Anabel Pantoja y David Rodríguez se enfrentan a una nueva denuncia que pone en duda su comportamiento respecto a la protección de su hija, después de que el abogado Jesús Alexis Bethencourt Rosillo presentara una acusación por maltrato infantil. Esta demanda se suma a un proceso judicial anterior, sin resolución aún, que mantiene a la pareja en el centro de la polémica.
El abogado, conocido por su activismo en defensa de los derechos de los menores, asegura que los padres habrían utilizado la imagen de su hija durante su ingreso hospitalario con fines lucrativos, sobre todo en sus redes sociales. Bethencourt considera que Anabel y su pareja han cometido lo que él describe como «explotación infantil», al mostrar aspectos íntimos de la vida de su hija con el objetivo de generar beneficios, tanto directos como indirectos, en plataformas como Instagram o TikTok.

En el escrito presentado, Bethencourt acusa a la pareja de utilizar la situación delicada de la niña para obtener visibilidad en redes sociales, creando contenido relacionado con su estado de salud y las situaciones de su vida familiar. Según el abogado, estos actos no solo constituyen un maltrato emocional, sino también una vulneración de los derechos del menor, que estaría siendo usado para fines comerciales sin tener en cuenta su bienestar.
El caso tiene su origen en un episodio ocurrido durante el ingreso hospitalario de la menor, cuando Anabel y David habrían mostrado de manera pública la situación de su hija en las redes. En este sentido, se mencionan específicamente unas imágenes que fueron difundidas por televisión, donde se veía a la pareja manipulando el carrito de la niña de manera insegura, levantándolo de forma brusca y poniendo en peligro su seguridad. Estos movimientos, según la denuncia, podrían haber puesto en riesgo la integridad de la menor, ya que el carrito estuvo a punto de soltarse de las manos de los adultos, lo que habría supuesto una caída inminente.
El abogado considera que las imágenes mostraban una conducta negligente por parte de los padres, que no tomaron las precauciones adecuadas al manipular a la niña, lo que contribuye al maltrato. Aunque la productora del programa de televisión en el que se emitieron estas imágenes aclaró que se habían editado para no mostrar el momento más crítico, Bethencourt lo interpreta como un intento de «ocultar pruebas», lo que añade más controversia a un caso ya cargado de sospechas.
Este nuevo episodio de acusaciones se suma a un caso anterior que aún se mantiene abierto en los tribunales. En enero, el bebé de la pareja fue ingresado en el Hospital Materno Infantil de Gran Canaria, lo que generó un informe médico que también sirvió de base para la investigación judicial. La causa continúa en el Juzgado de Instrucción 4 de San Bartolomé de Tirajana, aunque aún no se sabe si llegará a juicio o si el caso será archivado.

El abogado, que se ha mostrado muy activo en redes sociales, considera que las pruebas y testimonios obtenidos hasta ahora indican que Anabel Pantoja y su pareja han cometido negligencias graves, lo que ha llevado a su denuncia formal. A lo largo de los últimos meses, ha utilizado sus plataformas digitales para difundir detalles sobre el caso, haciendo públicas algunas de las grabaciones que considera relevantes para esclarecer los hechos.
El enfoque del abogado está centrado en una crítica a la forma en que las figuras públicas manejan sus vidas privadas, sobre todo cuando se trata de menores de edad. Según Bethencourt, la presencia constante de los menores en contenidos de redes sociales expone a los niños a situaciones de vulnerabilidad, sin contar con su consentimiento o el de sus tutores legales.
El desenlace de este caso será clave para determinar si se establece una jurisprudencia más estricta en relación al uso de menores en redes sociales y la explotación de su imagen para fines comerciales. Mientras tanto, Anabel Pantoja y David Rodríguez siguen enfrentándose a las críticas de su entorno, que observa con atención los movimientos judiciales que puedan surgir a partir de este nuevo conflicto legal.