‘Ardora’, la nueva serie de Movistar Plus+, integra la sostenibilidad en su narrativa y en su producción.

Movistar Plus+ continúa reforzando su compromiso con un modelo audiovisual más responsable con ‘Ardora’, su nueva serie original producida junto a Portocabo y rodada en A Coruña. La ficción, protagonizada por Carolina Yuste y Javier Gutiérrez, no solo ha aplicado un plan de sostenibilidad integral durante su producción, sino que ha incorporado una campaña de concienciación ambiental directamente en su trama, convirtiéndose en un ejemplo de cómo la televisión puede contribuir a generar impacto social más allá de la pantalla.
Una campaña ambiental que entra en la ficción
La serie se ha sumado a la iniciativa impulsada por la Autoridad Portuaria de A Coruña, que ha instalado 40 placas informativas de latón en zonas de la Marina y O Parrote. Estas piezas recuerdan a los ciudadanos que muchos sumideros desembocan directamente en el mar y que cualquier residuo arrojado en ellos termina contaminando el ecosistema.
El mensaje —“No arrojes nada. El mar empieza aquí”— aparece también dentro de la propia serie, integrado en varias escenas. Es un gesto simbólico pero significativo: la ficción se convierte en altavoz de una campaña real, reforzando su alcance y visibilidad.
Durante un acto celebrado el 27 de abril, el presidente del Puerto, Martín Fernández Prado, entregó una de estas placas al equipo de la serie como reconocimiento a su implicación. En el evento participaron también Alfonso Blanco Bembibre (Portocabo), Raúl Bustamante Matías (Movistar Plus+) y Paula Rodríguez Beirán (Telefónica), subrayando la colaboración entre el sector audiovisual y las instituciones públicas.
Un rodaje sostenible: del plan ambiental al ecománager
Como ocurre con todas las producciones originales de Movistar Plus+, Ardora ha contado con un Plan de Sostenibilidad que abarca preproducción, rodaje y postproducción. Este plan incluye cálculo de la huella de carbono, medidas para reducir emisiones, protocolos de rodaje sostenible y verificación externa de los resultados.
La producción ha contado además con la figura de una ecománager, Ana de Aspe (La tribu verde), encargada de supervisar la aplicación de estas medidas en el día a día del rodaje.

Según Raúl Bustamante, Movistar Plus+ ya ha aplicado planes de sostenibilidad en 46 producciones, logrando evitar de media un 12% de emisiones. Ardora, afirma, “da un paso más” al integrar la concienciación ambiental en su propia narrativa.
A Coruña, un personaje más de la serie
Una parte significativa de la serie se ha rodado en localizaciones del puerto de A Coruña, que tendrá un papel destacado en la historia. Para Portocabo, esta elección era imprescindible: “Para que Ardora fuera una serie realista y conectada con A Coruña, el puerto tenía que formar parte de la historia”, explica su director general, Alfonso Blanco.
La serie refuerza así la presencia del entorno marítimo y urbano de la ciudad, convirtiéndolo en un elemento narrativo clave.
Un thriller emocional con sello gallego
Prevista para estrenarse en 2027, Ardora constará de cinco episodios y cuenta con un equipo creativo de primer nivel. A los creadores Pepe Coira y Fran Araújo (Rapa, Hierro), se suma la dirección de Jorge Coira (Rapa, Hierro) y la interpretación de Carolina Yuste y Javier Gutiérrez
La historia sigue a Estela, una abogada del turno de oficio que debe defender a Aarón, un joven acusado de asesinar a un empresario local. Lo que parece un caso sencillo se complica cuando Estela descubre que nada es lo que parece y que Luis, un policía en plena crisis personal, hará todo lo posible para evitar que la verdad salga a la luz.
Un thriller con trasfondo social que combina drama personal, tensión judicial y un retrato muy local de A Coruña.
Una serie que mira al futuro del audiovisual
Con Ardora, Movistar Plus+ no solo amplía su catálogo de ficción, sino que consolida un modelo de producción que aspira a ser referente en sostenibilidad. La integración de la campaña ambiental en la trama demuestra que la ficción puede ser una herramienta poderosa para sensibilizar sin renunciar al entretenimiento.
Una apuesta que, si funciona, podría marcar un camino para futuras producciones españolas: historias que no solo se cuentan, sino que también contribuyen a cuidar el entorno donde nacen.