La electrificación no ha restado ni un ápice de carácter al escorpión. Abarth ha logrado su décimo galardón en los prestigiosos premios «Best Cars» de la revista alemana Auto Motor und Sport, y lo ha hecho por segundo año consecutivo con el Abarth 500e, coronado de nuevo como mejor “Mini Car”. Un reconocimiento que consolida el giro eléctrico de la marca sin renunciar a su ADN deportivo.

En la 50.ª edición de estos premios —una cita histórica en el calendario automovilístico europeo— el Abarth 500e se impuso en su categoría con el 23,9 % de los votos. Nada menos que 94.911 lectores participaron en la encuesta, valorando 480 vehículos repartidos en 13 categorías, lo que da idea del alcance y la relevancia del galardón. La ceremonia oficial se celebrará el próximo 10 de junio de 2026 en el castillo de Stuttgart, uno de los enclaves culturales más emblemáticos de Alemania.
Un eléctrico con espíritu de competición
Más allá del trofeo, la victoria tiene un significado estratégico: confirma que el público más exigente —el alemán— respalda la transición eléctrica de Abarth. El 500e, primer modelo totalmente eléctrico de la firma, representa una nueva etapa para la marca italiana sin renunciar a la emoción al volante.
El modelo está impulsado por un motor eléctrico de 113,7 kW (155 CV), capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en apenas 7 segundos. Una cifra que mantiene intacta la filosofía de rendimiento compacto que siempre ha definido a la casa del escorpión. Además, incorpora un generador de sonido conmutable que reproduce la característica banda sonora Abarth, un guiño emocional que conecta pasado y futuro.
Disponible tanto en versión hatchback como en descapotable con techo eléctrico enrollable, el 500e combina actitud urbana, dimensiones contenidas y una puesta a punto claramente deportiva. Es, en esencia, un eléctrico pensado para quienes buscan algo más que movilidad: buscan carácter.
Una marca en plena transformación
Este nuevo triunfo no sólo refuerza el posicionamiento del Abarth 500e, sino que consolida la reputación internacional de la marca. Con diez victorias acumuladas en la historia de los «Best Cars», Abarth demuestra que su capacidad para generar entusiasmo trasciende generaciones y tecnologías.
La segunda victoria consecutiva del 500e confirma que la electrificación no es una renuncia, sino una evolución. En un mercado cada vez más competitivo y exigente, el pequeño deportivo italiano ha sabido mantener su esencia: potencia inmediata, diseño con personalidad y esa dosis de diversión que siempre ha definido a la marca.
El escorpión, ahora eléctrico, sigue picando fuerte.