‘Forastera’, el duelo convertido en identidad: el premiado debut de Lucía Aleñar Iglesias llega a los cines

La ópera prima de Lucía Aleñar Iglesias, protagonizada por Zoe Stein y Lluís Homar, llegará a los cines españoles el 11 de septiembre después de un recorrido internacional que incluye el Premio FIPRESCI en el Toronto International Film Festival, y el Premio Pilar Miró en la Seminci. Rodada en Mallorca y nacida de un cortometraje […]

La película ‘Forastera’, ópera prima de Lucía Aleñar Iglesias, llega a los cines el 11 de septiembre. ATALANTE

La ópera prima de Lucía Aleñar Iglesias, protagonizada por Zoe Stein y Lluís Homar, llegará a los cines españoles el 11 de septiembre después de un recorrido internacional que incluye el Premio FIPRESCI en el Toronto International Film Festival, y el Premio Pilar Miró en la Seminci. Rodada en Mallorca y nacida de un cortometraje presentado en Cannes, la película aborda el duelo adolescente a través de una insólita transformación: una joven comienza a adoptar la identidad de su abuela fallecida.

Las vacaciones de verano de Cata terminan de manera abrupta cuando su abuela muere repentinamente ante ella. La adolescente presencia una pérdida que altera la convivencia familiar y, en lugar de afrontar el duelo de una manera convencional, comienza poco a poco a ocupar el espacio que ha dejado la fallecida: se prueba sus vestidos, recupera sus gestos y adopta algunas de sus costumbres. Ese extraño proceso de identificación constituye el centro de ‘Forastera’, primer largometraje de Lucía Aleñar Iglesias, que se estrenará en los cines españoles el próximo 11 de septiembre, distribuido por Atalante. La fecha está confirmada también por información publicada esta misma semana sobre su preestreno en Madrid.

La película llega a las salas después de haber recorrido durante el último año numerosos festivales y de haber inaugurado este verano la 16ª edición del Atlàntida Mallorca Film Fest, celebrado presencialmente entre el 24 de julio y el 2 de agosto. La elección tenía un componente especialmente coherente con la propia obra: ‘Forastera’ está estrechamente vinculada a Mallorca, no únicamente como localización, sino como territorio emocional de la historia.

Aleñar Iglesias construye alrededor de esa muerte una película sobre la identidad, la memoria familiar y ese territorio todavía indefinido que separa la adolescencia de la vida adulta. El punto de partida podría conducir hacia el drama familiar tradicional, pero ‘Forastera’ introduce un elemento más inquietante: Cata empieza a transformarse, simbólicamente, en la mujer que acaba de perder.

Una adolescente que empieza a ocupar el lugar de su abuela

Zoe Stein interpreta a Cata, una joven de 16 años que pasa el verano con su familia cuando la muerte de su abuela altera definitivamente la aparente tranquilidad de las vacaciones. Cada miembro de la familia intenta relacionarse con la ausencia de manera diferente. Cata, sin embargo, se resiste a dejar marchar a su abuela. Vestirse con su ropa, preparar sus recetas o reproducir su forma de hablar se convierte progresivamente en algo más complejo que un juego.

La película utiliza esa apropiación de una identidad ajena para explorar la forma en la que una adolescente empieza a comprender la muerte y, al mismo tiempo, su propia posición dentro de una familia. La desaparición de la abuela deja un espacio vacío y Cata parece experimentar con la posibilidad de ocuparlo.

La propia Seminci describió el paisaje mallorquín como un refugio emocional para el proceso de autodescubrimiento de la protagonista, en una historia en la que la ausencia termina condicionando también sus primeras experiencias sentimentales y sus dudas ante el futuro.

El resultado se mueve deliberadamente en una zona fronteriza entre el drama de iniciación, el retrato familiar y una particular historia de fantasmas. No necesariamente porque la película recurra al terror sobrenatural, sino porque plantea hasta qué punto una persona desaparecida continúa existiendo en los gestos, hábitos y recuerdos de quienes permanecen.

