‘Millennial Mal’: la comedia española que convierte la crisis de los cuarenta en una vuelta inesperada a la universidad

Filmin estrenará el 30 de junio una serie creada por Lorena Iglesias que aborda, desde el humor y la incomodidad, las contradicciones de una generación atrapada entre la precariedad y la nostalgia. La llamada crisis de los cuarenta ha encontrado una nueva traducción televisiva. Se titula Millennial Mal y llega a Filmin el próximo 30 […]

Filmin estrenará el 30 de junio una serie creada por Lorena Iglesias que aborda, desde el humor y la incomodidad, las contradicciones de una generación atrapada entre la precariedad y la nostalgia.

©Filmin

La llamada crisis de los cuarenta ha encontrado una nueva traducción televisiva. Se titula Millennial Mal y llega a Filmin el próximo 30 de junio con una propuesta que combina comedia, sátira social y choque generacional para retratar a quienes crecieron convencidos de que el esfuerzo garantizaba estabilidad y han descubierto que la realidad era bastante más compleja.

Creada, escrita y protagonizada por Lorena Iglesias, la serie plantea una situación tan absurda como reveladora: una mujer de 42 años vuelve a la universidad por un error burocrático y termina intentando integrarse en un entorno dominado por estudiantes veinteañeros. Lo que podría parecer una simple comedia de enredos sirve en realidad como punto de partida para reflexionar sobre el desencanto de toda una generación.

Una protagonista atrapada entre dos épocas

Judith, la protagonista de la historia, es una bibliotecaria desempleada que se ve obligada a regresar a las aulas para no perder una ayuda económica concedida por equivocación. De pronto, se encuentra rodeada de jóvenes que hablan otro lenguaje, consumen otras referencias culturales y manejan códigos sociales que le resultan ajenos.

La situación se complica cuando decide ocultar su edad y reinventarse para encajar. Guiada por dos estudiantes universitarias, modifica su aspecto y adopta nuevas costumbres hasta el punto de empezar a perder la frontera entre quién es realmente y quién pretende ser.

La serie utiliza esa premisa para explorar una sensación cada vez más frecuente entre los nacidos durante los años ochenta: la percepción de haber llegado tarde a muchos de los hitos que tradicionalmente marcaban la entrada en la vida adulta.

El desencanto millennial convertido en comedia

Uno de los elementos más interesantes de Millennial Mal es que no se limita a caricaturizar las diferencias entre millennials y generación Z. La serie observa con ironía las dificultades económicas y sociales que han condicionado a quienes alcanzaron la edad adulta durante años de crisis económicas, empleo inestable y cambios constantes en el mercado laboral.

©Filmin

La propia Lorena Iglesias ha explicado que la idea surgió al observar cómo muchas personas de su entorno continúan viviendo situaciones asociadas históricamente a etapas mucho más tempranas de la vida. El acceso tardío a la vivienda, la dificultad para consolidar carreras profesionales o la incertidumbre sentimental aparecen en el trasfondo de una historia que utiliza el humor para hablar de frustraciones muy reales.

Frente a ello, la generación Z aparece como una referencia idealizada. Más segura de sí misma, más consciente de cuestiones relacionadas con la salud mental o la identidad y aparentemente menos condicionada por algunos de los patrones heredados. Judith contempla ese universo con admiración, pero también con una inevitable sensación de desfase.

Un reparto que combina humor y cine independiente

Junto a Lorena Iglesias, la serie reúne a varios rostros conocidos de ámbitos muy distintos. Isa Calderón, una de las comunicadoras más populares del panorama digital español, debuta como actriz de ficción en un papel relevante dentro de la trama. También participa Vito Sanz, uno de los intérpretes más reconocidos del cine independiente español reciente, además de Victoria Oliver y Paula Gala.

La dirección corre a cargo de Iglesias y Andrea Jaurrieta, realizadora que en los últimos años ha consolidado una voz propia dentro del cine español gracias a títulos como Nina.

De las Residencias de la Academia a Filmin

El proyecto comenzó su desarrollo en las Residencias de la Academia de Cine, uno de los programas de impulso a nuevos creadores más importantes del sector audiovisual español. Posteriormente recibió apoyo de Europa Creativa MEDIA y del Gobierno de Navarra.

Antes de llegar a la plataforma, la serie ha pasado por diferentes espacios profesionales y festivales especializados, entre ellos el Festival de Málaga, Caballo Interplay y Conecta Fiction, donde despertó interés por su capacidad para abordar cuestiones generacionales desde una perspectiva poco habitual en la ficción española.

Con cinco episodios de treinta minutos, Millennial Mal se suma a una tendencia creciente de producciones que exploran los problemas de la vida adulta desde la comedia incómoda. Una serie que habla de precariedad, identidad y segundas oportunidades, pero también de algo mucho más universal: la tentación de volver atrás para corregir aquello que creemos haber hecho mal.

La diferencia es que, en este caso, el regreso al pasado se produce en forma de matrícula universitaria, fiestas estudiantiles y una protagonista que descubre que intentar recuperar la juventud puede resultar tan divertido como peligroso.