
Elastica estrenará en cines españoles NAZA el próximo 9 de octubre, según la nueva comunicación de la distribuidora. El documental está dirigido por Yuval Abraham y Rachel Szor, dos de los autores de No Other Land, y llega a España tras su paso por la 83.ª edición del Festival Internacional de Cine de Venecia, donde obtuvo el Premio Especial del Jurado. La película se presenta como una investigación cinematográfica sobre la ofensiva israelí en Gaza y sus mecanismos internos.
La fecha comunicada sitúa el estreno comercial de NAZA en octubre, después de su presentación en el circuito de festivales. El material distribuido fija el 9 de octubre como día de llegada a salas, aunque incluye una referencia aislada al 2 de octubre en el cierre de la información. El dato operativo anunciado para la campaña española es, en cualquier caso, el estreno del 9 de octubre, acompañado por pases previos para prensa en Madrid y Barcelona.
Un documental rodado desde las azoteas de Tel Aviv
NAZA se rodó durante tres años en las azoteas de Tel Aviv, un punto de observación físico y político desde el que sus directores articulan la investigación. Según la sinopsis facilitada, la película examina los sistemas que, a juicio del filme, sostienen el asesinato masivo y calculado de civiles palestinos en Gaza por parte de Israel. La propuesta combina investigación periodística, testimonio y una puesta en escena nocturna que busca observar tanto las decisiones explícitas como los silencios que las rodean.
Los directores explican el proyecto desde su condición de israelíes y desde la necesidad de mirar hacia las estructuras de poder de su propio país. En una declaración oficial, Yuval Abraham y Rachel Szor afirman que hicieron la película desde la sensación de tener la obligación de usar su posición para examinar esos sistemas. La pregunta que atraviesa el documental, según sus palabras, es cómo un grupo de personas puede permitir la deshumanización total de otro y cómo funciona por dentro un sistema así.
Parte de las revelaciones que aparecen en NAZA fueron publicadas durante el proceso de investigación por The Guardian, uno de los productores de la película, en colaboración con +972 Magazine y Local Call. Los cineastas sostienen que el largometraje les permite ir más allá de la información periodística inmediata y explorar también lo que no se dice. En su declaración, resumen esa dimensión con una frase central: «Romper ese silencio depende de todos nosotros».
Premio en Venecia y paso por San Sebastián
La película recibió el Premio Especial del Jurado en la 83.ª edición del Festival Internacional de Cine de Venecia, uno de los escaparates más influyentes del cine de autor internacional. La distribuidora también destaca que, tras su proyección en el certamen, NAZA fue ovacionada durante 25 minutos. Ese dato forma parte de la recepción comunicada tras el estreno festivalero y sitúa el documental entre los títulos de conversación política de la temporada.
Después de Venecia, NAZA llegará a la sección Perlak del Festival de Cine de San Sebastián, dedicada habitualmente a películas que ya han pasado por grandes festivales internacionales y que cuentan con una trayectoria destacada. Su presencia en el certamen donostiarra refuerza el recorrido de la película antes de su estreno en salas españolas. La distribuidora también señala que el documental se encuentra ya en la conversación previa a los próximos Premios Óscar, aunque esa carrera dependerá de selecciones y campañas posteriores.
El antecedente inmediato de sus directores es No Other Land, documental codirigido por Basel Adra, Hamdan Ballal, Yuval Abraham y Rachel Szor. Aquella película abordaba el desplazamiento forzoso de una comunidad palestina en Cisjordania ocupada y se convirtió en uno de los títulos documentales más comentados de 2024. Su recorrido culminó con el Óscar a mejor largometraje documental en 2025, un reconocimiento que incrementó la atención internacional sobre el trabajo de sus autores.
La conexión entre No Other Land y NAZA no se limita a los nombres de Yuval Abraham y Rachel Szor. Ambas películas parten de una práctica de investigación vinculada al territorio, al periodismo y a la documentación de la ocupación y la violencia. La nueva obra, sin embargo, desplaza el foco hacia los mecanismos internos israelíes y hacia el modo en que se construyen decisiones políticas, militares y sociales que afectan a la población civil palestina en Gaza.