Ese componente fue precisamente uno de los elementos destacados por el jurado de la Federación Internacional de Críticos de Cine cuando concedió a la película el Premio FIPRESCI en Toronto. Los críticos interpretaron la obra como una reflexión sobre el primer encuentro de una adolescente con la muerte y sobre la persistencia del pasado en el presente.

Zoe Stein y Lluís Homar, dos generaciones frente a frente

Buena parte de la película descansa sobre el encuentro entre Zoe Stein y Lluís Homar, dos intérpretes pertenecientes a generaciones y momentos profesionales muy diferentes. Stein vuelve además a un personaje que conoce desde el origen del proyecto. Ya protagonizó el cortometraje ‘Forastera’, dirigido por Aleñar Iglesias en 2020, del que posteriormente nació el largometraje.

La actriz había trabajado después en títulos como ‘Mantícora’, de Carlos Vermut, y en la serie ‘La chica invisible’. En esta ocasión ocupa el centro prácticamente absoluto de una película construida alrededor de la observación de su personaje y de sus pequeños cambios de comportamiento.

‘Forastera’ explora el duelo y la identidad familiar, tras su paso por los festivales de Toronto, Seminci y Atlántida. ATALANTE

A su lado, Lluís Homar interpreta al abuelo de Cata, uno de los personajes sobre los que repercute de forma más directa la extraña manera que tiene la joven de procesar la ausencia. El contraste entre ambos permite que el juego de identidades tenga una dimensión adicional: la adolescente no solo está intentando mantener viva a su abuela, sino que introduce su recuerdo dentro de las relaciones que la fallecida mantenía con los demás.

El reparto se completa con Núria Prims, Marta Angelat, Nonni Ardal y Martina García. Las fuentes de distribución internacional confirman a Stein como Cata, Homar como Tomeu y Prims como Pepa.

Del cortometraje de Cannes al primer largometraje

‘Forastera’ no nació directamente como película de larga duración. Lucía Aleñar Iglesias había explorado ya este universo en el cortometraje homónimo estrenado en 2020. Aquel trabajo fue seleccionado por la Semana de la Crítica de Cannes y posteriormente nominado a los Premios Gaudí. La directora amplió después el material hasta convertirlo en su debut en el largometraje, un proceso que pasó por programas de desarrollo vinculados al propio Festival de Cannes, entre ellos Next Step y La Résidence.

La transición del corto al largo permitió ampliar tanto el entorno familiar como el proceso de transformación de Cata. Lo que inicialmente funcionaba como una idea condensada adquiere así espacio para observar los silencios, rutinas y relaciones que quedan modificados después de la muerte.

Aleñar Iglesias cuenta con formación cinematográfica en Estados Unidos: estudió Cine en la Universidad de Nueva York y cursó un máster de escritura de guion en Columbia. Antes de dirigir su primer largometraje trabajó también en diferentes ámbitos de producción y participó en el departamento de casting de ‘Good Time’, de los hermanos Safdie.

Un debut reconocido en Toronto

El estreno mundial de ‘Forastera’ tuvo lugar en septiembre de 2025 en la sección Discovery del Toronto International Film Festival, destinada a cineastas emergentes y primeras o segundas películas. Allí consiguió uno de los reconocimientos que terminarían marcando su recorrido internacional: el Premio FIPRESCI, concedido por el jurado de la Federación Internacional de Críticos de Cine.

La organización de FIPRESCI registra oficialmente ‘Forastera’ como ganadora en la 50ª edición del Festival de Toronto y como una coproducción entre España, Suecia e Italia. El jurado destacó especialmente la contención de la dirección y la capacidad de la película para encontrar significado en elementos aparentemente pequeños. También puso el foco en el trabajo interpretativo de Zoe Stein y Lluís Homar y en el carácter onírico que adquiere progresivamente la historia.

El premio tuvo además un componente histórico para la producción: según RTVE, ‘Forastera’ se convirtió en la primera película catalana que recibía este reconocimiento en Toronto y en la segunda producción española en conseguirlo, después de la coproducción hispano-mexicana ‘La zona’ en 2007.

