
El golf español se prepara para vivir una de sus citas más multitudinarias del año. El Open de España presented by Madrid ha arrancado su cuenta atrás con la presentación oficial de una edición que, según los propios organizadores, reúne la parrilla de participantes más competitiva que se recuerda en el torneo. La prueba se disputará en el Real Club de Campo Villa de Madrid, escenario habitual de la competición, y combinará estrellas internacionales del golf con una amplia representación nacional dispuesta a pelear por el título ante su público.
El torneo, que forma parte del calendario del DP World Tour, mantiene su condición de uno de los acontecimientos deportivos más antiguos del continente. Nacido en 1912, el Open de España suma ya 98 ediciones, un recorrido histórico que sitúa a la competición española entre las más veteranas del circuito europeo, solo por detrás de algunas de las grandes citas tradicionales del golf mundial como el Open Británico.
La presentación oficial del torneo sirvió para constatar el nivel de expectación generado. Representantes institucionales, organizadores y jugadores coincidieron en destacar la calidad del cartel reunido para esta edición, así como la capacidad de convocatoria que el torneo ha demostrado en años anteriores, cuando las instalaciones del club madrileño se llenaron de aficionados siguiendo cada golpe de los principales favoritos.
Un cartel de estrellas internacionales
Entre los nombres confirmados destaca el del vigente campeón, el inglés Marco Penge, que llega a Madrid con la intención de revalidar un título que calificó como un punto de inflexión en su carrera. Junto a él competirán jugadores de primer nivel mundial como Tyrrell Hatton, Shane Lowry, Nicolai Hojgaard, Francesco Molinari, Bubba Watson y Ludvig Aberg, además del estadounidense Patrick Reed, ganador del Masters de Augusta en 2018 y actual líder de la Race to Dubai, la clasificación que corona al mejor jugador de la temporada en el circuito europeo.
La presencia de Reed al frente de dicha clasificación añade un atractivo competitivo adicional a la cita madrileña, ya que convierte al torneo español en escenario de una pugna que trasciende el propio Open de España y que tiene implicaciones directas en la carrera por el título continental de la temporada. Su participación refuerza además el prestigio internacional que el torneo ha ido ganando en las últimas ediciones.
La representación española, con historia reciente a su favor
España llega a esta cita con argumentos propios. En las últimas siete ediciones del torneo, los jugadores nacionales se han alzado con el triunfo hasta en cinco ocasiones, un dato que refleja el buen momento del golf español en su propia competición de referencia. El protagonista indiscutible de esa racha ha sido Jon Rahm, campeón en 2018, 2019 y 2022, a quien se sumaron Rafael Cabrera Bello, vencedor en 2021, y Ángel Hidalgo, que levantó el trofeo en 2024.
Entre los representantes españoles de esta edición figura Ángel Ayora, jugador formado en el programa de tecnificación de la Blume, que afronta el torneo con la ilusión de sumar su primera victoria en el circuito profesional precisamente en un campo al que, según reconoció, tiene especial cariño. Su presencia junto a figuras como Patrick Reed, a quien seguía por televisión cuando era más joven, simboliza el crecimiento de la cantera española impulsada por la Real Federación Española de Golf.
Madrid, sede consolidada de grandes eventos deportivos

El alcalde de la capital, José Luis Martínez-Almeida, destacó durante la presentación el papel que el golf ha adquirido dentro de la oferta deportiva de la ciudad. Según el regidor, «el golf tiene personalidad propia en Madrid», una ciudad que, a su juicio, compite entre las cinco grandes capitales del mundo en organización de eventos deportivos de primer nivel, junto a referencias internacionales como Nueva York, Los Ángeles, París y Londres.
Martínez-Almeida subrayó además la dificultad de que un torneo destaque en un calendario deportivo madrileño ya saturado de grandes citas, entre ellas pruebas de Fórmula 1, finales europeas de fútbol, tenis y baloncesto. En ese contexto, el regidor defendió que el Open de España presented by Madrid ha conseguido construir una identidad propia dentro de esa agenda, consolidándose como una cita fija del calendario deportivo de la capital.
El alcalde se mostró convencido de que la edición actual superará a las anteriores en calidad deportiva, y confió en que el crecimiento del torneo continúe en los próximos años gracias al interés que, aseguró, despierta ya entre las grandes figuras internacionales del golf a la hora de elegir qué torneos disputar en Europa.
La organización reivindica el salto de nivel del torneo
El consejero delegado del torneo, Gerard Tsobanian, repasó el trabajo desarrollado durante los últimos siete años para situar al Open de España entre las pruebas de referencia del circuito europeo. Tsobanian reconoció sentirse desbordado por la calidad del cartel reunido esta temporada, hasta el punto de reconocer tener «un dilema» a la hora de decidir a qué jugador seguir durante la semana de competición.
El directivo defendió que el crecimiento del torneo responde a un compromiso sostenido con la mejora progresiva de la prueba, materializado año tras año en la incorporación de jugadores de mayor renombre internacional. Según sus propias palabras, la organización ha conseguido «poner el torneo a otro nivel», apoyándose en la colaboración institucional con el Ayuntamiento de Madrid y en el respaldo de la Real Federación Española de Golf.
Por su parte, el presidente de la Real Federación Española de Golf, Juan Guerrero-Burgos, calificó esta edición como la mejor que recuerda, destacando la combinación entre estrellas consagradas y talento emergente español. Guerrero-Burgos puso como ejemplo la presencia simultánea de Patrick Reed, líder de la Race to Dubai; Ángel Ayora, formado en la propia federación; y Marco Penge, vigente campeón del torneo.
Los protagonistas, con la mirada puesta en el título
El propio Marco Penge reconoció que Madrid se ha convertido en uno de sus destinos favoritos del calendario, y recordó que su triunfo del pasado año le permitió además disputar el Masters de Augusta. El inglés admitió que la temporada ha estado marcada por las lesiones, pero se mostró optimista con sus opciones de defender la corona ante un público que, según dijo, espera volver a disfrutar en las gradas del Club de Campo.
Patrick Reed, por su parte, insistió en que su participación responde a algo más que al calendario competitivo. El estadounidense explicó que su vínculo con el torneo se debe al ambiente particular que se vive en el campo madrileño, un factor que, aseguró, le ha llevado a repetir su participación en distintas ediciones a lo largo de los últimos años.