RTVE confirma que España se retirará de Eurovisión si Israel participa

La participación de RTVE en el Festival de Eurovisión ha entrado en una fase crítica tras la decisión del Consejo de Administración de la corporación pública de condicionar la presencia de España en la edición de 2026 a la exclusión de Israel del certamen. Esta postura, aprobada este martes por mayoría absoluta (10 votos a […]

La participación de RTVE en el Festival de Eurovisión ha entrado en una fase crítica tras la decisión del Consejo de Administración de la corporación pública de condicionar la presencia de España en la edición de 2026 a la exclusión de Israel del certamen. Esta postura, aprobada este martes por mayoría absoluta (10 votos a favor, 4 en contra y una abstención), convierte a España en el primer país del Big Five —el grupo de naciones que más aportan económicamente al festival— en anunciar formalmente su retirada si no se modifica la lista de participantes.

La última concursante de Eurovisión que representó a España fue Melody.

La medida responde al creciente malestar por la situación en Gaza, donde la ofensiva israelí ha provocado una crisis humanitaria de gran magnitud. RTVE ya había solicitado en abril a la Unión Europea de Radiodifusión (UER) abrir un debate sobre la participación de Israel, alegando que el certamen no puede mantenerse ajeno a las violaciones de derechos humanos.

La polémica se intensificó en la edición de Eurovisión 2025, celebrada en Basilea, cuando la representante israelí Eden Golan fue abucheada durante su actuación, a pesar de los intentos de la organización por silenciar las reacciones del público. Su candidatura, inicialmente titulada October Rain, fue rechazada por la UER por contener referencias políticas explícitas, y sustituida por Hurricane, que también generó controversia.

RTVE emitió un mensaje institucional justo antes de la final del certamen: “Frente a los derechos humanos, el silencio no es una opción. Paz y justicia para Palestina”. Este gesto fue interpretado como una declaración de principios que anticipaba la decisión tomada en septiembre.

La presión internacional ha ido en aumento. Países como Irlanda, Islandia, Eslovenia y Países Bajos ya han anunciado que no participarán si Israel sigue en la competición. RTVE se suma así a un bloque de emisoras que cuestionan la neutralidad del festival y su papel como escaparate cultural en medio de conflictos armados.

Desde la UER, el director del festival, Martin Green, ha declarado que se están consultando a todos los miembros para gestionar la situación, pero que cada emisora tiene libertad para decidir su participación. El plazo para confirmar asistencia se ha ampliado hasta mediados de diciembre, lo que deja abierta la posibilidad de nuevas retiradas o negociaciones.

A pesar de esta decisión, RTVE ha confirmado que la quinta edición del Benidorm Fest sigue adelante con normalidad. El certamen, que ha ganado identidad propia como plataforma de música emergente en España, no se verá afectado por el conflicto con Eurovisión.

La postura de RTVE ha sido respaldada por varios miembros del Gobierno español, incluyendo al ministro de Cultura, Ernest Urtasun, quien ha defendido que “los eventos culturales no deben blanquear el genocidio”. También se han sumado iniciativas ciudadanas, como la recogida de firmas promovida por Sumar, que exige la retirada de España del festival si Israel no es excluido.

Con este paso, España no sólo redefine su papel en Eurovisión, sino que plantea un debate más amplio sobre el papel de la cultura en contextos de conflicto. La decisión de RTVE marca un precedente que podría alterar el equilibrio del certamen y obligar a la UER a replantear sus criterios de participación.