Carmen y María recuperan ‘La quiero a morir’ con una nueva lectura entre flamenco y soul

Carmen y María presentan una nueva versión de La quiero a morir, uno de esos títulos que permanecen en la memoria popular y que ahora regresa con una producción más desnuda, cercana y alineada con el sonido que ha definido al dúo en los últimos años. La canción parte de Je l’aime à mourir, escrita […]

Carmen y María presentan su nueva versión de ‘La quiero a morir’, que fusiona flamenco y soul. ACBLNK

Carmen y María presentan una nueva versión de La quiero a morir, uno de esos títulos que permanecen en la memoria popular y que ahora regresa con una producción más desnuda, cercana y alineada con el sonido que ha definido al dúo en los últimos años.

La canción parte de Je l’aime à mourir, escrita en 1979 por Francis Cabrel, y convertida con el tiempo en un estándar sentimental que ha cruzado idiomas, generaciones y estilos. En español, La quiero a morir se instala hace décadas en el cancionero emocional de varias generaciones y mantiene una vigencia poco habitual en repertorios tan transitados.

Un clásico llevado al terreno propio

En esta nueva entrega, Carmen y María no buscan una réplica reverencial del original, sino una lectura propia. La grabación se apoya en una guitarra acústica de pulso cálido y en unas voces que trabajan la armonía desde la contención, con un resultado más íntimo que enfático.

La reinterpretación incorpora acentos de flamenco, neo soul y pop acústico, tres códigos que el dúo lleva tiempo mezclando con naturalidad. Esa combinación permite que la canción conserve su núcleo emocional, pero se escuche desde un lugar más actual, menos ligado a la nostalgia y más atento al gusto de la nueva escena.

imagen. SONDE3

Del legado de Francis Cabrel a la huella de Manzanita

La historia de La quiero a morir también explica su resistencia al paso del tiempo. Desde la versión de Cabrel hasta la lectura popularizada en España por Manzanita, el tema demuestra una rara capacidad para adaptarse sin perder identidad, algo que no ocurre con todos los himnos románticos nacidos en el siglo XX.

Que Carmen y María vuelvan ahora sobre esta canción encaja con una tendencia cada vez más visible en la música española: la recuperación de repertorios clásicos desde códigos contemporáneos, sin el barniz retro como único argumento. En su caso, el gesto tiene más que ver con el diálogo entre tradición y presente que con un simple ejercicio de homenaje.

Un nombre en crecimiento dentro de la nueva escena

En los últimos años, Carmen y María se consolidan como uno de los proyectos que mejor representan la apertura del flamenco hacia otros lenguajes. Su cruce de soul, groove y raíz andaluza despierta el interés del público y también el de nombres como Alejandro Sanz, Silvia Pérez Cruz, Rita Payés, Ángeles Toledano o La Plazuela.

Ese crecimiento también se percibe en directo. El dúo agota entradas en varias ocasiones en Barcelona, presenta su primer disco en Apolo 2 ante más de 500 personas y pasa por citas como La Mercè, Sound Isidro, Visa For Music, Mallorca Live o Fira B.

Además, su recorrido reciente incluye una gira junto a La Plazuela, con paradas en algunas de las salas y recintos más visibles del circuito nacional. Esa exposición refuerza la sensación de que el proyecto ya no se mueve en un margen emergente, sino en una fase de afirmación artística y de mayor alcance de público.

Tras su revisión de Lo bueno y lo malo de Ray Heredia, el lanzamiento de La quiero a morir confirma una línea de trabajo clara: mirar a canciones con peso en la cultura popular y someterlas a una lectura personal, reconocible y sin exceso de ornamento.