El juicio por la muerte de Maradona, al borde de la anulación tras la salida de una jueza implicada en un documental secreto

El proceso judicial destinado a esclarecer las circunstancias de la muerte de Diego Armando Maradona ha sufrido un inesperado giro que podría comprometer su continuidad. La jueza Julieta Makintach, una de las tres integrantes del tribunal que juzga al equipo médico del astro argentino, ha sido apartada tras revelarse su implicación en la producción de […]

El proceso judicial destinado a esclarecer las circunstancias de la muerte de Diego Armando Maradona ha sufrido un inesperado giro que podría comprometer su continuidad. La jueza Julieta Makintach, una de las tres integrantes del tribunal que juzga al equipo médico del astro argentino, ha sido apartada tras revelarse su implicación en la producción de una miniserie titulada Justicia Divina, centrada en el propio juicio.

La situación generó una ola de indignación entre las partes implicadas en el proceso, que se desarrolla en los tribunales de San Isidro, en las afueras de Buenos Aires. La jueza autorizó discretamente la grabación del documental, que la presentaba como figura central, sin informar ni a sus colegas ni a los representantes de la familia Maradona o los acusados.

Durante la audiencia del pasado martes, la tensión fue palpable desde el inicio. Fuera de la sala, el ambiente era de máxima expectación mediática. Dentro, el Ministerio Público Fiscal sorprendió a todos al presentar el tráiler del documental como prueba de la posible parcialidad de la magistrada. Las imágenes, que mostraban escenas guionadas y una puesta en escena estilizada del proceso, causaron conmoción inmediata.

GTRES

La acusación considera que la jueza comprometió la imparcialidad del tribunal al participar activamente en una narrativa audiovisual paralela al proceso judicial. Según los fiscales, el material revela una intención clara de dramatizar el juicio, lo que podría condicionar la percepción pública y las decisiones del tribunal.

En la miniserie, cuya producción estaba avanzando desde marzo sin conocimiento del resto de jueces, cada capítulo tenía previsto condensar dos semanas del juicio. La presencia constante de la jueza en el metraje, con planos detallados y reconstrucciones de escenas clave, llevó a muchos a cuestionar si su papel en el juicio se estaba viendo influido por un guion más cinematográfico que judicial.

El fiscal Patricio Ferrari fue tajante al presentar la recusación, argumentando que la jueza había actuado como “protagonista” más que como garante de justicia. Las hijas de Maradona, visiblemente afectadas por las imágenes proyectadas, apoyaron el pedido de su exclusión. Desde la defensa, los abogados de los siete imputados (cuatro médicos, dos enfermeros y un psicólogo) advirtieron que la presencia de Makintach ponía en riesgo el derecho a un juicio justo.

Inicialmente, la magistrada negó cualquier implicación en el documental y se declaró víctima de una campaña de desprestigio. Sin embargo, tras horas de intervenciones y pruebas, acabó aceptando su apartamiento voluntario, reconociendo el impacto que su permanencia podría tener sobre el proceso.

El tribunal, ahora incompleto, deberá decidir si continúa con nuevos integrantes o si el juicio se anula por completo. Las partes ya han solicitado la renovación completa del tribunal para evitar futuros recursos de nulidad. La decisión, que podría tener profundas repercusiones judiciales y mediáticas, se dará a conocer en los próximos días. Mientras tanto, la sombra de la polémica vuelve a posarse sobre la figura de Maradona, esta vez desde los propios pasillos de la justicia.