Rossy de Palma reivindica la moda flamenca con dos looks icónicos en SIMOF

La inauguración de SIMOF reunió a figuras clave de la moda y la cultura, pero pocas presencias resultaron tan magnéticas como la de Rossy de Palma, madrina del evento junto a Raquel Revuelta y a la infanta Elena, que cortó la cinta. La actriz apareció con dos estilismos profundamente ligados a la estética flamenca y […]

La inauguración de SIMOF reunió a figuras clave de la moda y la cultura, pero pocas presencias resultaron tan magnéticas como la de Rossy de Palma, madrina del evento junto a Raquel Revuelta y a la infanta Elena, que cortó la cinta. La actriz apareció con dos estilismos profundamente ligados a la estética flamenca y a su propia identidad artística. Completó los looks con calzado de Christian Louboutin y un abanico de Olivier Bernoux, piezas que reforzaron la sofisticación del conjunto.

Rossy de Palma, madrina de SIMOF 2026 en Sevilla. © GTRES

Primer look: abanico de Olivier Bernoux

En su primera aparición, Rossy lució un abrigo negro de corte recto que aporta una presencia sobria y contundente, funcionando como pieza central del estilismo. El negro absoluto del abrigo creaba una silueta limpia y elegante, muy acorde con su manera de habitar la moda desde la teatralidad contenida. El elemento más expresivo del look fue el abanico negro con grandes lunares blancos y marquetería con flecos largos de Oliver Bernoux, que Rossy utilizó como un auténtico recurso escénico. Los flecos —protagonistas del movimiento— añadían dinamismo y un guiño directo al imaginario flamenco, convirtiendo el abanico en una extensión de su gesto y su presencia.

Completó el estilismo con un sombrero cordobés negro, ligeramente ladeado, un collar de cuentas rojo y flores rojas en el cabello, que introducían un contraste vibrante y clásico dentro del lenguaje flamenco. El maquillaje, centrado en la mirada y en la estructura de su rostro, refuerzaba la intensidad del conjunto. El resultado es un look rotundo, simbólico y profundamente flamenco, donde cada elemento —del abrigo al abanico— está al servicio de la puesta en escena.

Rossy de Palma, madrina de SIMOF 2026 en Sevilla. © GTRES

Segundo look: blanco, negro y rojo con sombrero cordobés

Para la presentación oficial, Rossy de Palma eligió un diseño de Vivas Carrión en una paleta clásica —blanco, negro y rojo— que dialogaba con la iconografía flamenca desde la elegancia y la teatralidad. El conjunto incluía volantes estructurados, el sombrero cordobés y las flores que enmarcaban el rostro, componiendo una imagen poderosa y escénica. En sus declaraciones, Rossy explicó que este universo estético la conecta con su infancia: “Me recuerda a la niña que fui, que se volvía loca al ver un traje de flamenca, aunque estuviera en Palma de Mallorca”. La actriz reivindicó el origen popular del traje y su vínculo con el pueblo: “Siempre se ha inspirado en la realidad del pueblo. Las tendencias no las inventa un diseñador en su casa, las marca la gente de la calle”. Su puesta en escena evocaba —como ella misma explicó— el origen poético del traje de flamenca: “Los volantes nacen de la naturaleza, de ese vaivén que imita el movimiento de las olas y los rizos de la espuma del mar”, una imagen que definió como “profundamente hermosa”.

Rossy de Palma, madrina de SIMOF 2026 en Sevilla. © GTRES

Una madrina que celebra la tradición desde la emoción

Rossy de Palma ejerció de madrina con una mezcla de emoción, memoria y reivindicación cultural. Su presencia, acompañada por la Infanta Elena en el acto inaugural, subrayó el carácter simbólico de esta edición de SIMOF. Con sus dos looks, la actriz demostró cómo la moda flamenca puede ser tradición, artesanía y vanguardia al mismo tiempo, y cómo su propia figura es capaz de amplificar ese mensaje desde la autenticidad.

La actriz no ocultó su felicidad por asumir un papel que llevaba tiempo rondándola. “Yo amo la moda flamenca, amo a Raquel, a SIMOF y lo que están haciendo”, afirmó, recordando que Revuelta llevaba años intentando que asistiera: “Ella me ha intentado muchos años que yo viniera y no ha podido ser porque las agendas a veces te lo impiden, pero aquí estoy”. Con su humor característico, prometió volver en 2026 con más libertad y menos protocolo: “El año que viene vengo ya no de madrina, sino de deambulante anormal. Me lo quiero ver todo porque me voy a quedar con un fomo, como llaman ahora”.

Rossy de Palma, madrina de SIMOF 2026 en Sevilla. © GTRES