En un emocionante debut en los Juegos Olímpicos, la princesa Leonor y la infanta Sofía han tomado el relevo de sus padres, los reyes Felipe y Letizia, animando desde las gradas a los tenistas españoles Rafa Nadal y Carlos Alcaraz. Este sábado en París, las jóvenes royals presenciaron la victoria del dúo español en su primer partido de dobles masculino contra los argentinos Máximo González y Andrés Molteni.
Vestidas con la chaqueta roja del equipo español, la princesa de Asturias y su hermana viajaron a la capital francesa para vivir por primera vez la experiencia olímpica. Aunque la Casa Real no ha especificado cuánto tiempo permanecerán en París ni a qué competiciones asistirán, este sábado ambas disfrutaron intensamente del partido de dobles.

Las imágenes difundidas por la Casa Real muestran a Leonor y Sofía siguiendo atentamente la competición desde la grada, animando a Nadal y Alcaraz en cada paso hacia su victoria. La Casa Real también compartió en sus Stories de Instagram el momento de la llegada de las princesas a la pista Phillipe Chatrier, donde saludaron sonrientes a los presentes minutos antes del inicio del partido.
Tras la victoria de Nadal y Alcaraz, la Casa Real resumió la experiencia de las jóvenes con un collage de imágenes acompañado de una felicitación de la familia real a los tenistas españoles. “¡Enhorabuena por esta primera victoria en París que nos hace avanzar de ronda y soñar con todo lo bueno que puede deparar la dupla ‘Nadalcaraz’!”, escribieron.
Con la princesa y la infanta instaladas en París, los reyes Felipe y Letizia se desplazaron a Palma, donde se alojaron en el Palacio de Marivent tras haber asistido el viernes a la ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos. Durante la inauguración, los reyes compartieron selfies y momentos de alegría y euforia para animar a la delegación española.

Este debut olímpico de Leonor y Sofía marca un nuevo capítulo en su vida pública, mostrando su apoyo a los deportistas españoles y siguiendo los pasos de sus padres en eventos internacionales. La presencia de las jóvenes royals en París no solo refuerza su papel en la representación de la Casa Real, sino que también inspira a los aficionados y deportistas con su entusiasmo y compromiso.