La Real Fábrica de Tapices de Madrid acogió uno de los desfiles más conceptuales y emotivos de la plataforma Atelier Couture: la presentación de Monasterio, la nueva colección del diseñador Félix Ramiro. Enmarcado en la Semana de la Moda de Madrid y respaldado por Málaga de Moda, el creador toledano ofreció una propuesta masculina que fusiona espiritualidad, memoria y excelencia artesanal.

La colección Monasterio nace de una historia personal: un grupo de jóvenes que, tras trabajar en la Expo 92 para costear sus estudios, se retiró a un monasterio para reflexionar y reconectar consigo mismos. A su regreso, celebraron su experiencia con una fiesta, y Félix Ramiro diseñó un traje exclusivo para cada uno. De ese gesto íntimo surgió una colección que convierte el recogimiento en lenguaje estético.
Sobre la pasarela, desfilaron chaquetas cruzadas, bombers, semilevitas, smokings y trajes de líneas alargadas, todos confeccionados con precisión artesanal. Los pliegues, frunces y drapeados aportaban textura y profundidad, mientras que los tejidos nobles —lanas, sedas, viscosas y algodones— reforzaban el carácter introspectivo de cada pieza. La paleta cromática, dominada por negros, grises, ocres y beige, evocaba los muros silenciosos de un monasterio y la sobriedad de la contemplación.
El desfile, celebrado en la Sala Goya de la Fábrica de Tapices, se convirtió en una experiencia sensorial donde la moda masculina se elevó a símbolo de transformación interior. La puesta en escena, sobria y envolvente, acompañó la narrativa de una colección que trasciende lo físico para convertirse en reflexión. Monasterio no solo vistió cuerpos, sino que narró una historia de silencio, búsqueda y renacimiento.
Con esta propuesta, Félix Ramiro reafirma su lugar como referente de la moda masculina española, combinando tradición sastrera, diseño contemporáneo y profundidad conceptual. Su desfile fue uno de los más aplaudidos de la jornada, y dejó claro que la costura también puede ser un acto de introspección.














