El biofísico británico David Klenerman, codesarrollador de la secuenciación del ADN de nueva generación, ha expresado su “enorme agradecimiento” tras ser distinguido con el Premio Princesa de Asturias de Investigación Científica y Técnica 2026. En sus primeras palabras, el investigador reivindica el trabajo colectivo que permitió transformar la genómica moderna y recuerda el legado científico de Cambridge en el estudio del ADN.
Un reconocimiento que Klenerman atribuye al trabajo en equipo
Nada más conocerse el fallo del jurado, David Klenerman quiso subrayar que el premio no es sólo suyo, sino de todas las personas que participaron en el desarrollo de la secuenciación masiva. “Fue realmente un trabajo de equipo y solo fue posible gracias a todas las personas que han trabajado en esta tecnología en Solexa y posteriormente en Illumina”, afirmó el científico, poniendo el foco en la dimensión colaborativa de un avance que cambió para siempre la investigación biomédica.
La secuenciación del ADN de nueva generación —tecnología que Klenerman desarrolló junto a Shankar Balasubramanian— permitió multiplicar la velocidad de lectura del genoma y reducir su coste de forma drástica. Hoy es una herramienta esencial en oncología, enfermedades raras, epidemiología, microbiología clínica y medicina personalizada.
Cambridge y el legado del ADN
En sus declaraciones, Klenerman también quiso situar su trabajo dentro de la tradición científica de Cambridge, una institución clave en la historia de la biología molecular. “Cambridge tiene una trayectoria muy extensa asociada con el ADN, incluyendo el descubrimiento de su estructura y la invención del primer método de secuenciación”, recordó.
Ese legado conecta su contribución con hitos previos como el modelo de doble hélice descrito por Watson y Crick en 1953 o los métodos de secuenciación desarrollados por Frederick Sanger en los años 70. Klenerman se mostró “agradecidísimo” a la Fundación Princesa de Asturias por reconocer esta nueva etapa en la evolución de la genómica.
Una tecnología que transformó la biomedicina
La secuenciación masiva no solo aceleró la investigación básica, sino que abrió la puerta a nuevas estrategias clínicas. Gracias a ella, hoy es posible: analizar tumores para seleccionar tratamientos personalizados; diagnosticar enfermedades raras mediante estudios genómicos completos, vigilar la evolución de virus y bacterias en tiempo real y estudiar microbiomas y ecosistemas con una precisión inédita.
Durante la pandemia de COVID‑19, esta tecnología fue clave para monitorizar variantes y adaptar las respuestas sanitarias.
Un premio que subraya la importancia de la ciencia aplicada
El Premio Princesa de Asturias de Investigación Científica y Técnica reconoce cada año avances que han tenido un impacto directo en la sociedad. En esta edición, el galardón pone el foco en una herramienta que democratizó el acceso a la información genética y que continúa evolucionando hacia métodos más rápidos, precisos y sostenibles.
Klenerman, visiblemente honrado, cerró sus declaraciones destacando el valor de la colaboración científica y el papel de la innovación tecnológica en la mejora de la salud global. Su trabajo, que comenzó en un pequeño laboratorio y terminó transformando la biomedicina, es un ejemplo de cómo la investigación interdisciplinar puede cambiar el mundo.