Stellantis ficha a Michele Ziosi para reforzar su estrategia institucional en Europa y a escala global

Stellantis avanza en su estrategia en uno de los frentes más sensibles para la industria del automóvil: la relación con gobiernos, reguladores e instituciones. El grupo anuncia el nombramiento de Michele Ziosi como nuevo Chief Public Affairs Officer, con responsabilidad sobre Enlarged Europe y sobre la coordinación global de las actividades de asuntos públicos. El […]

Michele Ziosi asume la dirección de asuntos públicos en Europa ampliada y la coordinación global del grupo automovilístico Stellantis. STELLANTIS

Stellantis avanza en su estrategia en uno de los frentes más sensibles para la industria del automóvil: la relación con gobiernos, reguladores e instituciones. El grupo anuncia el nombramiento de Michele Ziosi como nuevo Chief Public Affairs Officer, con responsabilidad sobre Enlarged Europe y sobre la coordinación global de las actividades de asuntos públicos. El relevo entra en vigor el 1 de octubre y llega en un momento en el que la automoción europea se juega buena parte de su hoja de ruta en despachos políticos y regulatorios.

La decisión sitúa a Ziosi en una posición especialmente estratégica dentro de Stellantis. En su nuevo cometido, reporta al COO Emanuele Cappellano en lo relativo al ámbito regional y al CEO Antonio Filosa en los asuntos de alcance global. Ese doble reporte refleja hasta qué punto la compañía quiere conectar la gestión institucional cotidiana en Europa con las grandes conversaciones internacionales sobre movilidad, energía, industria y sostenibilidad.

Un nombramiento con lectura política e industrial

La noticia no se limita a un cambio de organigrama. En el actual contexto europeo, los asuntos públicos se han convertido en una función central para fabricantes como Stellantis, que operan entre normativas de emisiones, objetivos de electrificación, debates sobre competitividad y nuevas exigencias en materia industrial. La interlocución con Bruselas, con los gobiernos nacionales y con las asociaciones sectoriales pesa hoy tanto como las decisiones de producto o de inversión.

El grupo con sede en Ámsterdam, nacido en 2021 de la fusión entre Fiat Chrysler Automobiles y Groupe PSA, reúne algunas de las marcas más reconocibles del mercado, desde Peugeot y Citroën hasta Jeep, Opel o FIAT. Esa dimensión explica que cada giro normativo en Europa tenga un impacto directo sobre su negocio, su red industrial y su capacidad para adaptarse a una transición tecnológica que no da tregua.

En ese escenario, el perfil de Ziosi encaja con una etapa en la que las compañías necesitan combinar experiencia corporativa, lectura política y capacidad de negociación. Stellantis subraya que el directivo asume la coordinación de la interlocución con gobiernos, instituciones y otros grupos de interés clave, además del asesoramiento estratégico al primer ejecutivo. No es un papel menor: se trata de ordenar la voz del grupo en un tablero cada vez más fragmentado y exigente.

De Iveco Group al centro de decisión de Stellantis

Michele Ziosi se incorpora a Stellantis desde Iveco Group, donde ejerce desde 2021 como Chief Public Affairs & Sustainability Officer y forma parte del equipo directivo. Su paso por el fabricante italiano le permite trabajar en un terreno donde la regulación, la descarbonización del transporte y la relación con las instituciones comunitarias resultan decisivas. Ese bagaje suma valor en una industria donde la agenda pública condiciona desde los calendarios industriales hasta la inversión en nuevas tecnologías.

Antes de esa etapa, Ziosi ya desarrolla durante cinco años responsabilidades de alta dirección en relaciones públicas e institucionales dentro de Fiat Group, tanto en Italia como en Bruselas. Allí participa de forma directa en conversaciones con instituciones europeas, responsables políticos y patronales del sector, especialmente en materias vinculadas a energía, clima, sostenibilidad y movilidad. Es decir, en algunos de los debates que hoy determinan el futuro del coche en el continente.

Su trayectoria suma más de 20 años de experiencia internacional en public affairs, relaciones institucionales y estrategia regulatoria en sectores como la automoción, la industria, los bienes de consumo y las políticas públicas. Ese recorrido transversal resulta relevante porque la conversación regulatoria ya no se circunscribe al coche como producto: toca comercio exterior, cadenas de suministro, energía, fiscalidad, empleo y soberanía industrial. En ese cruce es donde se decide buena parte del negocio.

