La jurista salmantina Teresa Peramato Martín ha tomado posesión este jueves de su cargo como Fiscal General del Estado en un acto solemne celebrado en el Salón de Plenos del Tribunal Supremo, presidido por la presidenta del alto tribunal y del Consejo General del Poder Judicial, Isabel Perelló.

Un relevo marcado por la crisis institucional
Peramato sucede en el cargo a Álvaro García Ortiz, quien dimitió tras ser condenado a dos años de inhabilitación por un delito de revelación de secretos en relación con la pareja de la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso. La nueva Fiscal General se comprometió a “sanar la herida” que este episodio ha dejado en la institución y a reforzar la confianza en el Ministerio Público.
La ceremonia en el Supremo
El acto contó con la presencia de la Sala de Gobierno del Tribunal Supremo, magistrados de la Sala de lo Penal —incluidos quienes redactaron la sentencia contra García Ortiz—, así como representantes del Consejo Fiscal y del Tribunal Constitucional. Peramato estuvo acompañada por sus padrinos: María Ángeles Sánchez Conde, teniente fiscal del Supremo, y el exfiscal de Sala Félix Pantoja.

Posteriormente, se celebró un segundo acto en la sede de la Fiscalía General del Estado, en la calle Fortuny de Madrid, donde Peramato pronunció su primer discurso ante la cúpula fiscal. Allí subrayó que la Fiscalía debe ser “la conciencia activa del orden legal” y un instrumento para modernizar la sociedad, citando a Miguel de Unamuno: “El progreso consiste en renovarse”.
Trayectoria profesional
Licenciada en Derecho por la Universidad de Salamanca, Peramato ingresó en la carrera fiscal en 1990 y ha desarrollado una amplia trayectoria en distintas fiscalías (Tenerife, Valladolid, Barcelona y Madrid). En 2005 fue nombrada fiscal delegada para la sección de violencia sobre la mujer, ámbito en el que se ha especializado durante más de tres décadas. En 2021 ascendió a fiscal de Sala y en enero de 2025 fue designada jefa de la Sección Penal de la Fiscalía del Tribunal Supremo.

Compromisos y retos
En su intervención, la nueva Fiscal General destacó que el Ministerio Fiscal es esencial para el Estado de derecho y que su mandato se basará en unidad, confianza y lealtad institucional. También agradeció la labor de sus predecesores y reconoció que la institución atraviesa una etapa difícil, pero confió en que bajo su dirección se recuperará la credibilidad y se reforzará la defensa de los derechos y libertades de los ciudadanos.
Con esta toma de posesión, Teresa Peramato se convierte en la cuarta persona en ocupar la jefatura de la Fiscalía General del Estado bajo el Gobierno de Pedro Sánchez, y afronta un mandato de cuatro años con el reto de restaurar la estabilidad y prestigio de la institución.