Filmin estrena el 31 de julio ‘Mektoub, mi amor: Canto uno’, la mirada de Abdellatif Kechiche sobre la juventud de los 90

Filmin estrena el 31 de julio en exclusiva Mektoub, mi amor: Canto uno, una de esas películas que llegan con retraso a España pero conservan intacta su capacidad para abrir conversación. Firmada por Abdellatif Kechiche, cineasta franco-tunecino reconocido internacionalmente por La vida de Adèle, la obra se incorpora al catálogo de la plataforma después de […]

Filmin estrena el 31 de julio en exclusiva Mektoub, mi amor: Canto uno, una de esas películas que llegan con retraso a España pero conservan intacta su capacidad para abrir conversación. Firmada por Abdellatif Kechiche, cineasta franco-tunecino reconocido internacionalmente por La vida de Adèle, la obra se incorpora al catálogo de la plataforma después de haber pasado por festivales como Venecia y Sevilla.

Filmin estrena en exclusiva «Mektoub, mi amor: Canto uno», de Abdellatif Kechiche, el 31 de julio. FILMIN

La llegada de Mektoub, mi amor: Canto uno no se limita al circuito doméstico. La película forma parte de la Sección Oficial RAW, fuera de competición, del Atlàntida Mallorca Film Fest, reforzando la conexión entre el festival impulsado por Filmin y un tipo de cine de autor que sigue encontrando en el streaming una segunda vida más allá del estreno tradicional.

Un título inédito que llega casi una década después

Aunque su producción se remonta a 2017, la película permanece inédita hasta ahora en nuestro país, algo que convierte este estreno en una pequeña anomalía dentro del calendario cultural del verano. En un momento en que las plataformas recuperan obras que quedaron fuera de la conversación comercial, Filmin vuelve a situarse en ese espacio donde conviven rescate cinéfilo, festival y acceso doméstico.

La película podrá verse online dentro de la Sección Oficial RAW (Fuera de competición) del Atlàntida Mallorca Film Fest. FILMIN

Ambientada en 1994 en la localidad costera de Sète, Mektoub, mi amor: Canto uno sigue a Amin, un joven aspirante a guionista y fotógrafo que regresa desde París a su entorno familiar en el sur de Francia. Desde esa mirada, Kechiche construye un relato de deseo, verano y espera, más atento al pulso de los días que a una trama cerrada, con una observación muy física de las relaciones y de la juventud.

La historia adapta La blessure, la vraie, novela de François Bégaudeau, escritor francés también conocido por La clase, texto que inspiró la película dirigida por Laurent Cantet que ganó la Palma de Oro en Cannes en 2008. Ese parentesco literario sitúa el proyecto en una tradición de cine francés preocupado por las edades de tránsito, la identidad y las tensiones de clase y pertenencia.

«Mektoub, mi amor: Canto uno» adapta la novela «La blessure, la vraie» de François Bégaudeau. FILMIN

El verano como argumento

Uno de los rasgos más reconocibles del cine de Kechiche aparece aquí con claridad: el rechazo a la narración convencional como único motor dramático. En Mektoub, mi amor: Canto uno, las conversaciones, los baños en el mar, las salidas nocturnas y los juegos de seducción pesan tanto como cualquier giro de guion. La película se apoya en esa idea de tiempo suspendido que el cine contemporáneo explora cada vez con menos prisa y más atención al gesto.

El director ha explicado en distintas ocasiones que eligió 1994 porque quería retratar una época más ligera y despreocupada. Ese marco temporal no funciona solo como nostalgia: también propone una lectura sobre una juventud previa a la hiperexposición digital, cuando la sociabilidad dependía del cuerpo, de la presencia y del verano compartido. Vista desde 2026, la película dialoga de forma natural con esa fascinación cultural por los noventa que sigue reapareciendo en moda, música y ficción audiovisual.

Los debuts que marcaron la película

El reparto está encabezado por Shaïn Boumedine y Ophélie Bau, dos intérpretes que debutan en el cine con este proyecto. En el caso de Bau, aquella irrupción le vale una nominación al César como actriz revelación, mientras que la elección de ambos confirma el interés de Kechiche por trabajar con presencias poco codificadas y rostros todavía no absorbidos por la maquinaria industrial.

Antes del rodaje, el cineasta impulsa un proceso de preparación prolongado para estrechar vínculos entre los actores y construir una química más orgánica. Esa metodología encaja con una filmografía que busca naturalidad, fricción y una cierta sensación de verdad en pantalla, incluso cuando la puesta en escena se alarga y convierte cada conversación en materia dramática.

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FILMIN
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El director Abdellatif Kechiche. FILMIN

La segunda parte del proyecto, Mektoub, mi amor: Canto dos, encuentra también su espacio en el Atlàntida Mallorca Film Fest, donde se presenta dentro de la programación presencial en Palma. Ese movimiento refuerza la idea de acontecimiento cinéfilo en torno a una obra fragmentada, ambiciosa y controvertida, cuya circulación internacional ha sido tan irregular como su recepción crítica.

Con este estreno del 31 de julio, Filmin incorpora a su catálogo una película que no entra en la conversación por volumen promocional, sino por contexto y peso autoral. En pleno verano, cuando las plataformas combinan novedades masivas con hallazgos de nicho, la llegada de Mektoub, mi amor: Canto uno se instala en ese territorio donde el cine de festival busca, por fin, encontrarse con el público español.