Madrid estrecha lazos con productores chinos para captar rodajes y nuevas coproducciones

Madrid ha recibido esta semana a una delegación de alto nivel de la China Film Producers Association en un movimiento que apunta a una de las grandes batallas del sector audiovisual europeo: atraer inversión, rodajes y alianzas internacionales en un mercado cada vez más competitivo. La visita, articulada por Madrid Film Office, ha reunido a […]

Madrid recibe a una delegación de productores chinos para impulsar nuevos proyectos audiovisuales en la ciudad. ESMADRID

Madrid ha recibido esta semana a una delegación de alto nivel de la China Film Producers Association en un movimiento que apunta a una de las grandes batallas del sector audiovisual europeo: atraer inversión, rodajes y alianzas internacionales en un mercado cada vez más competitivo. La visita, articulada por Madrid Film Office, ha reunido a productores chinos con empresas, asociaciones y agentes clave de la industria madrileña en una agenda pensada para convertir los contactos institucionales en oportunidades reales de negocio.

La iniciativa llega en un momento especialmente sensible para la industria audiovisual española, que busca consolidar su peso internacional más allá del auge de los rodajes puntuales y del crecimiento de las plataformas. El desembarco de representantes chinos en Madrid se interpreta en el sector como una toma de contacto con vocación de continuidad: no solo se trata de enseñar localizaciones o infraestructuras, sino de situar a la ciudad en la conversación global sobre coproducción, distribución y servicios de producción.

El encuentro inaugural se celebró en la Casa de la Panadería, donde la delegación mantuvo una primera reunión con representantes del tejido audiovisual madrileño. Ese arranque marcó el tono de una visita muy orientada al intercambio profesional y a la búsqueda de socios locales. La presencia de asociaciones empresariales, distribuidoras, productoras y agentes de ventas dibuja una fotografía bastante precisa de cómo Madrid quiere presentarse fuera: como un ecosistema completo, no solo como decorado de rodaje.

Una agenda pensada para hacer negocio

Según los datos facilitados por el Ayuntamiento, el grupo chino ha estado encabezado por Jiao Hongfen, presidente de la China Film Producers Association, acompañado por el productor John Zhang y otros directivos de la asociación. En total, siete representantes con perfil institucional y empresarial han participado en un programa de dos jornadas centrado en reuniones, visitas técnicas y contactos con compañías españolas. La parada en la capital forma parte de un itinerario más amplio que también incluye San Sebastián, Bilbao, Toledo y Barcelona.

La estrategia no es menor para una ciudad que lleva años trabajando su posicionamiento como polo audiovisual europeo. En esa hoja de ruta se enmarca el trabajo de Madrid Film Office, dependiente del Área Delegada de Turismo del Ayuntamiento, que en los últimos ejercicios ha reforzado su papel como ventanilla de conexión entre instituciones, productoras y mercados exteriores. Aunque la oficina no cuenta con una gran notoriedad pública fuera del sector, su actividad se ha convertido en una pieza habitual de la diplomacia económica ligada a la cultura y al entretenimiento.

En esa misma línea se entiende la colaboración con la consultora Bridging Visions y el respaldo de ICEX, junto al apoyo de otras oficinas y comisiones fílmicas españolas. Más que una visita protocolaria, el formato responde a una tendencia muy reconocible en la industria: construir redes transnacionales en torno al audiovisual, un terreno donde se mezclan cultura, turismo, inversión y proyección de marca ciudad. Para Madrid, ese cruce de intereses es hoy uno de sus principales argumentos competitivos.

Qué busca Madrid en el mercado chino

El objetivo principal es abrir vías de colaboración para las empresas madrileñas en uno de los mayores mercados audiovisuales del mundo. La relación con China interesa por varias razones: su capacidad de producción, el tamaño de su audiencia, el valor estratégico de las coproducciones y el potencial de circulación internacional de contenidos. En una época marcada por la fragmentación del consumo y por la pelea entre plataformas, tener acceso a nuevos socios y ventanas de distribución se ha vuelto una cuestión central para productoras, distribuidoras y compañías de servicios.

A eso se suma el atractivo de España como base de rodaje. El país lleva años ganando presencia en producciones internacionales gracias a su variedad de localizaciones, a la experiencia técnica de sus equipos y a una red de empresas de service que ha madurado al calor del auge de series y largometrajes globales. Para Madrid, la ecuación es especialmente interesante: puede ofrecer imagen urbana reconocible, conectividad, estudios, talento y cercanía con buena parte de la industria nacional. La visita china pone precisamente el foco en esa combinación.

Almudena Maíllo, concejal delegada de Turismo del Ayuntamiento, enmarcó el encuentro en la voluntad municipal de atraer inversión y dar visibilidad al talento local. Su mensaje va en sintonía con un discurso que las administraciones repiten cada vez con más frecuencia: el audiovisual no se entiende solo como cultura, sino también como industria tractora, generadora de empleo y escaparate internacional. Ese planteamiento ha ganado fuerza en toda Europa, donde ciudades y regiones compiten por posicionarse ante estudios, fondos y plataformas que buscan socios cada vez más flexibles.

