Hay platos que cruzan fronteras y otros que directamente se instalan en ellas. El taco pertenece a esta segunda categoría. Nacido en México como una receta popular, sencilla y profundamente ligada al producto, hoy es uno de los formatos gastronómicos más universales, capaz de adaptarse a cualquier cocina sin perder su esencia.

El próximo 31 de marzo, Día del Taco, es la excusa perfecta para rendir homenaje a este icono culinario que ha encontrado en las cartas españolas un lugar estable. Y lo hace en versiones que van del clasicismo reinterpretado a la fusión más atrevida.
Tres direcciones en Madrid —muy distintas entre sí— dibujan este viaje gastronómico donde todo cabe entre dos tortillas.
Cokima: el taco como laboratorio creativo
En el barrio de Argüelles, Cokima ha convertido el concepto de street food en un terreno de experimentación. Desde su apertura, el restaurante ha apostado por una cocina basada en producto de temporada con guiños internacionales, y su nueva carta refuerza esa identidad.
Sus tacos del Gobernador —con gambón, ñora y queso Oaxaca— son un buen ejemplo de ese enfoque: una receta que respeta la tradición mexicana, pero la interpreta desde una mirada contemporánea, con capas de sabor y una ejecución cuidada.
Aquí, el taco no es solo un formato: es una excusa para jugar con el producto.

El Lince: tradición castiza en formato mexicano
En El Lince, el chef Javi Estévez traslada su universo gastronómico —marcado por la casquería y la cocina tradicional— a un lenguaje más accesible. Y el taco se convierte en el vehículo perfecto.
Sus tacos de molleja de ternera, acompañados de mahonesa de chimichurri, ensalada de col y manzana verde, funcionan como puerta de entrada a un producto que, para muchos, puede resultar desconocido.
El resultado es un equilibrio entre tradición castiza y formato internacional, donde la intensidad del ingrediente se suaviza con una presentación informal y compartible.

New York Burger: espíritu tex-mex y culto al ahumado
Con casi dos décadas de trayectoria, New York Burger ha construido su identidad en torno al producto americano y las técnicas de ahumado. En su carta, los tacos adoptan una versión tex-mex que conecta directamente con esa tradición.
El brisket —pecho de Black Angus ahumado durante 14 horas— y el pulled pork —cocinado durante siete— son protagonistas de unos tacos donde la intensidad del sabor y la textura marcan la diferencia.
Servidos con guacamole, pico de gallo y crema agria, estos tacos están pensados para compartir y para disfrutar sin prisas, en un formato que mezcla lo mejor de dos culturas gastronómicas.
Un formato que lo admite todo
El éxito del taco radica en su versatilidad. Puede ser callejero o sofisticado, tradicional o experimental, ligero o contundente. Pero siempre mantiene algo inalterable: la experiencia de comer con las manos, de compartir y de convertir cada bocado en un gesto informal.
En España, su presencia en las cartas ya no es tendencia, sino realidad consolidada. Y en fechas como el Día del Taco, se convierte en la excusa perfecta para recorrer el mundo sin salir de la mesa.
Porque, al final, hay pocas cosas tan universales como una buena tortilla… y todo lo que cabe dentro.