La Casa Real ha difundido este viernes la tradicional felicitación navideña de los reyes eméritos, don Juan Carlos y doña Sofía, quienes han optado por una imagen insólita y entrañable: sus cinco perros posando frente a un árbol de Navidad en el Palacio de la Zarzuela.

En lugar de las habituales reproducciones de obras de arte sacras o belenes históricos, los eméritos han querido este año mostrar una faceta más personal y cotidiana. La fotografía, tomada en la residencia de la reina Sofía, muestra a sus mascotas —dos cocker spaniel negros, dos schnauzer miniatura blancos y un pequeño peekapoo— perfectamente encuadrados ante un árbol decorado en tonos rojos y blancos.
El interior de la felicitación incluye el mensaje: “Feliz Navidad y Próspero Año Nuevo 2026”, acompañado por el número del año escrito a mano y las firmas de ambos.
Ruptura con la tradición
Hasta ahora, las postales de los reyes eméritos solían estar protagonizadas por obras de arte de Patrimonio Nacional, como el belén napolitano del Palacio Real o cuadros de Murillo y de la Catedral de Toledo. La elección de sus perros supone una ruptura deliberada con esa línea solemne, ofreciendo una composición más cotidiana y afectiva.
Sofía y su vínculo con los animales
La reina Sofía es conocida por su compromiso con la protección animal y por su cercanía con sus mascotas, que permanecen en España bajo su cuidado desde la marcha de don Juan Carlos a Abu Dabi en 2020. La postal refleja ese vínculo y humaniza la imagen pública de los eméritos, acercándolos a las costumbres de muchas familias españolas que consideran a sus animales parte esencial del hogar.

Contexto familiar e institucional
Aunque don Juan Carlos reside en Abu Dabi, la Casa Real mantiene la tradición de publicar cada diciembre una felicitación conjunta de los eméritos. Este gesto reafirma su papel institucional en fechas señaladas, pese a la distancia personal y las circunstancias que rodean al rey emérito.
La felicitación navideña de 2025 de don Juan Carlos y doña Sofía rompe con la solemnidad de años anteriores y apuesta por la cercanía y la ternura, mostrando a sus perros como protagonistas de unas fiestas que, más allá de la realeza, se viven también desde lo cotidiano.