La secuela de La Pasión de Cristo ya tiene calendario. Mel Gibson llevará a los cines La Resurrección de Cristo en dos entregas, con estreno previsto para el 6 de mayo de 2027 y el 25 de mayo de 2028, una decisión que confirma la ambición de un proyecto que el director arrastra desde hace años.

Han pasado 22 años desde el estreno de La Pasión de Cristo, una película que dejó una huella singular tanto por su dureza visual como por su impacto comercial. La cinta de 2004 se convirtió en un fenómeno global y sigue ocupando un lugar destacado dentro del cine religioso, además de figurar entre los mayores éxitos de taquilla para una producción en lengua no inglesa o subtitulada en Estados Unidos, según los datos de Box Office Mojo.
Un rodaje en Italia y una historia centrada en la resurrección
La nueva producción pondrá el foco en los acontecimientos posteriores a la crucifixión de Jesucristo. El rodaje, ya finalizado, se ha desarrollado durante 134 días en varias localizaciones italianas, entre ellas Roma, Matera, Bari, Ginosa, Craco y Brindisi. No es una elección casual: el sur de Italia ya aportó en la primera película una textura mineral y austera que encajaba con la visión de Gibson.
El reparto anunciado sitúa a Jaakko Ohtonen y Mariela Garriga entre los principales nombres de esta nueva etapa, junto a Pier Luigi Pasino, Kasia Smutniak, Riccardo Scamarcio y Rupert Everett. La película abordará uno de los episodios más complejos de trasladar a la pantalla dentro del relato evangélico, no solo por su dimensión espiritual, sino también por la expectativa que sigue rodeando cualquier aproximación cinematográfica a la figura de Cristo.
Una continuación largamente esperada
La idea de ampliar el universo de La Pasión de Cristo lleva años sobre la mesa. En distintas entrevistas, Gibson había insinuado que no se trataba de una continuación convencional, sino de un proyecto de gran escala, con una estructura más amplia de lo habitual. La división en dos partes refuerza esa línea y sugiere una narración que aspira a ir más allá del formato bíblico clásico.
En palabras del propio director, esta obra ocupa un lugar central en su trayectoria y responde a una motivación personal y artística desarrollada durante más de dos décadas. Esa implicación explica en parte el interés que ha despertado el anuncio, especialmente entre quienes ven en La Pasión de Cristo una película de culto contemporánea y entre los espectadores atraídos por el regreso de las grandes producciones de temática histórica y religiosa.
Qué puede significar este estreno para el cine religioso
El lanzamiento en dos años consecutivos coloca a La Resurrección de Cristo en una posición poco habitual dentro del mercado. En un momento en que las salas buscan títulos con capacidad de convocatoria global, el regreso de Gibson a este terreno puede reactivar el debate sobre el lugar del cine espiritual en la gran industria y sobre cómo se actualizan hoy los relatos fundacionales para una audiencia internacional.
Por ahora, lo confirmado es que ambas entregas llegarán exclusivamente a los cines. Con esa estrategia, la producción se reserva un recorrido claramente pensado para la gran pantalla, donde la primera película encontró buena parte de su fuerza: en la experiencia colectiva, en la conversación pública y en la capacidad de convertir un relato conocido en un acontecimiento cultural.