La 31ª edición de SIMOF vivió uno de sus momentos más inesperados con la aparición de Ágatha Ruiz de la Prada, que convirtió su presencia en un estallido de color y libertad creativa. La diseñadora, invitada especial de la jornada inaugural, recibió el reconocimiento Flamenco en la Piel y sorprendió al público con una pequeña muestra de su universo estético, presentada con la naturalidad de quien no necesita grandes preparativos para dejar huella.

Un pase espontáneo que desató la ovación del público
Fiel a su espíritu imprevisible, Ágatha ofreció un desfile improvisado, una selección de piezas que definió como “lo que tenía a mano”, pero que aun así condensaban su sello: geometrías pop, colores vibrantes y esa mezcla juguetona que la ha convertido en una figura irrepetible de la moda española. Aunque alejada de los códigos tradicionales del traje de flamenca, su propuesta conectó con el público por su energía y por la manera en que reinterpretaba el flamenco desde la libertad creativa.
Una declaración de amor a Andalucía
Al recibir el premio, Ágatha se mostró emocionada y cercana. Recordó su vínculo con Sevilla y la facilidad con la que siempre vuelve a la ciudad. Para ella, Andalucía representa una forma de entender la vida que encaja con su propio lenguaje visual: luminoso, vitalista y sin miedo a romper moldes. Su presencia en SIMOF fue, en ese sentido, un gesto de agradecimiento hacia una tierra que ha inspirado muchas de sus colecciones.

El flamenco visto desde el color y la vanguardia
La diseñadora defendió que el flamenco no es solo un traje, sino una actitud. Su intervención en SIMOF 2026 lo dejó claro: color block en tonos primarios, volúmenes escultóricos, accesorios icónicos reinterpretados y guiños al movimiento y la teatralidad del baile
Su propuesta no buscaba replicar el traje de flamenca, sino dialogar con él desde otro lugar: el del arte contemporáneo y la moda conceptual.
Un momento clave dentro de una edición cargada de simbolismo
Con Rossy de Palma como madrina y la Infanta Elena inaugurando oficialmente la pasarela, SIMOF 2026 ha puesto el foco en la artesanía, la memoria y la evolución del traje de flamenca. En ese contexto, la intervención de Ágatha Ruiz de la Prada aportó un contrapunto vibrante: recordó que la moda flamenca también puede ser un territorio para la experimentación, la sorpresa y la mirada personal.

Su aparición se convirtió en uno de los momentos más comentados de la jornada y reafirmó su lugar como una de las creadoras más libres y reconocibles del panorama español.







