Sundance anuncia los becados de su Episodic Lab 2026 con una nueva hornada de series sobre clima, identidad y poder

Sundance Institute ya ha desvelado los nombres de los autores seleccionados para su Episodic Lab 2026, uno de los programas de desarrollo más observados por la industria televisiva independiente en Estados Unidos. La edición de este año reunirá a diez creadores detrás de ocho proyectos de serie con temas que van de la justicia climática […]

Sundance Institute ya ha desvelado los nombres de los autores seleccionados para su Episodic Lab 2026, uno de los programas de desarrollo más observados por la industria televisiva independiente en Estados Unidos. La edición de este año reunirá a diez creadores detrás de ocho proyectos de serie con temas que van de la justicia climática a la intimidad, la memoria política o las estructuras del poder.

own_7747a8f0-6292-4828-b173-967cb8542b1e.jpg
©SUNDANCE.

El laboratorio se celebrará del 15 al 20 de mayo en Dunaway Gardens, en Georgia, nueva sede de una iniciativa pensada para acompañar a guionistas emergentes con pilotos todavía no producidos. Durante cinco días, los participantes trabajarán sus textos, el enfoque de venta de la serie y reuniones creativas con showrunners, ejecutivos de desarrollo y mentores del sector en un momento especialmente incierto para la ficción televisiva.

Ocho proyectos en busca de hueco en la nueva televisión

Entre los títulos elegidos figuran Wonderboom, de Carmiel Banasky, una propuesta de ciencia ficción atravesada por la crisis climática; Cupidity, de Jeremy Dauber y Olivia Krebs, que imagina una agencia secreta dedicada a mantener unidas a las élites; y Male Loneliness Epidemic, de Celine Foster, una sátira sobre relaciones, género y discurso público. También están The Runaways, de DeZell Lathon y Simone Williams, con una mirada irreverente a la esclavitud y la huida hacia la libertad; The Circuit, de Michael Mount, ambientada en el competitivo ecosistema universitario de la Ivy League; On Death’s Precipice, de Larry V. Santana, que mezcla terror y drama íntimo; Loupe, de Liba Vaynberg, sobre secretos familiares en la comunidad jasídica; y borderline_, de Natacha Yazbeck, vinculada al trauma, la guerra y la herencia emocional.

La selección confirma varias tendencias que llevan tiempo ganando peso en la televisión de autor: géneros híbridos, relatos con trasfondo político y personajes atravesados por conflictos contemporáneos. En un mercado más prudente tras el fin de la llamada edad dorada del streaming, este tipo de laboratorios se ha convertido en una vía clave para que nuevas voces encuentren interlocutores antes de llegar a plataformas, cadenas o productoras.

Mentores con experiencia en cadenas y plataformas

El grupo de asesores creativos incluye nombres con peso en la ficción reciente como Jason Katims, responsable de títulos como Friday Night Lights; Graham Yost, vinculado a Silo; Liz Flahive, cocreadora de GLOW; o James Wong, guionista y productor de American Horror Story. A ellos se suman ejecutivos y productores de compañías como Netflix, Fremantle, AMC+ o Hello Sunshine, lo que da una medida del interés de la industria por detectar talento en fases tempranas.

Sundance ha insistido además en que el programa no termina con esos cinco días de trabajo intensivo. Los seleccionados recibirán acompañamiento durante el año con encuentros estratégicos, talleres previos, acceso a su red profesional y continuidad dentro de iniciativas como Sundance Collab. Ese modelo de apoyo prolongado se ha vuelto especialmente valioso en una etapa en la que vender una serie original resulta más difícil que hace apenas unos años.

Una cantera con historial real de impacto

La importancia del Episodic Lab no es sólo simbólica. Por sus ediciones anteriores han pasado nombres que después han desarrollado carrera en la televisión internacional, y antiguos participantes han acabado escribiendo para series como Mr. & Mrs. Smith, Poker Face, Reservation Dogs, Better Call Saul o Ms. Marvel. También se han cerrado proyectos con estudios y plataformas como HBO, Disney+, Hulu, FX, Amazon Prime Video o la propia Netflix, una señal de que el laboratorio funciona como radar de talento en un ecosistema cada vez más competitivo.

Fundado en 1981 por Robert Redford, Sundance Institute sigue siendo una de las instituciones más influyentes en el impulso del audiovisual independiente. Si el festival mantiene su peso como escaparate cultural, programas como este explican otra parte menos visible pero decisiva de su legado: detectar autores antes de que el mercado los convierta en tendencia.