Citroën lleva al VEM de Madrid su ofensiva eléctrica más práctica, del ë-C3 urbano al nuevo ë-C5 Aircross

Citroën convierte su presencia en VEM 2026 en una fotografía bastante precisa de por dónde va hoy el coche eléctrico generalista: menos discurso aspiracional y más argumentos ligados al uso diario. En la cita que se celebra entre el 5 y el 7 de junio en Madrid Río, la firma francesa presenta tres modelos con […]

Citroën convierte su presencia en VEM 2026 en una fotografía bastante precisa de por dónde va hoy el coche eléctrico generalista: menos discurso aspiracional y más argumentos ligados al uso diario. En la cita que se celebra entre el 5 y el 7 de junio en Madrid Río, la firma francesa presenta tres modelos con papeles muy definidos, desde el urbano ë-C3 hasta el nuevo ë-C5 Aircross, pasando por un ë-C3 Aircross que busca espacio familiar en formato compacto.

La propuesta de Citroën para el coche eléctrico generalista en el evento VEM 2026. MAILCITROEN

El evento, conocido como VEM por Vehículos Eléctricos Madrid, se ha consolidado como uno de los escaparates más visibles de la movilidad eléctrica en la capital. En esta edición, Citroën aprovecha ese contexto para poner sobre la mesa una gama que intenta responder a tres preguntas muy concretas del comprador español: cuánto cuesta entrar en el coche eléctrico, cuánta autonomía real ofrece un SUV y qué opciones existen para una familia que necesita espacio sin saltar a segmentos más caros.

Una gama pensada para usos distintos

El modelo más accesible de esa ofensiva es el Citroën ë-C3, anunciado desde 11.700 euros. Por tamaño y planteamiento, es el coche que mejor encaja en una ciudad como Madrid: dimensiones contenidas, enfoque urbano y una autonomía de hasta 320 kilómetros. El Citroën ë-C3 se sitúa como puerta de entrada a la electrificación, pero su interés va más allá del precio: intenta ocupar ese espacio, todavía poco poblado, en el que un utilitario eléctrico no obligue a renunciar a habitabilidad ni a equipamiento básico de conectividad y asistencia.

En un escalón superior aparece el Citroën ë-C3 Aircross, con un precio de partida de 19.740 euros. Aquí el argumento ya no es solo el acceso, sino el aprovechamiento del espacio. En 4,39 metros de longitud, este SUV del segmento B ofrece hasta 7 plazas, una rareza en su categoría, y anuncia una autonomía de hasta 399 kilómetros en ciclo WLTP, con posibilidad de llegar a 550 kilómetros en uso urbano. Su potencia es de 113 CV, suficiente para un uso familiar y periurbano más que para planteamientos prestacionales.

La novedad con más peso en el stand es el nuevo Citroën ë-C5 Aircross, desde 29.090 euros, un modelo con el que la marca entra de lleno en el territorio donde hoy se libra una parte importante de la batalla comercial: el de los C-SUV eléctricos. Lo hace con dos versiones. La Comfort Range declara 210 CV y hasta 520 kilómetros de autonomía, mientras que la Long Range sube a 230 CV y promete hasta 680 kilómetros sin recarga, una cifra especialmente relevante en un mercado donde la ansiedad por autonomía sigue siendo uno de los grandes frenos para muchos conductores.

Varios modelos eléctricos de Citroën, como el ë-C3, en el evento VEM 2026 de Madrid. STELLANTIS

El confort sigue siendo la bandera de la casa

Si hay una idea que atraviesa toda la gama expuesta por Citroën, es la del confort como rasgo de identidad. En el ë-C5 Aircross, eso se traduce en una distancia entre ejes de 2,78 metros, especial atención al espacio trasero y un maletero de 650 litros, cifras que lo colocan como una opción claramente orientada a viajes y vida familiar. En una categoría cada vez más homogénea en diseño y prestaciones, la amplitud interior sigue siendo uno de los pocos elementos capaces de marcar diferencias visibles para el usuario medio.

