
El Túnel: avanza y gana afronta este miércoles 28 de octubre la gran final de su segunda temporada en La 1 y RTVE Play, con ocho concursantes todavía en competición y un premio de 150.000 euros como principal aliciente. El concurso presentado por Jesús Vázquez llegará a su desenlace después de La Revuelta, en una entrega que reducirá el grupo de finalistas hasta dejar únicamente a dos aspirantes frente a frente en la última prueba.
La final llega tras tres programas en los que el formato ha combinado preguntas de cultura general, enfrentamientos directos y decisiones tácticas. A diferencia de otros concursos más lineales, El Túnel: avanza y gana ha construido su mecánica alrededor de la presión de elegir rival, conservar valor económico y medir el riesgo de cada movimiento. En esta última entrega, según la información facilitada por RTVE, los conocimientos seguirán siendo determinantes, pero la estrategia y la sangre fría tendrán un peso especial en el resultado.
Los ocho concursantes que han llegado a la final presentan perfiles muy distintos, un elemento que el programa ha utilizado durante la temporada para alimentar los duelos y las alianzas puntuales. Entre ellos figuran participantes con grandes cantidades acumuladas, otros que han destacado por su lectura estratégica del juego y algunos que han aportado un tono más humorístico o emocional. La emisión resolverá quién logra mantenerse en pie cuando el formato concentre toda la presión en la fase decisiva.
Ocho finalistas para dos plazas en el duelo decisivo
Uno de los nombres señalados de la final es Íñigo, que llega como uno de los concursantes con mayor cantidad de dinero acumulado y, por tanto, como un rival especialmente atractivo para el resto. En un formato donde el valor económico también condiciona las decisiones de los adversarios, esa posición puede ser una ventaja y una amenaza al mismo tiempo. Su recorrido previo le sitúa entre los participantes a seguir en una final donde cada elección puede cambiar el orden de fuerzas.
La final también contará con Lola, la única mujer que ha conseguido alcanzar esta última fase de la segunda temporada. Su presencia en el grupo definitivo añade otro foco de interés a una entrega en la que cada concursante llega con una trayectoria ya reconocible para la audiencia. En un concurso basado en duelos, resistencia y lectura del riesgo, mantenerse hasta el último programa supone haber superado varias rondas de presión y decisiones con consecuencias inmediatas.
Entre los finalistas están además Alfonso, concursante malagueño que ha destacado por su sentido del humor, y Perales, que se define como un jugador estratega. La combinación de perfiles más intuitivos con otros más calculadores es una de las claves de la final, porque el formato no premia únicamente la respuesta correcta. También exige decidir cuándo atacar, cuándo conservar posición y qué rival conviene escoger en función del dinero acumulado y del estado emocional de la partida.
La lista se completa con Shin, coreano afincado en Aragón que ha adoptado el término coremaño para resumir su vínculo con ambos lugares; Daniel, procedente de Canarias; Martín, uno de los participantes jóvenes mejor preparados; y José, que afronta la final con una actitud especialmente entusiasta. Todos llegan al último programa con opciones, aunque el mecanismo del concurso obligará a descartar a la mayoría antes del enfrentamiento definitivo por el premio.
La estrategia gana peso en la final
La mecánica de El Túnel: avanza y gana se apoya en una idea sencilla de entender para el espectador: dos concursantes compiten frente a frente mientras el resto observa desde la grada, pendiente de cada acierto, error y decisión. Sin embargo, el desarrollo de cada duelo introduce una capa táctica que ha ido creciendo a lo largo de la temporada. Los participantes pueden convertirse en perseguidores o perseguidos, encadenar victorias, perder su posición por un fallo o ser elegidos por el dinero que representan.
Esa dimensión estratégica será especialmente visible en la final, donde el programa sitúa a los concursantes ante elecciones más comprometidas. La información avanzada por RTVE apunta a que algunos jugadores llegan con un plan muy definido, hasta el punto de sorprender al propio Jesús Vázquez durante la grabación. En un concurso de eliminación progresiva, tener una estrategia clara puede servir para evitar un rival peligroso, pero también para quedar expuesto si el resto interpreta la jugada a tiempo.
El premio de 150.000 euros añade un componente de presión que va más allá del conocimiento puro. La última prueba estará reservada a solo dos concursantes, que tendrán que demostrar rapidez, temple y capacidad de lectura del formato. El programa ha insistido durante la temporada en que una mala decisión puede pesar tanto como una respuesta fallada, y esa idea será central en una final diseñada para llevar al límite a quienes han logrado sobrevivir hasta el último tramo.
La entrega también incluirá momentos personales de algunos concursantes, una línea habitual en los concursos actuales de televisión, que buscan equilibrar competición y relato humano. Según el avance del programa, Alfonso hablará de sus problemas de confianza, mientras que Martín compartirá cómo le ha costado encajar en determinados momentos de su vida. Esas escenas, planteadas dentro del ritmo de la final, buscan mostrar qué hay detrás de unos participantes que hasta ahora han sido vistos sobre todo a través del juego.
Un formato de RTVE con producción de Fremantle España
El Túnel: avanza y gana es una producción de RTVE en colaboración con Fremantle España, filial de la compañía internacional Fremantle. El formato fue creado por Eureka Studios y distribuido por Fremantle, una estructura habitual en la televisión de entretenimiento contemporánea, donde las cadenas adaptan o desarrollan concursos con vocación de continuidad. En este caso, el programa ha apostado por una puesta en escena de tensión visual y por una dinámica de duelos acumulativos.
La presencia de Jesús Vázquez al frente del concurso encaja con una trayectoria muy ligada al entretenimiento televisivo en España. El presentador ha trabajado durante décadas en formatos de talento, concursos y grandes programas de plató, con una imagen reconocible para el público general. En El Túnel: avanza y gana, su papel consiste en conducir los enfrentamientos, marcar el ritmo de las decisiones y sostener la tensión cuando los concursantes deben escoger entre avanzar, arriesgar o proteger lo ya conseguido.
El cierre de esta segunda temporada se produce en una franja especialmente competitiva para la televisión en abierto, donde los formatos de entretenimiento buscan fidelizar audiencia frente al consumo fragmentado de las plataformas. La 1 ha situado la emisión después de La Revuelta, uno de sus espacios de referencia en el acceso al horario de máxima audiencia. Esa ubicación permite al concurso beneficiarse del arrastre del programa previo y llegar a espectadores que consumen entretenimiento en directo y bajo demanda.
Cuándo y dónde ver la final
La gran final de El Túnel: avanza y gana se emite este miércoles 28 de octubre después de La Revuelta en La 1 y también estará disponible en RTVE Play. La entrega decidirá qué dos participantes alcanzan el duelo final y cuál de ellos se lleva el premio de 150.000 euros. Para el programa, el desenlace servirá además como balance de una segunda temporada centrada en reforzar el componente estratégico del concurso.
El interés de la final estará en comprobar si los concursantes con más dinero acumulado logran convertir esa ventaja en victoria o si acaban siendo objetivo del resto por su valor económico. La tensión propia del formato se concentrará en una noche en la que cada movimiento puede modificar el camino hacia el duelo definitivo. Íñigo, Lola, Alfonso, Perales, Shin, Daniel, Martín y José llegan al último programa con opciones, pero solo uno podrá cerrar la temporada como ganador.