Macarena Gómez lleva casi dos décadas dando vida a la irreverente Lola en La que se avecina, una de las series más longevas y reconocidas de la televisión española. Con su característico estilo directo, la actriz ha compartido en el pódcast de Ac2ality algunos detalles curiosos —y poco conocidos— sobre el rodaje de la serie, el ambiente entre compañeros y su manera de afrontar el trabajo actoral en un formato tan consolidado.
Durante la entrevista, Gómez explicó los motivos que la llevaron a ausentarse de la duodécima temporada, la única que no contó con su presencia. Según reveló, tras seis años seguidos de trabajo intenso, necesitaba un respiro. “Estaba cansada, así que pedí un año sabático”, confesó. Durante ese paréntesis, aprovechó para embarcarse en otros proyectos, pero el regreso a Mirador de Montepinar fue casi inmediato. Al año siguiente, se puso en contacto con el productor Alberto Caballero, quien le abrió de nuevo las puertas de la comunidad más caótica de la televisión.

Uno de los aspectos que más llama la atención del testimonio de la actriz es la rutina con la que se enfrenta a los guiones. Gómez reconoce que interpretar durante tantos años a un mismo personaje hace que el texto le salga con naturalidad. “Me los estudio en el coche o mientras me maquillan”, asegura. Esta confianza no significa desinterés, sino más bien una muestra del grado de familiaridad que tiene con el tono, la estructura y el lenguaje de la serie.
Sin embargo, a pesar del tono desenfadado del programa, la libertad interpretativa es bastante limitada. La actriz ha subrayado que el guion debe respetarse al detalle, incluso en lo que respecta a signos de puntuación y tiempos verbales. “No dejan improvisar, al único que le permiten hacerlo es a Amador”, comenta, refiriéndose al personaje interpretado por Pablo Chiapella. Esto rompe con el estereotipo de que las comedias televisivas se permiten mayores licencias espontáneas en la interpretación.
Macarena también aprovechó para hablar de uno de los temas recurrentes en el gremio: las diferencias salariales entre actores españoles y sus homólogos de otras industrias. Aunque La que se avecina goza de gran popularidad y cuenta con una audiencia fiel, la actriz lamenta que los sueldos están muy lejos de los que se manejan en series de gran presupuesto como las de HBO o Netflix. Una reflexión que invita a valorar el esfuerzo detrás de cada producción nacional.
Además de su trabajo en esta comedia, Macarena Gómez ha desarrollado una sólida carrera cinematográfica, especialmente en el cine de género. Títulos como Musarañas o Las brujas de Zugarramurdi la han consolidado como una actriz versátil, capaz de transitar entre el humor más absurdo y el terror más perturbador.
Lejos de cansarse de su personaje, Gómez sigue disfrutando del rodaje y del cariño del público. Para ella, La que se avecina ya forma parte de su ADN actoral, y su vuelta tras aquella breve ausencia demuestra que, a veces, el descanso es necesario para recuperar el entusiasmo.