Virrey mueve ficha en la agenda gastronómica de Madrid con una propuesta pensada para una franja cada vez más codiciada: la tarde. El restaurante situado en Calle de Zurbarán, 8, en el entorno de Almagro, pone en marcha Antojos de Terraza, una carta específica que se sirve entre las 16:30 y las 20:30 horas y que busca convertir el tramo entre la comida y la cena en un plan con identidad propia.

La novedad llega en un momento en el que las terrazas de la capital refuerzan su papel como escenario social del verano. En ese contexto, Virrey se apoya en una de sus señas más reconocibles, sus toldos verdes y blancos, para articular una oferta más ligera y compartible, diseñada para quienes prefieren alargar la jornada al aire libre sin entrar todavía en el formato de cena.
Una carta de tarde con producto y formato informal
La selección firmada por el chef Carlos Fernández-Miranda reúne platos de vocación clásica y servicio ágil. En la carta aparecen gildas, croquetas, ensaladilla rusa, empanada de bonito del norte, quesos artesanos, ostras francesas y jamón ibérico de bellota Cinco Jotas, en una lectura de la cocina española que se apoya en el producto y en el gesto de compartir más que en la complejidad técnica.

Ese enfoque encaja con la línea que el restaurante mantiene desde su apertura en 2022 en Chamberí, un distrito con creciente peso en el mapa gastronómico madrileño y que el portal oficial de turismo esMadrid define también por su intensa vida culinaria. En Virrey, esa base se traduce en una cocina reconocible, con guiños al norte y una puesta en escena contemporánea.
El cóctel que centra la novedad
La pieza más noticiosa de esta nueva franja horaria es Manzana de Feria, un cóctel de edición limitada desarrollado junto a Momus Bar. La receta, creada por Alberto Fernández, toma como punto de partida la sidra asturiana y la lleva a un registro más actual con pisco y licor de hoja de higuera. El resultado busca una mezcla de acidez, notas verdes y un perfil aromático que remite a las ferias del norte desde un lenguaje contemporáneo.

La bebida se sirve además con un crujiente de queso La Peral, ideado para acompañar el trago y reforzar ese hilo asturiano que conecta la propuesta con el origen del chef. Más que un simple maridaje, el gesto funciona como relato de producto: sidra, queso azul y memoria festiva convertidos en una pausa de tarde que quiere diferenciarse dentro de la oferta estival de la ciudad.
La alianza con una de las barras más visibles de la capital
La colaboración también subraya el momento de la coctelería madrileña. Momus Bar, ubicado en Chueca, se ha consolidado como uno de los nombres de referencia del sector y figura en circuitos internacionales especializados. El propio portal turístico esMadrid destaca su proyección y el trabajo de Alberto Fernández, al frente de una barra que combina técnica, discurso y una aproximación sensorial al cóctel.
Ese cruce entre restauración y coctelería responde a una tendencia cada vez más visible en Madrid: restaurantes que buscan enriquecer la experiencia de sala con colaboraciones líquidas de firma. En lugar de limitarse a una carta estándar, espacios como Virrey convierten la bebida en parte del argumento gastronómico y en una herramienta para definir el tono del local en horarios no tradicionales.

Una tarde madrileña que cambia de ritmo
La operación tiene también una lectura urbana. Almagro y Chamberí concentran buena parte de los movimientos más sólidos de la hostelería de perfil medio-alto, con locales que buscan atraer tanto al público del barrio como a un comensal que se desplaza expresamente. En ese tablero, abrir una franja específica de tarde permite captar un consumo más flexible: reuniones informales, aperitivos largos, primeras copas o encuentros de verano sin protocolo excesivo.
Con esta nueva carta, Virrey no cambia su identidad, pero sí afina su horario y su narrativa en un momento en el que la gastronomía madrileña explora fórmulas más elásticas. La combinación de bocados reconocibles, terraza urbana y una colaboración con Momus Bar sitúa esta novedad entre los estrenos de temporada que mejor leen cómo se vive hoy la ciudad cuando baja el sol, pero todavía no llega la noche.