El encuentro tuvo lugar en el Salón Real de la Casa de la Panadería con profesionales de la industria madrileña. ESMADRID

El sector madrileño toma posiciones

La reunión en la capital reunió a entidades como el Clúster Audiovisual de Madrid, Pixel Clúster Madrid, PATE, AECINE, PROFILM, PRÓXIMA y VICA, además de compañías como Movistar Plus+, Aquí y Allí Films, Capitán Araña, Vértigo Films, Plano a Plano o Latido Films. La lista refleja el interés de toda la cadena de valor por participar en una posible apertura del mercado: producción, distribución, ventas internacionales y servicios buscan su hueco en una relación que aún tiene margen para crecer.

Desde el lado español, varias voces del sector subrayaron el valor de esta primera aproximación. Fabia Buenaventura, directora general de PATE, puso el acento en la posibilidad de pasar de la mera circulación de películas a fórmulas estables de coproducción entre dos industrias fuertes. El matiz es relevante: en el mercado actual, la colaboración internacional ya no consiste solo en vender contenidos terminados, sino en compartir financiación, talento, localizaciones y acceso a distintos territorios desde la fase de desarrollo.

También Peter Welter, fundador de Fresco Films y presidente de PROFILM, definió el encuentro como un primer paso para estrechar la relación entre ambos países. Su lectura conecta con una realidad conocida por las productoras de service: cada nuevo mercado internacional exige tiempo, interlocutores de confianza y una red capaz de traducir expectativas empresariales muy distintas. En otras palabras, estas visitas rara vez ofrecen resultados inmediatos, pero suelen ser el terreno donde se ensayan acuerdos que más tarde cristalizan en rodajes concretos.

En la misma dirección se expresó Gloria Bretones, fundadora de Begin Again Films y presidenta de PRÓXIMA, al reivindicar la necesidad de este tipo de encuentros para entender qué necesita cada parte. Esa idea, aparentemente sencilla, resume uno de los grandes retos del negocio audiovisual global: alinear intereses creativos y comerciales entre industrias con marcos regulatorios, hábitos de consumo y circuitos de exhibición muy diferentes. Cuanto más compleja es la conversación internacional, más valioso resulta crear espacios presenciales de negociación.

De la ECAM a Iberseries, la ciudad se enseña por dentro

La delegación ha recorrido algunos de los puntos que mejor condensan la ambición audiovisual madrileña. Entre ellos figura la ECAM, uno de los centros de formación más reconocidos del sector en España, fundada en 1994 y vinculada al desarrollo de nuevas generaciones de cineastas y técnicos. Incluir esta visita no es casual: cuando una ciudad quiere vender músculo audiovisual, no solo muestra platós o incentivos, también enseña de dónde sale el talento que alimenta su industria.

Otra parada destacada ha sido Madrid Content City, uno de los grandes complejos privados vinculados a la producción audiovisual en la región. La elección apunta al mismo mensaje: Madrid quiere presentarse como un lugar donde conviven formación, industria, infraestructuras y capacidad de crecimiento. En el tablero europeo, donde otros polos como Londres, Budapest o Berlín compiten con fuerza, esa combinación resulta decisiva para convencer a productores que buscan tanto eficiencia operativa como estabilidad a medio plazo.

La agenda también ha incluido la presencia en Iberseries & Platino Industria, uno de los principales mercados profesionales del audiovisual iberoamericano, celebrado esta semana en Matadero Madrid. Para la delegación china, la cita ofrece una doble ventaja: pulsar el ecosistema español en un entorno de negocio y tomar contacto con una red más amplia de productores, ejecutivos y distribuidores de habla hispana. Para la ciudad, en cambio, supone jugar en casa durante uno de los escaparates más útiles para proyectar su marca audiovisual fuera de España.

Ese cruce entre evento industrial y estrategia de ciudad refleja una transformación más amplia del sector. Las ferias y mercados ya no son solo lugares donde se venden proyectos, sino plataformas donde territorios enteros compiten por atraer atención, inversión y reputación. En ese terreno, Madrid se mueve con una narrativa muy definida: la de una capital que quiere aprovechar el auge del streaming, el atractivo internacional de la producción en español y el tirón de la industria iberoamericana para ganar peso en el mapa global.

La visita, además, funciona como antesala de un programa de acciones de mayor alcance previsto por Madrid Film Office para 2027. Sin necesidad de sobreactuar expectativas, la operación sí deja claro hacia dónde mira la capital: mercados exteriores, alianzas de largo recorrido y una idea del audiovisual que desborda lo estrictamente cultural para entrar de lleno en la economía urbana. En un momento de reajuste para las plataformas y de competencia feroz entre territorios, cualquier puente con una industria del tamaño de la china se convierte en un activo que pocos quieren dejar pasar.