De Toronto a Valladolid

Su recorrido continuó posteriormente en la 70ª Semana Internacional de Cine de Valladolid. La Seminci programó la película dentro de Punto de Encuentro y concedió a Lucía Aleñar Iglesias el Premio Pilar Miró a la Mejor Nueva Dirección, consolidando la consideración de ‘Forastera’ como uno de los debuts españoles destacados de la temporada.

Después llegarían nuevas escalas internacionales. La película ha formado parte, entre otros, de festivales en Estocolmo, Tallin, Marrakech, Glasgow, Ottawa o Chipre. En este último certamen, la directora de fotografía Agnès Piqué obtuvo además un reconocimiento por su trabajo. Ese recorrido explica que la llegada a las salas españolas se produzca casi un año después de su presentación mundial.

El cine de autor español se enriquece con ‘Forastera’, que ha recibido elogios en el circuito internacional de festivales. ATALANTE

Mallorca como espacio físico y emocional

El paisaje desempeña un papel importante en ‘Forastera’. La luminosidad del verano mallorquín contrasta con una historia dominada por la muerte y la transformación. Aleñar Iglesias evita convertir la isla únicamente en un fondo turístico. El verano funciona aquí como un estado de suspensión: jornadas largas, convivencia familiar, playa y una adolescente que observa el mundo de los adultos desde una posición todavía exterior.

La crítica publicada por FIPRESCI después de Toronto insistía precisamente en ese contraste entre la aparente despreocupación de unas vacaciones bajo el sol de Mallorca y la irrupción repentina de preocupaciones adultas. La muerte de la abuela abre para Cata una puerta hacia un territorio que hasta entonces contemplaba desde fuera.

De ahí que el título tenga también una lectura que va más allá de la procedencia geográfica. La protagonista se encuentra de algún modo fuera de lugar: entre la infancia y la edad adulta, entre su propia personalidad y la de su abuela, entre el recuerdo y la necesidad de continuar.

Una producción europea rodada en catalán

‘Forastera’ es una coproducción entre España, Italia y Suecia, rodada principalmente en catalán. Su dimensión internacional también se refleja en el equipo artístico y técnico. Agnès Piqué firma la dirección de fotografía; Paola Freddi, el montaje; Gala Seguí, la dirección de arte; Pau Aulí, el vestuario, y Nora Haddad, el sonido directo. La música corresponde a los suecos Anna von Hausswolff y Filip Leyman, mientras que Ulrika Akander participa en el diseño sonoro.

La producción reúne varias compañías españolas y europeas y cuenta con participación de RTVE, 3Cat, IB3 y Filmin, entre otras entidades. IB3 confirma además el peso de la coproducción balear y la vinculación del proyecto con el tejido audiovisual de las islas.

El 11 de septiembre, finalmente en salas

Después de su estreno mundial en Toronto, del reconocimiento de FIPRESCI, del Premio Pilar Miró en Valladolid y de su paso este verano por el Atlàntida Mallorca Film Fest, ‘Forastera’ afronta ahora su encuentro con el público de las salas españolas.

La película llegará a los cines el 11 de septiembre. Antes habrá pases de prensa en Barcelona y Madrid el 20 de agosto y una nueva proyección profesional en Madrid el día 27, con presencia prevista de Lucía Aleñar Iglesias, Zoe Stein y Lluís Homar. La fecha de estreno comercial del 11 de septiembre ha sido confirmada también en la convocatoria de un preestreno madrileño publicada el 18 de agosto.

Será la oportunidad de comprobar fuera del circuito de festivales el alcance de una película construida sobre una idea aparentemente sencilla pero incómoda: qué sucede cuando alguien, incapaz todavía de entender una ausencia, decide mantener vivo al muerto ocupando su lugar.

En ‘Forastera’, el duelo no se expresa únicamente recordando a quien ya no está. Cata se viste con sus ropas, repite sus gestos y se introduce poco a poco en el espacio que su abuela ha dejado vacío. Y es precisamente ahí, en esa confusión entre memoria e identidad, donde Lucía Aleñar Iglesias ha encontrado el punto de partida para su primera película.