
Renault Group sitúa en VEM Madrid Río una parte importante de su ofensiva eléctrica en un momento en el que el coche enchufable gana visibilidad en las grandes ciudades. La cita, que se celebra del 5 al 7 de junio en la Explanada de la Selección Española de Fútbol, reúne a varias marcas y convierte a Madrid en un escaparate abierto para medir el pulso real del mercado.
La presencia del grupo francés se articula alrededor de dos frentes. Por un lado, Renault lleva algunos de los modelos con los que quiere reforzar su gama de acceso y familiar en el universo electric. Por otro, Alpine utiliza la feria para acercar al público sus últimos lanzamientos, en plena expansión de una firma históricamente asociada al rendimiento pero ahora cada vez más vinculada a la electrificación.
Los modelos que Renault pone en primer plano
Entre los coches anunciados por Renault para esta edición figuran el Renault 4 E-Tech eléctrico en versión plein sud, el Renault 5 E-Tech eléctrico, el Scenic E-Tech eléctrico, el Rafale esprit Alpine hyper hybrid E-Tech 4×4 y el Renault Twingo E-Tech eléctrico. La selección no es casual: mezcla nombres históricos reinterpretados para la nueva etapa eléctrica con propuestas de formato familiar y de enfoque más aspiracional.
El foco recae especialmente sobre el Renault 5 E-Tech eléctrico, uno de los modelos llamados a concentrar buena parte de la atención por su carga simbólica y por su papel dentro de la estrategia reciente de la marca. A su lado, el Renault 4 E-Tech eléctrico amplía esa recuperación de iconos en clave contemporánea, una fórmula con la que la firma francesa busca conectar memoria de marca y transición tecnológica sin recurrir al discurso grandilocuente habitual del sector.
La presencia del Scenic E-Tech eléctrico y del Rafale electrificado introduce además una lectura más amplia del catálogo. No se trata solo de utilitarios urbanos o de modelos de acceso: Renault quiere enseñar en VEM que su electrificación abarca distintos tamaños, usos y niveles de precio, desde el coche pensado para el día a día en ciudad hasta alternativas orientadas a un uso familiar o de carretera.
Alpine aprovecha el escaparate madrileño
En el área de Alpine, la novedad más llamativa es el A390, presentado como su primer modelo de cinco plazas. Su aparición en VEM Madrid Río tiene valor más allá del producto: muestra hasta qué punto la marca deportiva del grupo empieza a explorar territorios comerciales más amplios, alejándose del nicho puro sin desprenderse de la identidad que la ha acompañado en los últimos años.

Junto a él comparece el A290, un compacto urbano con el que Alpine intenta trasladar su lenguaje deportivo a un formato más cotidiano. En un mercado en el que muchos fabricantes aún buscan cómo dotar de personalidad a sus eléctricos pequeños, la firma francesa plantea un enfoque que pone el acento en el tacto de conducción y en la imagen de marca, dos ingredientes que en una feria abierta al público resultan especialmente visibles.
Un termómetro del momento eléctrico
La participación de Renault Group en esta feria también refleja un cambio de etapa en la conversación sobre el automóvil electrificado en España. Frente a los salones tradicionales, VEM Madrid Río funciona como un espacio de contacto directo con la ciudadanía, algo relevante en un mercado donde la compra del coche eléctrico sigue condicionada por dudas muy concretas: precio, infraestructura de recarga, autonomía real o uso cotidiano en entornos urbanos y metropolitanos.
En ese contexto, mostrar modelos muy distintos entre sí permite a Renault y Alpine hablarle a públicos igualmente distintos. El visitante que se acerca por curiosidad puede encontrarse con un utilitario eléctrico de vocación popular, pero también con un SUV familiar o con un modelo de sello deportivo. Esa variedad ayuda a entender hacia dónde se mueve hoy la industria: la electrificación ya no se presenta como un escaparate de prototipos, sino como una oferta cada vez más transversal.
La feria madrileña llega además en un momento en el que la popularidad de esta tecnología sigue creciendo, aunque de forma desigual según segmentos y presupuestos. Para marcas como Renault, con una larga tradición en el coche urbano europeo, el desafío no está solo en lanzar nuevos modelos, sino en hacer comprensible su propuesta en un mercado saturado de siglas, plataformas y promesas. De ahí que citas como VEM funcionen también como ejercicio de pedagogía comercial y tecnológica.
Con esta puesta en escena en Madrid, Renault Group enseña una gama que combina herencia, producto nuevo y ambición industrial en torno al coche electrificado. Y Alpine, todavía en una fase de redefinición para el gran público, aprovecha el escaparate para dejar claro que su futuro inmediato ya no pasa solo por la nostalgia deportiva, sino también por ganar presencia en formatos más utilizables y visibles fuera del circuito habitual del entusiasta.