Lola 09 cumple diez años en Madrid reforzando su cocina sin renunciar a su espíritu nocturno

Durante la última década, pocos locales han representado tan bien la transformación del ocio madrileño como Lola 09. Situado en pleno barrio de Salesas, entre Tribunal, Chueca y Alonso Martínez, el espacio se ha consolidado como uno de esos lugares capaces de mezclar coctelería, música, brunches desenfadados y vida nocturna en una misma identidad. Ahora, […]

Durante la última década, pocos locales han representado tan bien la transformación del ocio madrileño como Lola 09. Situado en pleno barrio de Salesas, entre Tribunal, Chueca y Alonso Martínez, el espacio se ha consolidado como uno de esos lugares capaces de mezclar coctelería, música, brunches desenfadados y vida nocturna en una misma identidad. Ahora, coincidiendo con su décimo aniversario bajo el nombre de Lola 09, el local da un nuevo paso reforzando su propuesta gastronómica con una carta más ambiciosa y contemporánea.

Croquetas ibéricas con salsita trufa. ©Lola 09

El movimiento no es casual. Madrid atraviesa desde hace años una profunda transformación en la forma de consumir restauración y ocio. La frontera entre restaurante, coctelería y espacio social prácticamente ha desaparecido, y cada vez son más los locales que buscan seducir al público desde la experiencia completa: cena, ambiente, música y copas en un mismo lugar. Lola 09 lleva tiempo jugando precisamente en ese terreno.

De Olé Lola al Madrid más cosmopolita

La historia del local arranca en 2009 bajo el nombre de Olé Lola, aunque el gran cambio llegó en 2016, cuando el establecimiento se reinventó como Lola 09. Aquella transformación supuso abandonar parte de la estética más castiza de sus inicios para abrazar una identidad mucho más urbana, internacional e informal.

La evolución continuó años después con una nueva renovación estética. El espacio adoptó una decoración mucho más atrevida, mezclando neones, mobiliario vintage, referencias kitsch y elementos heredados de la etapa original, como algunos cuadros taurinos y guiños flamencos que siguen formando parte de la personalidad del local.

Ese eclecticismo visual refleja bastante bien la evolución reciente de parte de la hostelería madrileña: espacios donde el diseño se convierte en parte esencial de la experiencia y donde la estética tiene casi tanto peso como la carta.

©Lola 09

Una cocina pensada para acompañar la noche madrileña

El gran cambio de esta nueva etapa llega desde la cocina. La dirección gastronómica recae ahora en Marcos Fernández, profesional vinculado también a Revoltosa Prado y con experiencia en ciudades como Ámsterdam, Londres y Madrid.

La nueva carta apuesta por una cocina informal y muy compartible, construida alrededor del concepto de comfort food contemporánea. La base sigue siendo reconocible para el público madrileño, aunque aparecen influencias internacionales en numerosos platos.

Entre las propuestas destacan elaboraciones como las croquetas ibéricas con salsa de trufa, la ensaladilla rusa con mahonesa cítrica y jamón crujiente, las berenjenas en tempura con miel o unos cogollos marinados con garam masala y crema de aguacate y coco.

Fernando Fuentes, gerente y director de coctelería de Lola 09. ©Lola 09
Marcos Fernández, jefe de cocina de Lola 09. ©Lola 09

La carta incorpora además platos principales donde se mezclan técnicas clásicas y sabores internacionales, como el magret de pato con salsa de pomelo y chocolate blanco, el bacalao confitado con migas de garbanzo o la costilla de añojo cocinada a baja temperatura con chile y romero. También aparecen referencias claramente pensadas para el picoteo nocturno madrileño, como las quesadillas de queso manchego y rabo de toro o unos mini croissants rellenos de atún marinado y salsa kimchi.

Todo ello responde a una tendencia cada vez más visible en Madrid: la consolidación de cartas diseñadas específicamente para acompañar el consumo de cócteles y alargar la sobremesa hasta la noche.

La coctelería sigue siendo el gran reclamo

Aunque la cocina gane peso, el alma de Lola 09 continúa detrás de la barra. La coctelería ha sido desde hace años uno de los principales motivos por los que el local mantiene una clientela fiel y una presencia constante dentro del circuito nocturno madrileño.

No me llames Dolores – Ginebra Tanqueray, triple seco, sandía, limón y hierbabuena. ©Lola 09
Pomme D’amour – Jack Daniel’s Apple, cereza, zumo de limón y clara de huevo. ©Lola 09

Fernando Fuentes, responsable de la propuesta líquida del grupo, firma una carta donde conviven reinterpretaciones de clásicos y creaciones propias con nombres muy reconocibles para el público habitual del local.

Entre los combinados más conocidos figuran propuestas como Marujita Díaz, elaborado con ron, coco, mango y fruta de la pasión; La Violetera, inspirado en sabores muy madrileños; o American Gangster, con whisky Jack Daniel’s Triple Mash y sirope de cava casero. También destacan varios fizz de sabores afrutados y una oferta de mocktails sin alcohol que responde al creciente interés por este tipo de bebidas dentro de la coctelería contemporánea.

La evolución del sector en Madrid explica parte del éxito de locales como Lola 09. La ciudad ha vivido una auténtica explosión de barras especializadas en la última década, elevando notablemente el nivel medio de la coctelería y consolidando una clientela mucho más interesada en destilados premium, técnicas de mixología y propuestas creativas.

Drag brunches, intercambio de idiomas y ocio híbrido

Más allá de la cocina y los cócteles, Lola 09 ha sabido construir una programación que encaja con el perfil internacional y urbano del barrio donde se encuentra. Cada miércoles organiza Hello Lola, encuentros de intercambio de idiomas que reúnen a residentes extranjeros y madrileños en un formato cada vez más habitual en grandes capitales europeas.

Costilla de añojo a baja temperatura marinada en chile y romero con piparra en tempura. ©Lola 09

Los sábados, el local cambia completamente de registro con los llamados Lol Drag Saturdays, brunches animados por drag queens donde se mezclan actuaciones, humor, bingo y música en directo. El formato refleja cómo el brunch ha dejado de ser únicamente una propuesta gastronómica para convertirse en un auténtico espectáculo social en ciudades como Madrid o Barcelona.

La fórmula funciona especialmente bien entre un público que busca experiencias híbridas donde restauración, ocio y entretenimiento formen parte del mismo plan.

Grupo Moby Dick y tres décadas de ocio madrileño

Lola 09 forma parte además del Grupo Moby Dick, uno de los nombres históricos de la noche madrileña. La compañía lleva más de tres décadas vinculada al ocio y la restauración de la capital con espacios tan conocidos como Moby Dick Club, The Irish Rover, Areia Chill Out o los restaurantes Revoltosa.

En una ciudad donde las tendencias gastronómicas cambian constantemente y muchos conceptos desaparecen a gran velocidad, alcanzar diez años manteniendo relevancia no es habitual. Lola 09 lo celebra precisamente reforzando aquello que hoy parece imprescindible en la hostelería madrileña: una propuesta donde gastronomía, coctelería y experiencia social conviven sin fronteras claras.