en el que participarán Raquel Garzón, Juan Gabriel Vásquez y Benjamín Prado, moderados por Javier Rodríguez Marcos. La figura del autor de Ficciones y El Aleph vuelve así al centro de una conversación sobre la vigencia de sus relatos, sus ensayos y su manera de pensar la literatura como laberinto y juego intelectual.
A esa misma hora, aunque en el Espacio Talento a Bordo, la filósofa María Zambrano entrará en diálogo con el presente a través de una conversación entre Marifé Santiago Bolaños y Mercedes Gómez Blesa. La propuesta recupera cuestiones muy asociadas a la autora malagueña —la escucha, la atención, la belleza o el conocimiento poético— en un momento en que el debate cultural gira cada vez más alrededor del ruido, la velocidad y la saturación informativa.
También hay espacio para la literatura europea reciente con el homenaje a António Lobo Antunes en el Pabellón Europa. Maria José Lobo Antunes y Rui Cardoso Martins, con moderación de Javier Peña, repasarán la huella de uno de los grandes escritores portugueses de las últimas décadas, cuya obra ha mantenido una relación intensa con la memoria, la violencia y las fracturas íntimas de la historia europea.
El humor como hilo de esta edición

Si algo ha distinguido esta edición de la Feria del Libro de Madrid, ha sido su voluntad de leer el humor más allá de la simple comicidad. Ese enfoque reaparecerá por la tarde en el ciclo Iberoamérica, un libro abierto, que a las 18.00 propondrá una conversación sobre la evolución del humor en la literatura latinoamericana desde el Boom hasta hoy. Juan Carlos Méndez, Rafael Gumucio y Mercedes Cebrián abordarán el peso de la ironía, lo grotesco y la sátira como herramientas narrativas y críticas.
Esa misma línea continuará a las 19.30 con la charla Reír para no llorar: esencia del humor latinoamericano, en la que Laureano Márquez y Ricardo del Bufalo pondrán el foco en la identidad, la emigración y la relación de Latinoamérica con España y Europa. En una feria que ha hecho del humor uno de sus ejes de lectura, el tema deja de ser un adorno y se convierte en una manera de interpretar el desarraigo, la pertenencia y la conversación cultural transatlántica.
Clásicos, guion y escritura contemporánea
La agenda del domingo también enlazará tradición y presente. A las 13.00, Espido Freire y María José Martín Pinto dialogarán sobre Jane Austen en una conversación que vuelve sobre la vigencia de una autora cuya ironía literaria sigue dialogando con los códigos sociales y afectivos de hoy. Dos siglos después, su obra continúa apareciendo en las ferias no como un gesto de canon, sino como una autora capaz de interpelar al lector actual.
Media hora más tarde, en el Pabellón Iberoamericano, la Feria y el Festival de Cine de Málaga homenajearán a Rafael Azcona. Diego San José, Elvira Lindo y Julián Lacalle revisarán la herencia de un escritor y guionista decisivo para entender cómo el humor se convirtió en España en una forma precisa de mirar las contradicciones de la vida cotidiana. Su presencia en la programación encaja con una edición que ha querido pensar la risa como mecanismo literario y también como herramienta de observación social.
La escritura contemporánea encontrará otro de sus focos en Ariana Harwicz y Karina Sainz Borgo, que conversarán en la Biblioteca Eugenio Trías sobre experiencia femenina, violencia, desarraigo y resistencia. En paralelo, Celia Bsoul ofrecerá por la tarde un recital basado en El oficio de ser frágil, donde la vulnerabilidad se presentará como materia poética y como gesto de afirmación creativa, ampliando el registro emocional de una jornada especialmente atravesada por la palabra.
Más allá de los actos programados, el cierre del domingo mantendrá uno de los rituales más reconocibles de la Feria: las firmas. Por las casetas pasarán autores como Luis García Montero, Mario Alonso Puig, María Oruña, Soledad Puértolas, Cristina Fernández Cubas, Vanessa Montfort, Sebastián Álvaro o Patricio Pron. Esa convivencia entre debate intelectual, agenda mediática y contacto directo entre escritores y lectores vuelve a explicar por qué la cita madrileña conserva un papel central en la vida cultural española.