50 años salvando vidas: el Safety Center de Stellantis en Turín, medio siglo de innovación en seguridad automotriz

En las afueras de Turín, en la localidad de Orbassano, hay un lugar donde los coches se destruyen… para que millones de personas puedan viajar más seguras. El Stellantis Safety Center celebra su 50º aniversario convertido en uno de los epicentros mundiales de la investigación en seguridad automotriz, un espacio donde la ingeniería, la tecnología […]

En las afueras de Turín, en la localidad de Orbassano, hay un lugar donde los coches se destruyen… para que millones de personas puedan viajar más seguras. El Stellantis Safety Center celebra su 50º aniversario convertido en uno de los epicentros mundiales de la investigación en seguridad automotriz, un espacio donde la ingeniería, la tecnología y la prevención se dan la mano desde 1976.

El Safety Center de Stellantis en Turín cumple 50 años. © STELLANTIS

La conmemoración ha contado con la visita de Emanuele Cappellano, COO de Stellantis Enlarged Europe, quien ha destacado el papel clave de este centro en la evolución de la seguridad de los vehículos a lo largo de las últimas cinco décadas.

Medio siglo de innovación silenciosa

Fundado en plena década de los setenta, el Safety Center de Orbassano ha sido testigo —y protagonista— de la transformación radical de la seguridad en el automóvil. Lo que comenzó como un laboratorio de pruebas ha evolucionado hasta convertirse en un hub de excelencia dentro del ecosistema global de Stellantis.

Hoy, sus instalaciones ocupan 110.000 metros cuadrados y cuentan con más de un centenar de especialistas que trabajan en dos turnos para llevar a cabo hasta 1.000 pruebas anuales, tanto físicas como digitales. Un ritmo de trabajo que refleja la complejidad creciente de los vehículos actuales y la necesidad constante de anticiparse a nuevos escenarios de riesgo.

Donde los coches se ponen al límite

El corazón del centro lo forman sus cuatro pistas de ensayo de choque, diseñadas para recrear todo tipo de impactos en condiciones controladas. En ellas se simulan colisiones frontales, laterales o con peatones, así como situaciones de vuelco, aplastamiento del techo o resistencia estructural.

La tecnología juega aquí un papel fundamental. El centro ha incorporado sistemas avanzados de grabación con cámaras de alta velocidad —incluidas unidades móviles controladas por ordenador— capaces de capturar cada detalle del impacto desde múltiples ángulos, incluso desde el interior del vehículo.

Este nivel de análisis permite estudiar con precisión milimétrica cómo reaccionan los materiales, las estructuras y los sistemas de seguridad en situaciones extremas.

El Safety Center de Stellantis en Turín cumple 50 años. © STELLANTIS

Más de 24.000 impactos para mejorar la seguridad

A lo largo de estos 50 años, el Safety Center ha realizado más de 24.000 test de choque, a los que se suman miles de simulaciones digitales. Cada uno de esos ensayos ha contribuido a perfeccionar elementos clave como los cinturones de seguridad, los airbags o la estructura de la carrocería.

Hoy, el centro no solo valida vehículos completos, sino también componentes esenciales como puertas, asientos, salpicaderos o sistemas de retención. Su trabajo impacta directamente en toda la cadena de valor del sector, ya que los datos obtenidos sirven también a proveedores y fabricantes para mejorar sus propios desarrollos.

Además, las pruebas realizadas en Orbassano permiten certificar vehículos conforme a más de 175 normativas internacionales, un requisito imprescindible en un mercado global donde los estándares de seguridad son cada vez más exigentes.

La unión entre lo físico y lo digital

Uno de los grandes avances de los últimos años ha sido la integración entre pruebas físicas y simulaciones virtuales. Gracias a este enfoque híbrido, los ingenieros pueden reproducir prácticamente cualquier tipo de accidente en un entorno digital antes de llevarlo a la pista de pruebas.

Este sistema no solo optimiza tiempos y recursos, sino que permite explorar escenarios complejos que serían difíciles de recrear en condiciones reales, manteniendo siempre los más altos niveles de precisión técnica.

Una red global al servicio de la seguridad

El centro de Orbassano forma parte de una red internacional de instalaciones de Stellantis dedicadas a la seguridad, que incluye centros en Belchamps (Francia), Chelsea (Estados Unidos) y Betim (Brasil). Juntos conforman una estructura global orientada a un mismo objetivo: mejorar la protección de los ocupantes y reducir las consecuencias de los accidentes.

Para Emanuele Cappellano, este aniversario es también una oportunidad para mirar hacia el futuro: “Celebramos 50 años de una instalación cuya misión ha sido siempre proteger a las personas. El Safety Center de Orbassano es un ejemplo de excelencia e innovación que sigue marcando el camino en el sector”.

En un momento en el que la movilidad está cambiando a gran velocidad —con la electrificación, la conducción autónoma y la inteligencia artificial redefiniendo el automóvil—, lugares como Orbassano recuerdan que, más allá de la tecnología, la prioridad sigue siendo la misma: salvar vidas.