Frank Cuesta, conocido defensor de los animales y divulgador, ha dado un paso que jamás pensó dar: acudir a la justicia por una situación que, según explica, ha sobrepasado todos los límites. En una declaración pública en su canal de YouTube, ha confirmado que ha interpuesto tres denuncias con órdenes de alejamiento urgentes contra una persona que formó parte de su equipo en el Santuario Libertad y que ahora, afirma, está acosando a su hija menor.
“Es la primera vez en mi vida que presento una denuncia”, confesaba Cuesta visiblemente afectado. El detonante ha sido una serie de comportamientos que considera inaceptables por parte de un antiguo colaborador, conocido en redes como Chi, quien según relata, ha dirigido mensajes a su hija de 14 años y la ha mencionado en varias ocasiones durante sus retransmisiones en directo. El animalista se mostró contundente al explicar que no podía permitir que su hija se viera envuelta en un entorno de amenazas y tensión emocional.

El juzgado ha actuado con celeridad ante la gravedad de las acusaciones. Las órdenes de alejamiento incluyen el domicilio materno de la menor, la vivienda en la que se queda con sus hermanos y el propio Santuario Libertad, lugar que antaño compartieron Cuesta y su excolaborador. “Cuando la policía vio lo que había, se asustaron”, explicó el presentador, subrayando que se está hablando de la integridad de una menor.
Cuesta mostró públicamente uno de los mensajes enviados por Chi, en el que se dirigía tanto a su hija Zen como a su hijo Zorro. El contenido, que cuestiona la figura paterna de Cuesta, fue calificado por este como una forma de manipulación emocional hacia sus hijos. “Mi hija me ha dicho hoy que tenía miedo”, afirmó con gesto serio, visiblemente afectado por la situación.
Durante años, Chi formó parte del entorno cercano de Cuesta, aunque siempre ocultando su identidad visual en los vídeos. Esa relación de confianza se ha convertido, según el animalista, en una fuente de angustia para su familia. “Le quise mucho, pero ha traicionado esa amistad”, lamentó. El cambio de actitud y el uso de información privada han marcado un antes y un después.
Cuesta denunció también que, más allá del acoso directo, se han publicado en distintos canales documentos económicos, imágenes privadas y grabaciones dentro del Santuario sin consentimiento. Asegura que, en Tailandia, país donde reside, este tipo de actos constituye un delito, y que las autoridades ya están al tanto de estos hechos.

Además de la menor, la actual pareja de Cuesta, Paloma Ramón, también ha sido víctima de este entorno hostil. Según explica, se han difundido imágenes y audios suyos grabados de manera ilegal, lo que incrementa la gravedad de la situación. Cuesta recalcó que esta persecución no solo le afecta a él, sino a su círculo más cercano.
Pese a las diferencias que pueda mantener con la madre de sus hijos, Cuesta dejó claro que en lo que respecta a la protección de su hija menor ambos están totalmente unidos. “Tratamos de mantenerla al margen de todo esto, y ahora se la ha involucrado de la peor manera”, expresó con rotundidad.
Frank Cuesta concluyó su mensaje con palabras duras, pero serenas. Admitió sentirse traicionado por alguien en quien confió profundamente, pero aseguró que el verdadero motivo de su denuncia no era personal, sino por la seguridad y la tranquilidad de su hija. “Cuando se mete a un menor en esto, ya no hay excusas. Se ha cruzado una línea que no se puede permitir”.