La primera película en solitario de Benny Safdie aborda el ascenso y caída de uno de los pioneros de las artes marciales mixtas, marcado por la fama, las lesiones y la adicción a los opiáceos
HBO Max ya incorpora a su catálogo The Smashing Machine, el nuevo drama biográfico dirigido por Benny Safdie y protagonizado por Dwayne Johnson junto a Emily Blunt. La película reconstruye la historia real de Mark Kerr, uno de los primeros grandes nombres de las artes marciales mixtas y figura clave en los inicios de la UFC moderna.
El filme supone un cambio notable en la trayectoria reciente de Johnson, habitual de grandes producciones de acción y aventuras familiares. Aquí se aleja del héroe convencional para encarnar a un deportista atrapado entre el éxito competitivo, el deterioro físico y la dependencia a los analgésicos.
Un retrato del lado más oscuro de los primeros años de la UFC
Mark Kerr fue una de las grandes estrellas de las MMA a finales de los años noventa. Dos veces campeón del torneo de peso pesado de UFC y vencedor en competiciones como el World Vale Tudo Championship, se convirtió rápidamente en uno de los luchadores más temidos de la época.
Sin embargo, su carrera estuvo marcada por las secuelas físicas de la competición y por una creciente adicción a los opiáceos, un problema que durante años afectó a numerosos deportistas de contacto en Estados Unidos.
La película explora precisamente ese contraste entre la brutalidad del deporte, la presión competitiva y la fragilidad personal del protagonista, mostrando tanto su meteórico ascenso como el desgaste psicológico y físico derivado de la lucha profesional.
Benny Safdie debuta en solitario como director
Conocido por codirigir junto a su hermano Josh películas como Good Time y Uncut Gems —estrenada en España como Diamantes en bruto—, Benny Safdie firma aquí su primer largometraje en solitario.
El director mantiene parte del estilo nervioso y realista que caracterizaba sus trabajos anteriores, trasladándolo ahora al universo de las artes marciales mixtas y al entorno de la UFC de finales de los noventa, cuando este deporte todavía se movía lejos del enorme fenómeno comercial en el que se convertiría años después.
Dwayne Johnson busca consolidar su faceta dramática
La interpretación de Dwayne Johnson ha generado especial atención desde el anuncio del proyecto. El actor, que antes de Hollywood desarrolló una carrera como estrella de la lucha libre profesional en WWE, afronta aquí uno de los papeles más dramáticos de su carrera.
La transformación física y emocional del personaje busca alejarse de la imagen habitual del actor para construir un retrato mucho más vulnerable y contenido.
Junto a él, Emily Blunt interpreta a la esposa de Kerr, figura fundamental durante los momentos más difíciles del luchador y uno de los apoyos emocionales centrales de la historia.
Un deporte hoy global que nació en un entorno mucho más extremo
La película también funciona como una mirada a los orígenes de la UFC y de las MMA modernas. A finales de los noventa, las competiciones eran considerablemente más agresivas y menos reguladas que en la actualidad, con escasa protección médica y un entorno donde las lesiones graves eran frecuentes.
Con el paso de los años, la UFC terminó convirtiéndose en una de las organizaciones deportivas más rentables del mundo, impulsando la popularidad global de las artes marciales mixtas.
The Smashing Machine recupera precisamente aquella etapa más salvaje y experimental del deporte, utilizando la figura de Mark Kerr como símbolo de una generación de luchadores que ayudó a construir la industria actual, aunque muchos de ellos pagaran un alto precio personal en el proceso.