La Feria del Libro de Madrid roza los 7,26 millones en ventas y mira ya a 2027 con las memorias como eje

La Feria del Libro de Madrid entró en la recta final de su 85.ª edición con un balance provisional que confirmó el peso cultural y comercial de la cita en El Retiro: 430.845 ejemplares vendidos, 7.260.000 euros de facturación y cerca de 600.000 visitantes con teléfono móvil registrados hasta la noche del 11 de junio. […]

La Feria del Libro de Madrid entró en la recta final de su 85.ª edición con un balance provisional que confirmó el peso cultural y comercial de la cita en El Retiro: 430.845 ejemplares vendidos, 7.260.000 euros de facturación y cerca de 600.000 visitantes con teléfono móvil registrados hasta la noche del 11 de junio. Los datos definitivos se conocerán el 17 de junio, una vez incorporado el último fin de semana y completada la información de los expositores.

La Feria del Libro de Madrid cerró su 85.ª edición con un balance provisional de 7,26 millones de euros en ventas. FERIALIBROMADRID

La organización sitúa ese avance de cifras en un contexto marcado por las dificultades de movilidad en el centro de Madrid durante el fin de semana central. Eva Orúe, directora de la feria, explicó que la evolución de esta edición había estado condicionada por lo que sucedió en la ciudad, una lectura que ayuda a entender por qué el cierre final seguía abierto a posibles cambios de última hora.

Más compra entre semana, más afluencia en fin de semana

Entre las primeras tendencias que ha dejado esta edición, la Feria del Libro de Madrid ha detectado una consolidación de los días laborables como jornadas especialmente útiles para la compra. Según las impresiones recogidas entre los expositores, buena parte del público acudió entre semana con una intención más definida, recorrió las casetas con más calma y concentró mejor sus decisiones de compra.

Los fines de semana, en cambio, siguieron funcionando como gran escaparate de asistencia. Fue entonces cuando se concentraron las mayores afluencias, impulsadas sobre todo por las firmas de autores con mayor tirón y por una programación cultural que, de acuerdo con la organización, volvió a responder como uno de los motores del evento. Esa doble dinámica, compra más reposada entre semana y mayor tránsito en sábado y domingo, dibuja un perfil cada vez más claro del visitante de la feria.

La edición de 2027 pondrá el foco en las memorias

La próxima edición ya tiene tema. En 2027, la feria girará en torno a las memorias, entendidas en plural: personales, familiares, literarias, urbanas y colectivas. El planteamiento busca abrir una conversación sobre cómo los libros, las ciudades y las comunidades preservan sus relatos, y cómo esa memoria compartida también moldea el presente cultural.

La elección no es casual. 2027 reunirá varios aniversarios de peso para el ecosistema del libro en Madrid: se cumplirán 60 años de la instalación de la feria en El Retiro y 50 años de la Asociación de Librerías de Madrid y de la Asociación de Editores de Madrid. A ese calendario se sumarán también el centenario de la Generación del 27 y el del nacimiento de Gabriel García Márquez, dos referencias mayores de la literatura en español.

La feria avanzó que las librerías tendrán un papel central en ese recorrido temático. No sólo como espacios de venta, sino como lugares de recomendación, conversación y transmisión cultural. En una ciudad como Madrid, donde la vida del libro se extiende mucho más allá de las semanas de feria, ese enfoque refuerza la idea de la librería como archivo vivo de la memoria lectora de varias generaciones.

Accesibilidad y sostenibilidad como frente estratégico

La presentación del balance coincidió además con la entrega del sello Dis-Friendly, concedido por Envera, la obra social de Iberia. El reconocimiento distinguió el trabajo realizado por la feria en materia de accesibilidad e inclusión, un terreno en el que en los últimos años se han incorporado intérpretes de lengua de signos, materiales accesibles para personas con discapacidad visual, préstamo de sillas de ruedas y actividades adaptadas.

Ese paso se sumó a la estrategia ambiental del evento. La organización se sometió el 12 de junio a la auditoría externa de AENOR para avanzar en la certificación de la norma ISO 20121, el estándar internacional de referencia para la gestión sostenible de eventos. En paralelo, esta edición amplió su instalación fotovoltaica hasta los 212 paneles solares, una medida que refuerza la generación de energía renovable y la aspiración de ganar autonomía energética en futuras convocatorias.