Kiko Hernández y Fran Antón, en huelga de hambre tras el cierre de su local en Melilla

El colaborador televisivo Kiko Hernández y su marido, el actor Fran Antón, atraviesan uno de los momentos más difíciles de su vida personal y profesional. La pareja ha iniciado una huelga de hambre y una protesta encadenados a las puertas de su negocio en Melilla, tras la clausura inesperada del establecimiento por parte de la […]

El colaborador televisivo Kiko Hernández y su marido, el actor Fran Antón, atraviesan uno de los momentos más difíciles de su vida personal y profesional. La pareja ha iniciado una huelga de hambre y una protesta encadenados a las puertas de su negocio en Melilla, tras la clausura inesperada del establecimiento por parte de la Policía Local.

Kiko Hernandez y Fran Antón. © GTRES

El origen del conflicto

El local, denominado ‘El Cielo de Melilla by Fran y Kiko’, fue inaugurado en junio de 2024 y se había consolidado como un espacio de ocio nocturno con gran éxito en la ciudad autónoma. Sin embargo, el pasado 9 de diciembre la Policía Local ordenó su cierre inmediato, alegando irregularidades administrativas. Según la versión de la pareja, el negocio contaba con licencia vigente hasta 2036 y cumplía con todos los requisitos legales.

Fran Antón fue el primero en reaccionar, encadenándose a la puerta del local y anunciando en redes sociales que iniciaba una huelga de hambre como medida de presión. Poco después, Kiko Hernández se unió a la protesta, dejando de lado sus compromisos televisivos para apoyar a su marido.

Emergencia sanitaria y tensión creciente

La situación se complicó apenas 48 horas después: ambos tuvieron que ser atendidos de urgencia por deshidratación e hipoglucemia, y Kiko Hernández fue trasladado a un hospital tras sufrir una caída y presentar un cuadro de agotamiento extremo. Fran Antón, debilitado, también requirió asistencia médica, aunque ha manifestado su intención de continuar con la protesta hasta que se les permita reabrir el negocio.

La pareja denuncia que no se les ha permitido acceder al interior del local ni recoger pertenencias, y aseguran que detrás del cierre existen intereses políticos y empresariales. Kiko Hernández incluso ha declarado haber recibido amenazas de muerte, lo que ha elevado la tensión y la preocupación por su seguridad.

Reacciones y apoyo ciudadano

La protesta ha generado un fuerte impacto mediático y numerosas muestras de apoyo en redes sociales, donde seguidores y vecinos de Melilla han pedido una solución inmediata. Bajo el hashtag #HuelgaDeHambreFranAnton, cientos de mensajes reclaman que se esclarezcan las razones del cierre y se permita al matrimonio retomar su actividad.

Un futuro incierto

Mientras tanto, las autoridades locales sostienen que el establecimiento carecía del título necesario para ejercer la actividad y que se habían detectado incumplimientos reiterados de la normativa. La pareja, por su parte, insiste en que todo está en regla y que el cierre es injustificado.

La huelga de hambre de Kiko Hernández y Fran Antón se ha convertido en un símbolo de resistencia y desesperación, en un pulso abierto entre dos figuras mediáticas y la administración local de Melilla. El desenlace, aún incierto, marcará el futuro de su proyecto empresarial y personal.