Una producción con The Guardian y Jonathan Glazer
NAZA es una producción de The Guardian junto a los productores Jim Wilson y Jonathan Glazer. La presencia de Glazer resulta especialmente significativa por su trayectoria reciente con La zona de interés, película que reabrió el debate sobre la representación del horror, la banalidad de la violencia y la responsabilidad moral. En este caso, su participación se sitúa en el terreno de la producción, acompañando un documental de marcada dimensión política y periodística.
La implicación de The Guardian también subraya el origen híbrido del proyecto, a medio camino entre la investigación informativa y el largometraje documental de autor. Según explican los directores, muchas de las informaciones que nutren la película se publicaron casi de inmediato en los meses posteriores a los ataques del 7 de octubre. El filme ordena ahora ese material desde otra temporalidad, con espacio para observar no solo documentos y voces, sino también omisiones, gestos y silencios.
El enfoque de NAZA llega en un momento de fuerte tensión internacional en torno a la guerra en Gaza y al papel de los relatos audiovisuales en la construcción de memoria reciente. La película no se plantea como una crónica distante, sino como una investigación hecha desde dentro de la sociedad israelí por creadores que interrogan sus propias estructuras. Esa perspectiva será previsiblemente uno de los principales puntos de debate cuando el documental llegue a festivales españoles y, después, a las salas.
Elastica suma otro título de festival a su catálogo
La distribución española correrá a cargo de Elastica, compañía que desde 2021 ha construido un catálogo muy asociado al cine de autor internacional y a títulos premiados en festivales. Su primera apuesta como distribuidora fue Annette, de Leos Carax, y desde entonces ha llevado a salas españolas películas como Anatomía de una caída, de Justine Triet, Drive My Car, de Ryûsuke Hamaguchi, y La zona de interés, de Jonathan Glazer.
La compañía ha mantenido en los últimos años una línea de estrenos que combina autores consolidados, películas premiadas y propuestas con recorrido en festivales. En la información remitida junto a NAZA figuran títulos recientes y próximos como Nouvelle Vague, de Richard Linklater, El agente secreto, de Kleber Mendonça Filho, El sonido de la caída, de Mascha Schilinski, y Backrooms, de Kane Parsons, además de futuros estrenos españoles firmados por Javier Calvo, Javier Ambrossi, Daniel Monzón e Ione Hernández Sáenz.
La llegada de NAZA encaja en esa estrategia de estrenos orientados a espectadores interesados en cine político, documental contemporáneo y títulos con recorrido internacional. Para Elastica, el estreno del 9 de octubre supone incorporar a su calendario una película que ya llega marcada por un premio relevante y por el eco del anterior trabajo de sus directores. La conversación pública alrededor del documental probablemente se moverá entre el análisis cinematográfico, la discusión periodística y el debate político sobre Gaza.
Pases previos en Madrid y Barcelona
Antes del estreno en salas, la distribuidora ha previsto pases generales para medios en Madrid y Barcelona. En Madrid, la proyección está convocada el martes 29 de septiembre a las 10.00 horas en Cines Golem. En Barcelona, el pase tendrá lugar el miércoles 30 de septiembre a las 10.00 horas en Cinemes Girona. Estos pases forman parte de la campaña previa al lanzamiento y permitirán a la prensa ver la película antes de su llegada comercial.
Con ese calendario, NAZA afronta en España un recorrido concentrado: presentación en San Sebastián, pases de prensa a finales de septiembre y estreno en cines el 9 de octubre. La película se suma así a una temporada de documentales con fuerte carga política y con presencia creciente en circuitos cinematográficos habituales. Su distribución en salas permitirá comprobar si el impacto festivalero de Venecia se traduce también en debate crítico y atención del público español.