Casa Ponzano tiene uno de los brunch más apetecibles de Chamberí, pero su carta es la verdadera sorpresa

En una ciudad como Madrid, donde cada semana parece abrir un restaurante nuevo intentando llamar la atención a base de fuegos artificiales, encontrar un sitio que simplemente haga bien las cosas empieza a ser casi más difícil que conseguir mesa en sábado por la noche en plena calle Ponzano. Y ahí es precisamente donde entra […]

En una ciudad como Madrid, donde cada semana parece abrir un restaurante nuevo intentando llamar la atención a base de fuegos artificiales, encontrar un sitio que simplemente haga bien las cosas empieza a ser casi más difícil que conseguir mesa en sábado por la noche en plena calle Ponzano. Y ahí es precisamente donde entra Casa Ponzano, un restaurante que entiende algo que muchos han olvidado: cuando el producto es bueno y la cocina está bien pensada, no hace falta disfrazarlo todo de experiencia gastronómica revolucionaria.

Fuimos hace unos días a probar su propuesta y salimos con la sensación de haber encontrado uno de esos restaurantes que funcionan igual de bien para una comida tranquila entre semana que para un brunch largo de domingo en el que el reloj deja de importar. Porque sí, aunque nosotros fuimos a comer, es imposible no hablar del brunch y del desayuno buffet libre que han montado, seguramente uno de los conceptos más interesantes ahora mismo en Chamberí para quienes disfrutan de desayunar sin prisas.

Celebworld

La idea tiene bastante sentido: trasladar esa sensación de desayuno de hotel que tanto gusta cuando estás de viaje al centro de Madrid. Tostadas ilimitadas, fruta, opciones dulces y saladas, café, posibilidad de repetir lo que quieras y, sobre todo, tiempo. Mucho tiempo. No es tanto un desayuno rápido antes de trabajar como un plan en sí mismo. Y eso, en una ciudad que vive acelerada, se agradece bastante más de lo que parece.

Pero más allá del brunch, que probablemente sea uno de sus grandes reclamos, lo que realmente nos sorprendió fue la carta de comidas. Porque detrás de toda esa estética cuidada y ese ambiente de restaurante de barrio elegante hay cocina seria, reconocible y bastante bien ejecutada.

Celebworld

Uno de los primeros platos que llegaron fueron los chipás de quesos nacionales, y probablemente sean una de esas cosas que parecen pequeñas hasta que pruebas el primero y entiendes por qué la cesta desaparece en dos minutos. Muy esponjosos, con ese punto elástico del buen pan de queso y un sabor intenso pero equilibrado. Son peligrosos porque entran solos.

Después llegó uno de los platos más interesantes de toda la comida: el lingote de turrón de foie con manzana caramelizada. Aquí sí aparece esa parte más contemporánea de Casa Ponzano, pero sin caer en la típica cocina excesivamente conceptual. El foie funciona muy bien en ese formato casi de turrón salado, mientras que la manzana aporta el contrapunto dulce justo para no saturar. Es un plato elegante, bastante fino y muy bien medido.

Celebworld

También probamos las mini hamburguesas de carne madurada en pan brioche, que resumen bastante bien la filosofía del sitio: producto reconocible, técnica actual y cero complicaciones innecesarias. El brioche tiene la suavidad justa, la carne está realmente sabrosa y el tamaño hace que entren con demasiada facilidad. Son de esas mini burgers que, aunque suenen sencillas sobre el papel, están muy por encima de la media de lo que suele verse por Madrid.

Celebworld

Y luego está el steak tartar, que probablemente fue el plato que más nos gustó de toda la experiencia. Aquí no intentan reinventarlo ni convertirlo en algo irreconocible. Carne de mucha calidad, buen aliño y equilibrio. Tiene ese punto complicado de conseguir en el que notas potencia, pero sin que ningún ingrediente se coma al resto. Se nota bastante cuando un restaurante confía de verdad en el producto que compra, y aquí pasa.

Celebworld

De postre pedimos la tarta Tarta cremosa de quesos y el Coulant de chocolates. Deliciosos.

También ayuda mucho el ambiente. Casa Ponzano consigue algo que no siempre es fácil en esta zona: estar en pleno epicentro gastronómico de Chamberí sin sentirse atrapado por el postureo constante que muchas veces rodea a Ponzano. El servicio es cercano, el espacio invita a quedarse y todo transmite esa sensación de restaurante pensado para repetir, no solo para ir una vez y subir la foto.

Y probablemente ahí esté la clave. Casa Ponzano no intenta ser el sitio más moderno de Madrid ni el más extravagante. Lo que hace es bastante más difícil: conseguir que quieras volver.