Susana Remacha, premiada en Europa por su liderazgo al frente de Stellantis Zaragoza

Susana Remacha, directora de Stellantis Zaragoza, ha sido reconocida en Stuttgart con el Inspirational Role Model Award 2026, uno de los galardones entregados en los Women Automotive Awards Europe. La distinción pone el foco en una trayectoria consolidada dentro de la industria del automóvil y, al mismo tiempo, vuelve a situar sobre la mesa un […]

Susana Remacha, reconocida en los Women Automotive Awards por su rol inspirador para mujeres del sector del automóvil. STELLANTIS

Susana Remacha, directora de Stellantis Zaragoza, ha sido reconocida en Stuttgart con el Inspirational Role Model Award 2026, uno de los galardones entregados en los Women Automotive Awards Europe. La distinción pone el foco en una trayectoria consolidada dentro de la industria del automóvil y, al mismo tiempo, vuelve a situar sobre la mesa un debate de plena actualidad: el acceso de las mujeres a los puestos de máxima responsabilidad en uno de los sectores históricamente más masculinizados de la economía industrial.

La entrega del premio se celebró durante el Women Automotive Summit Europe, una cita impulsada por Women Automotive Network que cada año reconoce perfiles con capacidad de influencia real dentro del ecosistema del motor. En el caso de Remacha, el jurado ha destacado su papel inspirador a través de un liderazgo sostenido en el tiempo, vinculado tanto a la gestión industrial como a la transformación cultural que atraviesan hoy las grandes compañías automovilísticas europeas.

Un reconocimiento con lectura industrial y social

Más allá del valor simbólico del premio, la noticia tiene una lectura especialmente relevante para España. Stellantis Zaragoza, ubicada en Figueruelas, es una de las plantas clave del mapa industrial español y forma parte de la red de producción del grupo Stellantis. Que una de sus máximas responsables reciba un reconocimiento europeo refuerza el peso de la factoría aragonesa en un momento en que la automoción vive una transición decisiva, marcada por la electrificación, la competitividad global y la necesidad de retener talento especializado.

La carrera de Susana Remacha también resume un cambio de fondo dentro del sector. Ingeniera Superior Mecánica por la Universidad de Zaragoza, se incorporó a la planta aragonesa en 2002 y ha desarrollado desde entonces una trayectoria ligada a áreas como manufacturas y calidad. Ese recorrido técnico, menos visible que otros perfiles corporativos, resulta especialmente significativo en una industria donde el prestigio profesional sigue muy asociado a la experiencia en operaciones, eficiencia y gestión de procesos complejos.

En 2021, Remacha entró en la historia reciente de la automoción española al convertirse en la primera mujer que asumía la dirección de una fábrica de automóviles en el país, al frente del centro de producción de Stellantis Madrid. Aquel nombramiento tuvo un fuerte valor de precedente. No solo por su dimensión interna dentro del grupo, sino porque evidenció hasta qué punto seguía siendo excepcional que una mujer alcanzara la cúspide de una gran planta industrial en un mercado como el español.

Desde 2024, la directiva está al frente de Stellantis Zaragoza, una responsabilidad de alto perfil dentro de una compañía multinacional nacida en 2021 tras la fusión entre Fiat Chrysler Automobiles y Groupe PSA. En ese contexto, dirigir una planta no implica únicamente responder a objetivos de producción. Supone gestionar plantillas amplias, dialogar con cadenas de suministro tensionadas por la coyuntura internacional y adaptarse a una industria en plena redefinición tecnológica y medioambiental.

Mujeres en la alta dirección del automóvil

El premio llega en un momento en que la conversación sobre diversidad en la automoción ya no se limita a los departamentos de comunicación o a los grandes foros institucionales. La cuestión afecta a la competitividad, a la innovación y a la propia capacidad de las empresas para atraer nuevas generaciones de profesionales. En ese escenario, figuras como Susana Remacha adquieren relevancia pública porque ofrecen una referencia concreta, con responsabilidades ejecutivas reales y una trayectoria construida desde el conocimiento técnico del negocio.

La escasa presencia femenina en la dirección de fábricas, áreas de ingeniería y operaciones sigue siendo una de las asignaturas pendientes del sector. Por eso, reconocimientos como el concedido por Women Automotive Network trascienden la dimensión personal. Funcionan también como termómetro de un cambio lento, todavía desigual, pero cada vez más visible en las grandes estructuras industriales europeas. La industria del automóvil, además, se enfrenta a una doble exigencia: transformarse hacia nuevas formas de movilidad y hacerlo con equipos más diversos y representativos.

