DS Automobiles pondrá en marcha en los próximos días la comercialización en España del DS N°7, el modelo que toma el relevo del DS 7 dentro del segmento de los SUV compactos. La gama arrancará en 46.000 euros para la variante híbrida y en 49.400 euros para la eléctrica, en un momento en el que las marcas premium afinan su oferta electrificada en una de las categorías más disputadas del mercado.

La gran baza del nuevo modelo está en su oferta mecánica. Por un lado, habrá una versión HYBRID de 145 CV, con emisiones homologadas desde 119 g/km de CO2 y un consumo anunciado de 5,3 l/100 km. Por otro, el N°7 llegará con tres configuraciones E-TENSE 100% eléctricas: 230 CV, 245 CV de gran autonomía y una variante de 350 CV con dos motores y tracción total. En el caso más ambicioso, la marca anuncia hasta 740 kilómetros de autonomía WLTP para el N°7 E-TENSE de tracción delantera con batería extendida, una cifra que lo sitúa entre los eléctricos con mayor alcance teórico de su tamaño.
Un relevo clave para DS en el corazón del mercado
Más que una simple actualización, el N°7 representa un cambio de etapa para la firma francesa. Sustituye al DS 7, uno de los pilares comerciales de la marca, y adopta el nuevo lenguaje de diseño visto ya en el universo reciente de DS Automobiles. Mide sus fuerzas en un segmento donde conviven rivales como el Audi Q4 e-tron, el BMW iX1 o el Mercedes EQA, aunque DS insiste en una lectura más ligada al confort y al acabado interior que a la deportividad pura.
En diseño, el N°7 mantiene una silueta de SUV compacto, pero introduce cambios visibles en proporciones y tratamiento aerodinámico. La marca declara un coeficiente Cx de 0,26 y recurre a una nueva firma luminosa, con las ópticas DS LIGHT BLADE y, en los acabados superiores, una parrilla iluminada. También gana presencia práctica: las puertas traseras son más largas, crece la superficie acristalada y el techo panorámico opcional aumenta su tamaño. El maletero llega hasta 560 litros, con respaldo trasero dividido en tres secciones y un piso de doble altura pensado para mejorar la modularidad.
Tecnología a bordo y enfoque rutero
El interior gira alrededor de una pantalla central de 16 pulgadas y del sistema DS Iris System 2.0, compatible con Apple CarPlay y Android Auto inalámbricos. Entre los asistentes disponibles figuran un sistema de conducción semiautónoma de nivel 2, faros adaptativos, visión nocturna y un head-up display proyectado sobre el parabrisas. En las versiones más equipadas aparecen además elementos más propios del lenguaje premium actual, como el equipo de sonido firmado por Focal, asientos calefactados o funciones de confort térmico para cuello y parabrisas.

La parte eléctrica se apoya en dos tamaños de batería. La de acceso ofrece 73,7 kWh útiles, mientras que la de mayor capacidad alcanza 97,2 kWh. Según DS, esta última permite no solo rozar los 740 kilómetros en ciclo mixto, sino también recorrer hasta 480 kilómetros en autopista en la versión de tracción delantera de largo alcance. En carga rápida, la potencia máxima llega a 160 kW, suficiente para pasar del 20% al 80% en 27 minutos en la batería grande. El coche contará además con planificación de rutas específica para eléctricos, preacondicionamiento de batería y función V2L para alimentar dispositivos externos.
Cuatro acabados y una gama amplia desde el lanzamiento
La estructura comercial estará compuesta por cuatro niveles: DS N°7, Pallas, Étoile y La Première. Desde la terminación de acceso habrá elementos como pantalla de 16 pulgadas, acceso manos libres y ayuda al aparcamiento con cámara trasera, mientras que los escalones superiores concentran la mayor carga tecnológica y de confort. El acabado Étoile será el más transversal en gama, al estar disponible con todas las motorizaciones, y La Première quedará como opción más equipada, con llantas de 21 pulgadas y un planteamiento más orientado al refinamiento.
En precio, el híbrido arranca en 46.000 euros y escala hasta 59.500 euros en su versión La Première. Entre los eléctricos, el N°7 de acceso parte de 49.400 euros, el FWD de gran autonomía comienza en 55.100 euros y la variante AWD LR con tracción total se sitúa desde 68.700 euros. Con estas tarifas, DS se coloca en la franja alta del segmento C-SUV electrificado, donde el equipamiento, la autonomía y la imagen de marca pesan casi tanto como la ficha técnica. La firma acompañará el lanzamiento con una cobertura comercial de hasta 8 años o 160.000 kilómetros dentro de su programa DS Serenity.