Mercedes Milá vuelve a La 2 con ‘Me meto en un jardín’ y se adentra en el universo de Toño Pérez en Extremadura

Mercedes Milá vuelve a La 2 con una nueva entrega de Me meto en un jardín, el formato de conversación y viaje con el que la periodista recorre paisajes, jardines y biografías ajenas. En esta ocasión, la protagonista de la ruta es Extremadura y, en el centro del relato, aparece Toño Pérez, uno de los […]

Mercedes Milá vuelve a La 2 con una nueva entrega de Me meto en un jardín, el formato de conversación y viaje con el que la periodista recorre paisajes, jardines y biografías ajenas. En esta ocasión, la protagonista de la ruta es Extremadura y, en el centro del relato, aparece Toño Pérez, uno de los nombres imprescindibles de la alta cocina española.

Mercedes Milá entrevista al chef cacereño Toño Pérez para su programa en La 2. RTVE

El episodio se articula como un trayecto hacia la faceta más íntima y profesional del chef cacereño. La propuesta mantiene el tono que define el programa: una conversación pausada, sin plató y con la carretera como hilo conductor, en la que Mercedes Milá se acerca al invitado desde los lugares que ayudan a explicar su historia.

Un viaje por la Extremadura más personal de Toño Pérez

La ruta arranca en la plaza de Garrovillas de Alconétar, en la provincia de Cáceres, antes de continuar hacia Torrejoncillo. Allí, la periodista visita la histórica Alfarería Moreno León, un taller con tradición familiar que remonta sus orígenes a 1783 y que sirve al programa para conectar gastronomía, territorio y oficio artesanal.

Ese primer tramo del viaje no funciona solo como decorado. La cerámica, el barro y el trabajo manual introducen una idea muy presente en el universo del cocinero: la importancia de la materia prima, el tiempo y la herencia cultural. Milá participa en el proceso de moldeado y comparte escena con Toño Pérez y los artesanos del taller, en una secuencia que refuerza el vínculo entre cocina y memoria.

El chef Toño Pérez, de Atrio, es el protagonista de la nueva entrega de ‘Me meto en un jardín’. RTVE

Atrio, Cáceres y la filosofía del ‘macetismo’

Después, el recorrido llega a Cáceres y entra en Atrio, el restaurante que ha situado a la ciudad en el mapa gastronómico internacional. Allí, el chef muestra a la periodista los jardines del espacio y comparte su particular filosofía del macetismo, un concepto personal con el que interpreta la relación entre naturaleza, belleza y forma de habitar el lugar.

La parada en Atrio también abre una conversación más amplia sobre la trayectoria de Toño Pérez: su infancia, su historia de amor con José Polo, los inicios del proyecto común y su amistad con la galerista Helga de Alvear. El programa se mueve así entre la biografía, la gastronomía y la dimensión emocional de una carrera construida a fuego lento.

El formato de ‘Me meto en un jardín’ sigue a Mercedes Milá en su recorrido por Extremadura. RTVE

Más allá del chef, el episodio aprovecha el viaje para mirar de cerca la identidad cultural de Cáceres. La ciudad, con uno de los cascos históricos más reconocibles del país, aparece como un escenario con peso propio, no solo como telón de fondo. Ese contexto resulta clave para entender cómo la cocina de Toño Pérez se ha vinculado durante años a una idea de lujo sereno, paisaje y patrimonio.

El formato con el que Mercedes Milá cambia el plató por la carretera

Me meto en un jardín forma parte de la actual apuesta de RTVE por formatos de autor en La 2, una cadena que sigue reservando espacio a propuestas culturales, de conversación y ritmo más reposado. El programa, producido por RTVE en colaboración con Zanskar Producciones, convierte cada jardín en un punto de entrada a la vida del invitado.

Mercedes Milá presenta ‘Me meto en un jardín’, el programa de conversación y viaje de La 2. RTVE

En entregas anteriores y futuras de la temporada, el espacio reúne perfiles tan distintos como David Uclés, Sor Lucía Caram, Álex Txikon, Óscar Camps, Nazareth Castellanos, Almudena Ariza, Lucía Dominguín, Miguel Ángel Revilla o Marc Giró. Esa mezcla confirma la vocación transversal del formato, más interesado en la conversación que en la entrevista promocional.

La vuelta de Mercedes Milá a este registro encaja, además, con una etapa en la que la televisión pública refuerza los relatos de proximidad, territorio y personalidad. Lejos del gran espectáculo, La 2 encuentra aquí una pieza que dialoga con el interés creciente por la gastronomía con contexto, el viaje lento y las historias contadas desde el detalle.