Peugeot refuerza su gama de furgonetas eléctricas para esquivar las restricciones de las ZBE

El despliegue de las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) en las principales ciudades españolas está cambiando las reglas del juego para quienes trabajan repartiendo paquetes, dando servicio técnico a domicilio o gestionando flotas comerciales. En ese escenario, Peugeot ha decidido pisar el acelerador con una gama de vehículos comerciales 100% eléctricos que promete acceso sin […]

Peugeot amplía su gama de furgonetas 100% eléctricas para profesionales y flotas que operan en Zonas de Bajas Emisiones. STELLANTIS

El despliegue de las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) en las principales ciudades españolas está cambiando las reglas del juego para quienes trabajan repartiendo paquetes, dando servicio técnico a domicilio o gestionando flotas comerciales. En ese escenario, Peugeot ha decidido pisar el acelerador con una gama de vehículos comerciales 100% eléctricos que promete acceso sin restricciones a esos entornos urbanos cada vez más vigilados, sin que el profesional tenga que renunciar a capacidad de carga ni a autonomía.

La normativa que ampara estas restricciones no es nueva: el Real Decreto 1052/2022 obliga a los municipios de más de 50.000 habitantes y a los territorios insulares a delimitar sus propias ZBE, lo que en la práctica ha ido empujando a autónomos y empresas de reparto a replantearse qué tipo de vehículo pueden seguir utilizando dentro de los cascos urbanos. Para ese universo de pequeños transportistas y gestores de flotas, la oferta eléctrica deja de ser una opción de nicho y pasa a ser, cada vez más, una condición de acceso al propio mercado.

Peugeot responde a esa presión regulatoria con una gama que no parte de cero: los nombres Partner, Expert y Boxer llevan décadas siendo referencia en el segmento de las furgonetas comerciales en España, y la marca ha optado por electrificarlos manteniendo su identidad y su funcionalidad original. La estrategia pasa por ofrecer un modelo para cada perfil de uso, desde el reparto de última milla en el centro de una gran ciudad hasta el transporte de mercancía pesada en entornos periurbanos.

Fabricación española y versatilidad por segmentos

Una parte de esa gama se fabrica en territorio nacional: los modelos Peugeot Partner y Rifter salen de la planta de Vigo, una de las factorías de referencia del grupo Stellantis en Europa y un activo industrial relevante para el empleo gallego. Esa producción local convive con una oferta pensada para cubrir perfiles muy distintos de profesional, desde el autónomo que necesita un vehículo compacto hasta la empresa que gestiona una flota de furgones de gran volumen.

El escalón de entrada de la gama lo ocupan el Partner y el Rifter, pensados tanto para el reparto urbano como para servicios técnicos o incluso uso mixto familiar y profesional. Su versión eléctrica, el e-Partner, homologa hasta 336 kilómetros de autonomía, una cifra suficiente para cubrir jornadas de reparto intensivas sin necesidad de recargar a media mañana. A eso suma una capacidad de carga útil de hasta 1.000 kilogramos y un volumen de hasta 4,4 metros cúbicos, suficiente para la mayoría de rutas de última milla.

Un peldaño por encima se sitúa el E-Expert, orientado a empresas de mensajería y servicios que necesitan algo más de capacidad sin perder agilidad en el tráfico urbano. Su carga útil máxima alcanza los 1.263 kilogramos, una cifra que lo convierte en una alternativa intermedia entre la furgoneta compacta y el furgón de gran tonelaje, pensada para quienes mueven volúmenes medios de mercancía de forma recurrente dentro y en los límites de la ciudad.

En el extremo superior de la gama aparece el E-Boxer, el furgón de referencia para flotas grandes y logística pesada. Sus variantes llegan hasta los 17 metros cúbicos de volumen y los 2.000 kilogramos de carga útil, con una autonomía homologada de hasta 424 kilómetros según el ciclo WLTP. Esa combinación de volumen y rango lo hace apto para operaciones en zonas periurbanas, donde las distancias son mayores y el vehículo necesita aguantar jornadas completas sin pasar por un punto de recarga.

Peugeot acelera la electrificación en la última milla. STELLANTIS

Un ecosistema más allá del vehículo

La propuesta de Peugeot no se limita a la venta del vehículo. La marca ha desplegado la red Peugeot Professional Center, un conjunto de concesionarios y talleres especializados en vehículos comerciales distribuidos por toda España, con el objetivo declarado de reducir los tiempos de inactividad de los vehículos mediante un mantenimiento más ágil. Para un autónomo o una pyme, cada día que una furgoneta pasa parada en el taller es, directamente, facturación perdida, de ahí que este tipo de infraestructura de postventa tenga tanto peso en la decisión de compra como el propio producto.

A ese servicio se suman los acuerdos con carroceros nacionales para homologar transformaciones específicas sobre los chasis de la gama. Esto permite adaptar los vehículos a usos muy concretos: unidades isotermas y frigoríficas para distribución de alimentos en última milla, furgones adaptados para personas con movilidad reducida o chasis cabina equipados con cestas elevadoras para trabajos en altura. Esta capacidad de personalización es, en muchos casos, el factor que decanta la compra hacia una marca u otra entre los profesionales que necesitan un vehículo muy específico para su actividad.

Incentivos fiscales, con matices

La electrificación de la gama profesional también abre la puerta a ventajas económicas para quien decide dar el salto. Los vehículos eléctricos pueden beneficiarse de ayudas directas a la compra, como las contempladas en programas de apoyo estatal del tipo Plan Auto+, además de exenciones en el Impuesto sobre Vehículos de Tracción Mecánica (IVTM) y bonificaciones en tarifas de aparcamiento que aplican numerosos ayuntamientos españoles. No obstante, conviene no dar estas condiciones por garantizadas de forma indefinida: dependen de la normativa vigente en cada momento y de las políticas de cada administración local, por lo que pueden variar según el municipio y la convocatoria de ayudas en vigor.

El contexto de fondo es el de una transición que avanza de forma desigual según el tamaño de la empresa. Mientras las grandes flotas de logística llevan años incorporando vehículos eléctricos a su operativa, muchos autónomos y pequeñas empresas todavía afrontan el cambio con cautela, condicionados por el precio de entrada más elevado de estos vehículos frente a sus equivalentes de combustión y por la disponibilidad de infraestructura de recarga fuera de los grandes núcleos urbanos. La ampliación de las ZBE a más municipios en los próximos años será, previsiblemente, uno de los factores que acelere esa decisión para quienes todavía no la han tomado.

En este sentido, la gama comercial de Peugeot compite en un segmento donde otros fabricantes generalistas, como Renault, Citroën o Ford, también han electrificado sus furgonetas de referencia en los últimos años, en una carrera que responde tanto a la presión regulatoria europea sobre emisiones como a la demanda creciente de un comercio electrónico que ha disparado el volumen de reparto urbano. La última milla, ese tramo final que lleva el paquete desde el centro logístico hasta la puerta del cliente, se ha convertido en el terreno donde se libra buena parte de esta batalla comercial entre marcas.