Ese mismo enfoque aparece, con distinta escala, en el ë-C3 Aircross y en el ë-C3. El primero pone el acento en la versatilidad de su segunda fila y en la posibilidad de sumar dos plazas extra sin disparar el tamaño exterior. El segundo insiste en una receta menos ambiciosa pero muy afinada para el día a día: posición de conducción elevada, interior amplio para su segmento y la suspensión Citroën Advanced Comfort, una solución ya habitual en la marca para suavizar la respuesta sobre asfaltos urbanos degradados, resaltos y recorridos cotidianos poco amables.

Más autonomía, pero también más tecnología útil

En el nuevo ë-C5 Aircross, la carga tecnológica también gana protagonismo. El modelo incorpora un head-up display ampliado, una pantalla central de 13 pulgadas con formato vertical tipo waterfall screen, iluminación Matrix LED y el paquete Drive Assist 2.0, con funciones de ayuda a la conducción de Nivel 2. No se trata solo de añadir pantallas: en el coche eléctrico, la gestión de información sobre autonomía, ruta y carga se convierte en parte central de la experiencia de uso, y por eso este equipamiento tiene hoy más peso práctico que hace solo unos años.

En el caso del ë-C3, la tecnología se presenta de una forma más doméstica y menos aparatosa. El habitáculo apuesta por el concepto C-Zen Lounge, que combina un salpicadero rediseñado con un sistema de visualización que sustituye al cuadro convencional por una lectura más despejada de la información esencial. Es una forma de trasladar a un coche pequeño una sensación de orden interior y ergonomía que antes quedaba reservada a segmentos superiores.

Citroën presenta sus vehículos ë-C3, ë-C3 Aircross y ë-C5 Aircross en la capital española. STELLANTIS

Probar antes de decidir

Uno de los elementos más relevantes de VEM 2026 es que no se limita a la exhibición estática. Los asistentes pueden probar estos modelos por las calles de Madrid, algo especialmente valioso en el coche eléctrico, donde muchas dudas se disipan al volante: el silencio de marcha, la respuesta inmediata en ciudad, la facilidad de uso o la recuperación de energía se entienden mucho mejor conduciendo que leyendo una ficha técnica. Para marcas como Citroën, ese contacto directo sigue siendo una herramienta decisiva para convertir curiosidad en compra real.

La firma añade además un incentivo vinculado a la recarga: ofrece 2.000 kilómetros de cargas eléctricas gratuitas en la aplicación Free2Move Charge a quienes registren sus datos en el stand mediante un código QR y adquieran después un modelo cien por cien eléctrico de la marca antes del 30 de junio. Es una fórmula comercial, sí, pero también responde a una de las inquietudes habituales del comprador primerizo: cuánto cuesta alimentar un eléctrico una vez sale del concesionario.

En ese terreno, Citroën recuerda que su ecosistema de servicios se apoya en Free2Move Charge, con acceso a más de 22.500 puntos de carga en España y más de 1 millón en Europa, según los datos facilitados por la compañía. A eso suma herramientas como Trip Planner o e-Routes, pensadas para planificar desplazamientos teniendo en cuenta autonomía disponible, tráfico, meteorología y ubicaciones de carga. En el coche eléctrico actual, el software deja de ser un extra llamativo y pasa a ser una pieza básica del viaje.

La presencia de Citroën en Madrid Río también refleja un cambio de tono en la conversación sobre movilidad eléctrica. Frente a una primera etapa dominada por mensajes muy centrados en la novedad tecnológica, ahora el foco se desplaza hacia criterios mucho más concretos: precio de entrada, espacio real, autonomía suficiente y facilidad de carga. Justo ahí es donde la marca francesa intenta hacerse fuerte con una gama que no gira en torno al lujo ni a la deportividad, sino a algo bastante más terrenal: que el eléctrico encaje en la vida normal.