La primavera se afianza como uno de los momentos preferidos para pensar en un viaje a Asia-Pacífico desde España. Un estudio difundido por Cathay Pacific sitúa en el 38% el porcentaje de españoles que considera esta época del año la más adecuada para conocer la región, en un contexto en el que los desplazamientos de largo radio vuelven a ganar espacio en los planes vacacionales.

El interés resulta especialmente significativo porque casi un 65% de los encuestados asegura no haber viajado todavía a Asia-Pacífico, aunque sí le gustaría hacerlo. Más que una escapada improvisada, se trata de un viaje que suele prepararse con tiempo: cerca del 60% lo planifica con más de seis meses de antelación, una señal clara de que sigue percibiéndose como una experiencia importante dentro del presupuesto anual.
Qué busca el viajero español en Asia
Lejos de una lógica puramente vacacional, el principal atractivo está en la inmersión cultural. Según los datos del estudio, un 54% sitúa este factor como el gran motivo para viajar, por delante de la diversidad de paisajes, mencionada por un 38%. También gana peso la influencia de fenómenos culturales globales como el anime o el K-pop, que ya despiertan el interés de uno de cada cuatro viajeros potenciales.
La estacionalidad ayuda a explicar esta preferencia por la primavera. En buena parte de Asia oriental, abril y mayo ofrecen temperaturas suaves, cielos más estables y una presión turística menor que en verano. Eso permite recorrer grandes capitales y enclaves patrimoniales con más calma, algo especialmente valioso en destinos donde el clima extremo o las aglomeraciones pueden condicionar mucho la experiencia.
Seúl, Pekín, Hanói y Sídney: cuatro ciudades en su mejor momento
Entre los destinos que mejor encajan en esta ventana figuran Seúl, donde la floración de los cerezos transforma parques y avenidas en uno de los espectáculos estacionales más fotografiados del año; Pekín, más amable en primavera para visitar la Ciudad Prohibida o la Gran Muralla; y Hanói, que antes de la temporada de lluvias mantiene un clima propicio para perderse por su casco antiguo y su escena gastronómica callejera.



Más al sur, Sídney entra en su otoño austral, una época marcada por temperaturas moderadas y días luminosos. A finales de mayo, la ciudad celebra además Vivid Sydney, uno de los grandes festivales internacionales de luz, música e ideas, que ha reforzado su perfil cultural más allá de la postal costera y veraniega asociada a Australia.
Hong Kong, nodo estratégico para viajar desde España
La conectividad también influye en este renovado interés. Cathay Pacific ha reanudado esta primavera sus vuelos estacionales desde Barcelona, activos desde el 30 de marzo, y suma así ocho frecuencias directas semanales entre España y Hong Kong: cuatro desde Madrid y cuatro desde la capital catalana. La ciudad, además, funciona como una puerta de entrada práctica para enlazar con otros puntos de Asia-Pacífico.
En ese mapa de escalas y conexiones, Hong Kong conserva un atractivo propio por su mezcla de tradición cantonesa, ritmo urbano y una de las escenas culinarias más dinámicas de Asia, reconocida por la Guía Michelin. Para el viajero español, la primavera no solo aparece ya como una fecha cómoda para cruzar medio mundo, sino como el momento en que ese viaje largamente aplazado empieza a resultar más tangible.