La compañía destaca además su paso por el European Council on Foreign Relations, un influyente centro de estudios sobre asuntos internacionales. Ese detalle añade una dimensión más amplia a su perfil, menos centrada en la gestión corporativa pura y más vinculada a la comprensión del contexto geopolítico. En un momento en el que Europa reordena su política industrial entre tensiones comerciales y competencia tecnológica, esa mirada gana peso en cualquier gran fabricante.

La automoción europea, bajo presión regulatoria

El nombramiento llega cuando el sector del automóvil en Europa atraviesa una fase especialmente delicada. Los fabricantes se enfrentan a objetivos climáticos cada vez más ambiciosos, a la aceleración de la electrificación, al encarecimiento industrial y a la competencia de nuevos actores globales. A eso se suma el debate sobre cómo proteger la producción europea sin frenar la innovación ni tensionar el bolsillo del consumidor. En ese marco, los asuntos públicos dejan de ser un área periférica para convertirse en una función de primer nivel.

Para grupos como Stellantis, la cuestión no consiste solo en adaptarse a las normas, sino también en participar en una conversación en la que se define el ritmo del cambio. La regulación sobre emisiones, baterías, infraestructuras de recarga o materiales críticos marca decisiones empresariales con años de antelación. De ahí que la coordinación global que ahora asume Ziosi tenga una dimensión práctica: alinear mensajes, prioridades y posiciones ante múltiples interlocutores con intereses a menudo distintos.

La referencia a Enlarged Europe también resulta significativa. En la terminología corporativa de Stellantis, ese perímetro va más allá del núcleo comunitario tradicional y apunta a una región ampliada donde convergen mercados maduros, polos industriales y países estratégicos para la cadena de valor. Gestionar esa diversidad exige sensibilidad política y conocimiento técnico, pero también capacidad para traducir prioridades empresariales a un lenguaje comprensible para las instituciones y socialmente defendible.

El papel de Antonio Filosa en la nueva etapa

En el anuncio oficial, Antonio Filosa enmarca la incorporación como un refuerzo en un momento decisivo para la empresa y para el conjunto del sector. El mensaje sugiere que Stellantis quiere blindar su capacidad de interlocución justo cuando la industria redefine sus márgenes de maniobra. Que el nuevo responsable informe directamente al CEO en cuestiones globales también revela que la compañía eleva el rango político de esta función dentro de su estructura.

La reorganización, además, dibuja una cadena de mando pensada para conectar la visión global con las urgencias regionales. Mientras Emanuele Cappellano concentra la dimensión operativa de Enlarged Europe, Ziosi se coloca como puente entre esa realidad industrial y el marco institucional que la condiciona. En compañías de la escala de Stellantis, donde conviven intereses comerciales, laborales y tecnológicos en varios países, ese papel de bisagra se vuelve especialmente sensible.

Más allá del cargo, la elección del perfil transmite una idea clara: en la automoción actual, conocer el producto ya no basta. Hace falta entender la velocidad de la política, anticipar borradores regulatorios, leer el pulso de Bruselas y sostener una conversación constante con gobiernos y asociaciones. El regreso de Michele Ziosi al universo de Stellantis se interpreta así como una apuesta por la experiencia institucional en una fase en la que cada decisión pública puede alterar el mapa competitivo.

La empresa puede apoyarse en una estructura global de gran tamaño y en una cartera de marcas que le da presencia en distintos segmentos y mercados. Pero precisamente esa amplitud obliga a afinar el discurso ante instituciones que hoy exigen respuestas rápidas sobre empleo, inversión, transición energética y autonomía industrial. En ese terreno, la figura del nuevo responsable de asuntos públicos actúa como una pieza de articulación entre estrategia corporativa y clima político.

Con este movimiento, Stellantis refuerza un área que gana centralidad a medida que la industria se vuelve más dependiente de decisiones regulatorias. La llegada de Ziosi desde Iveco Group y su experiencia previa en Fiat Group apuntan a una lógica continuista en conocimiento del sector, pero también a una voluntad de reforzar influencia y capacidad de anticipación. En la práctica, su trabajo empieza donde hoy se libra una parte esencial del futuro del automóvil: en la conversación entre empresa, política y regulación.