Jesús Oviedo y Eva Morilla, padres de Los Gemeliers, reaparecieron visiblemente preocupados en Madrid el 23 de febrero tras la agresión que sufrieron sus hijos en la capital. Aún impactados por lo ocurrido, explicaron que se enteraron prácticamente por los medios de comunicación y que fueron los propios chicos quienes, después, intentaron tranquilizarlos.

“Preocupados, imagínate. Enterarnos además casi por las noticias, porque no me quisieron decir nada…”, confesaba su madre. Según relató, fue uno de sus hijos quien la llamó para advertirle de que la noticia iba a hacerse pública y pedirle que no se alarmara. Aun así, decidió desplazarse para verlos personalmente: “En la distancia no se lleva bien”.
Sobre el estado de los artistas, explicó que no atraviesan un buen momento. “Ellos bien no están, esto afecta”, reconoció. Tras la agresión, permanecieron 12 horas en el hospital y, según detalló, a la mañana siguiente tuvieron que regresar porque continuaban con vómitos y mareos. En el caso de Jesús, recién operado, el incidente le afectó especialmente a un ojo.
El ataque, según apuntó, comenzó cuando agredieron a las novias y a unos amigos que los acompañaban. “A las que empezaron a agredir fue a las novias y a otros amigos, y ya llegaron ellos y fue cuando les rociaron”, explicó, sin entrar en más detalles a la espera de poder hablar con sus hijos con calma.

Los presuntos agresores habrían sido identificados gracias a una grabación realizada por una de las chicas presentes. “Sí, porque Natalia lo grabó y han sido identificados. De ahí ya no sé nada más”, afirmó. El caso ya estaría en manos de los abogados.
Más allá de las consecuencias físicas, la familia insiste en el impacto emocional del suceso. “En casa, tranquilos y esperando a ver qué pasa, pero que esto sirva para que no vuelva a pasar a nadie más”, concluyó el padre de los artistas, dejando claro que, aunque intentan mantener la serenidad, la experiencia ha sido dura para todos.