En ese sentido, el perfil de Remacha encaja con una nueva generación de liderazgo industrial menos centrada en la jerarquía clásica y más vinculada a la capacidad de movilizar equipos. La propia directiva subrayó al recoger el galardón que el liderazgo no consiste en buscar el éxito individual, sino en hacer crecer a los demás e inspirar incluso en momentos de dificultad. Esa idea, lejos de una retórica corporativa vacía, conecta con una demanda creciente en las grandes organizaciones: líderes capaces de combinar exigencia operativa, visión estratégica y cultura de equipo.

El peso de Zaragoza en el mapa del motor

El reconocimiento a la directora de Stellantis Zaragoza devuelve protagonismo a una planta con un valor estructural para la industria española. La factoría de Figueruelas, inaugurada en 1982, se ha consolidado como uno de los grandes polos de fabricación de vehículos del país. Su evolución ha ido de la mano de los cambios del propio sector, desde la internacionalización de las cadenas de valor hasta la actual reconversión hacia modelos productivos más flexibles, digitalizados y preparados para las nuevas demandas del mercado europeo.

En comunidades con fuerte tradición industrial como Aragón, la automoción no sólo genera empleo directo. También articula un tejido auxiliar formado por proveedores, empresas logísticas, ingeniería y servicios especializados. Por eso, cualquier noticia vinculada a la dirección de una gran planta trasciende el plano corporativo. Habla de industria, de territorio y de la capacidad del país para mantener posiciones de peso en un momento especialmente delicado para la fabricación europea, presionada por costes, competencia asiática y nuevas regulaciones ambientales.

Que este reconocimiento llegue desde un foro europeo añade además una dimensión exterior importante. En un ecosistema donde las decisiones estratégicas se toman a escala continental, la visibilidad internacional de los directivos españoles no es un asunto menor. La presencia de Susana Remacha entre las premiadas de esta edición proyecta una imagen de solvencia profesional ligada a la industria española y refuerza el papel de Zaragoza como enclave relevante dentro de la red productiva de Stellantis.

Una carrera forjada en planta

Uno de los aspectos más valorados de la trayectoria de Remacha es precisamente su evolución desde el trabajo técnico hasta la dirección de grandes centros fabriles. En un momento en que muchas compañías reivindican la necesidad de perfiles STEM, su carrera ofrece un ejemplo tangible de continuidad profesional dentro de una industria exigente y altamente especializada. No se trata solo de ocupar un cargo visible, sino de haber construido autoridad desde el conocimiento de la planta, los procesos y la gestión diaria de operaciones industriales complejas.

Ese itinerario tiene además una lectura generacional. Durante años, buena parte de las jóvenes ingenieras que se incorporaban al sector encontraban más referencias en áreas de soporte que en puestos de decisión ligados al núcleo productivo. La proyección pública de directivas como Susana Remacha ayuda a ampliar ese imaginario profesional. La automoción sigue siendo una industria dura, sometida a plazos, costes y reorganizaciones constantes, pero empieza a mostrar con más claridad que el liderazgo técnico femenino no es una excepción anecdótica, sino una posibilidad real.

Los Women Automotive Awards nacieron precisamente con esa voluntad de dar visibilidad a carreras capaces de abrir camino. En una industria acostumbrada a medirlo todo en cifras de producción, ventas o inversión, este tipo de premios introducen otra variable: la capacidad de influir en la cultura empresarial y de servir como referente dentro y fuera de la compañía. En el caso de Remacha, esa dimensión aparece ligada a una historia profesional de largo recorrido y a un hito que ya forma parte de la memoria reciente del automóvil en España.

La distinción reconocida en Stuttgart sitúa así a Susana Remacha en un doble plano de actualidad: como ejecutiva al frente de una de las plantas más importantes del país y como símbolo de una transformación todavía inacabada en la industria del motor. En plena revisión del modelo productivo europeo, con la movilidad en redefinición y las empresas obligadas a repensar sus liderazgos, su nombre se incorpora a una conversación que hoy ya desborda los límites del sector y alcanza de lleno a la agenda económica y social.