Lancia amplía la oferta del Ypsilon con una variante de gasolina de 100 CV asociada a una caja manual de seis velocidades. El lanzamiento arranca en Italia y sitúa esta versión como la puerta de entrada a la gama, con un precio desde 21.200 euros, 3.000 euros por debajo de los Ypsilon híbridos equivalentes.
La novedad no es menor en un momento en el que buena parte del mercado empuja hacia la electrificación y las transmisiones automáticas. El nuevo Ypsilon Turbo 100 recupera una fórmula clásica en el segmento utilitario: motor térmico, potencia contenida y una conducción más directa. En la práctica, Lancia busca seguir cubriendo varios perfiles de cliente con una misma carrocería: quien prioriza el acceso a la marca, quien prefiere un híbrido y quien da el salto al eléctrico.

Un gasolina pensado para el uso diario
Bajo el capó, el modelo recurre a un bloque turbo de tres cilindros y 1,2 litros que entrega 101 CV y 205 Nm de par desde 1.750 rpm. Va unido a una caja manual de seis marchas y firma un 0 a 100 km/h en 10,2 segundos, con una velocidad máxima de 194 km/h. Son cifras que lo colocan en la zona media del segmento, con un planteamiento más orientado al día a día que a cualquier lectura deportiva, pese a la presencia del acabado HF Line en la gama.
Lancia subraya además una serie de mejoras técnicas destinadas a la eficiencia y al mantenimiento, entre ellas la inyección directa a alta presión, la distribución de baja fricción y una arquitectura revisada para reducir consumos y mantener la fiabilidad. La marca fija los intervalos de servicio en 25.000 kilómetros o dos años, un dato relevante en un coche que apunta a conductores que miran de cerca el coste de uso.

Por qué vuelve el cambio manual
La llegada de esta versión responde a una realidad que sigue vigente en mercados como el italiano: todavía existe demanda de coches urbanos de gasolina no electrificados, especialmente entre quienes valoran la sencillez mecánica y un precio de compra más contenido. También hay una base de usuarios del anterior Ypsilon acostumbrada a esa combinación de motor térmico y cambio manual, una receta que durante años ha sido habitual en el coche pequeño europeo.
En ese contexto, el nuevo Ypsilon suma ahora tres opciones mecánicas: gasolina, híbrida y eléctrica. La estrategia no es exclusiva de Lancia; varios fabricantes están optando por mantener gamas abiertas mientras el mercado europeo termina de definir el ritmo real de adopción del coche eléctrico. En el caso de la firma italiana, esta diversificación llega en pleno proceso de relanzamiento de la marca dentro de Stellantis.

Tres acabados y una tarifa más baja
El Ypsilon Turbo 100 estará disponible en los niveles Ypsilon, LX y HF Line. El precio arranca en 21.200 euros y asciende a 24.200 euros en los acabados superiores, según los datos facilitados por la marca para Italia. También se ha anunciado una fórmula de financiación con cuotas desde 99 euros al mes, aunque como ocurre en este tipo de ofertas la cifra final depende de entrada, plazo y cuota residual.
Más allá del producto, el movimiento tiene una lectura industrial y comercial clara: Lancia necesita volumen en esta nueva etapa y el acceso a la gama sigue siendo decisivo en un utilitario con aspiración más cuidada que generalista. El Ypsilon manual no cambia el rumbo del sector, pero sí refleja que, al menos por ahora, en Europa todavía hay espacio para un coche pequeño de gasolina bien equipado y sin electrificación obligatoria.