
Liam y Noel Gallagher han vuelto a coincidir sobre una alfombra roja, esta vez para presentar el documental que narra el capítulo más comentado de su carrera reciente: la gira de reunión de Oasis. El estreno británico de Oasis: Don’t Look Back in Anger tuvo lugar en el Cineworld Leicester Square de Londres, con ambos hermanos acompañados por el guionista Steven Knight y los directores Dylan Southern y Will Lovelace.
La cita londinense no fue un acto aislado. De forma simultánea se celebraron proyecciones especiales para fans e invitados en el Odeon Trafford Centre de Manchester, ciudad natal de la banda, y en el Cineworld de Dublín. Un despliegue que confirma el interés que sigue generando el regreso de los Gallagher más de un año después de que su gira agotara entradas en medio mundo.
De Venecia a Londres, con parada en Manchester
El estreno en Reino Unido llega apenas unos días después de la presentación mundial del documental en la 83.ª edición del Festival Internacional de Cine de Venecia. Allí, en el Palazzo del Cinema del Lido, la película se proyectó ante más de 1.000 espectadores en la Sala Grande, con la misma comitiva encabezada por los dos hermanos, el creador de la cinta y sus directores.

El recorrido internacional del filme, de festival en festival y de ciudad en ciudad, responde a una estrategia de distribución poco habitual para un documental musical, más propia de un estreno de gran formato. No en vano, la propia productora ha subrayado desde el anuncio del proyecto que se trata de un acontecimiento pensado para verse primero en pantalla grande, con paso por salas IMAX® antes de su llegada al streaming.
Un guionista de prestigio detrás de las cámaras
El proyecto lleva la firma de Steven Knight, guionista, productor y creador de series como Peaky Blinders y A Thousand Blows, con nominaciones a los BAFTA y al Oscar® en su trayectoria. La dirección corre a cargo de Dylan Southern y Will Lovelace, tándem responsable de otros retratos musicales como Shut Up and Play the Hits y Meet Me in the Bathroom, especializados en capturar la tensión entre el mito de una banda y la realidad de sus protagonistas.

La producción corresponde a Magna Studios junto a Sony Music Vision, con la implicación de Sony Music Entertainment UK. Firman como productores Sam Bridger, responsable también de Lewis Capaldi: How I’m Feeling Now, y Guy Heeley, vinculado a Peaky Blinders: The Immortal Man. La lista de productores ejecutivos incluye nombres como Rob Stringer y Thomas Benski, habituales en grandes documentales de la industria musical.
Lo que promete el documental sobre la reunión
Oasis: Don’t Look Back in Anger se adentra en Oasis Live ’25, la gira de reunión que devolvió a Liam y Noel Gallagher a los escenarios tras años de distanciamiento público entre ambos. La cinta combina material de ensayos, imágenes inéditas del backstage y registros de los conciertos con las primeras entrevistas conjuntas de los dos hermanos en más de veinte años, un dato que por sí solo explica buena parte del interés mediático que rodea al estreno.
Más allá del componente de archivo, el documental busca situar la gira como fenómeno cultural global, atendiendo tanto a la perspectiva de la banda como a la de los seguidores que agotaron entradas en las distintas etapas del tour. Ese doble punto de vista, el de dentro y el de fuera del escenario, es precisamente el sello que Dylan Southern y Will Lovelace ya habían explorado en anteriores trabajos sobre música en directo.

Un equipo técnico con sello de prestigio
El apartado técnico del documental también acumula currículum de peso. El sonido corre a cargo de los mezcladores ganadores del Oscar® James Mather, con experiencia en Top Gun: Maverick y Belfast, y Tarn Willers, responsable del sonido de The Zone of Interest. La dirección de fotografía recae en Haris Zambarloukos, habitual colaborador en producciones como Belfast y Beetlejuice Beetlejuice, mientras George Cragg y Martina Zamolo lideran el equipo técnico.
Este despliegue de nombres reconocidos en sonido y fotografía refuerza la intención de tratar el documental como una pieza cinematográfica de gran formato, más allá del habitual especial televisivo sobre una gira. La combinación de un guionista de prestigio, directores especializados en el género musical y un equipo técnico premiado sitúa a la producción en una liga distinta a la de otros documentales de bandas estrenados en los últimos años.
Estreno en cines antes del salto al streaming
Oasis: Don’t Look Back in Anger llega a las salas comerciales y a los cines IMAX® este viernes, 11 de septiembre, en una ventana exclusiva antes de su desembarco en plataformas. Tras su paso por cines, el documental se estrenará en exclusiva internacional en Disney+, y más tarde en Estados Unidos también a través de Hulu, la plataforma que impulsó originalmente el proyecto.

Esta fórmula de estreno escalonado, primero en salas y después en streaming, se ha convertido en habitual para los grandes documentales musicales de los últimos años, pensados para generar un evento colectivo en cines antes de llegar al consumo doméstico. En este caso, la apuesta busca replicar en pantalla parte de la experiencia colectiva que definió la propia gira, en la que miles de fans compartieron un mismo momento generacional en directo.
El fenómeno que reactivó a una generación
La gira Oasis Live ’25 se convirtió en uno de los regresos musicales más comentados de los últimos años, con conciertos que agotaron entradas en cuestión de minutos y una repercusión que trascendió el ámbito estrictamente musical para convertirse en un fenómeno intergeneracional. El documental llega, por tanto, en un momento en que el recuerdo de esos conciertos sigue muy presente en la conversación pública, lo que explica el interés mediático generado en cada nueva parada de su gira de presentación.
El estreno londinense, con la presencia conjunta de ambos hermanos, aporta además un valor simbólico añadido: pocas veces desde la reunión de la banda se ha visto a Liam y Noel Gallagher compartir un mismo acto público de forma tan visible, lo que convierte cada aparición conjunta en un pequeño acontecimiento para la prensa musical y los seguidores de la banda británica.